sábado, 17 agosto 2019
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ThyssenKrupp: los problemas crecen en la empresa alemana

Después de Volkswagen, Siemens, Deutsche Bank, Commerzbank, Kuka etc... ThyssenKrupp también se reorganiza por completo.

16 de mayo de 2019. 00:00h Stefanie Claudia Müller
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Durante meses, el gigante del acero ha llevado una dirección concreta que habría culminado en un hito en la historia de ThyssenKrupp. Pero en un solo fin de semana ha decidido optar por el camino opuesto. El CEO Guido Kerkhoff canceló la 'joint venture' con Tata Steel porque la Comisión Europea iba a pedir más concesiones a la alianza prevista para construir el segundo grupo más grande de acero en Europa. Pero fuentes cercanas a ThyssenKrupp dicen que también es por la situación del grupo en bolsa: en 12 meses ha perdido el 43% de su valor.

La economía mundial tampoco ayuda. ThyssenKrupp sufre menos demanda en los componentes y en la división de acero. La pérdida neta ascendió a 99 millones de euros, después de un beneficio de 240 millones de euros el año anterior. Ahora están en venta en principio todas las secciones, como dice Kerkhoff indirectamente en una entrevista en el diario Handelsblatt. Solamente en el segmento de acero el grupo quiere controlar siempre las posibles alianzas.

Kerkhoff, de 52 años, ha tomado esta decisión presionado por los mayores accionistas de ThyssenKrupp, la Fundación Krupp y un grupo de fondos de inversión alrededor de Cevian que tienen el 20% y 15% de los derechos de voto, respectivamente. En circunstancias normales Kerkhoff, que antes de ThyssenKrupp trabajó en Bertelsmann y Deutsche Telekom, tendría que irse porque sus planes obviamente han fracasado y la empresa va cada vez peor, pero en una entrevista con el diario Handelsblatt pregunta: “¿Por qué? Ahora tenemos que trabajar mucho y juntos”. Se salva por el momento porque las acciones de ThyssenKrupp se acercan incluso al 20% de revalorización en una jornada y recupera en una semana un 8% después del anuncio del nuevo plan. Lo que gustó sobre todo: se ha anunciado también la salida a bolsa del rentable negocio de ascensores.

Los tiempos difíciles requieren acciones rápidas

El hecho que el grupo que hace ascensores, acero, vende componentes y materiales y construye plantas y barcos, se concentra ahora en su negocio principal de acero y va a vender, según fuentes cercanas a la empresa, el resto poco a poco gusta a los inversores, porque así podrá reducir deuda. Para los inversores, ThyssenKrupp con su estructura actual ya no es lo suficientemente “sexy”. Es otro monstruo alemán, con mucha carga y poca rentabilidad. La deuda financiera neta al final del primer semestre del grupo, que tiene un año fiscal diferente, fue de 4.834 millones de euros.

También gustó el anuncio de suprimir 6.000 empleos, 4.000 de ellos en Alemania y el resto en el extranjero. Parte del ajuste podría recaer en España, donde tienen por ejemplo instalaciones en Gijón. Fuentes de la empresa también aclaran qué partes de las plantas industriales, de la construcción de barcos y de los componentes se van a vender o juntar con las de otras empresas para producir sinergias. Pero Kerkhoff dice en la entrevista con Handelsblatt que nunca vendería nada sin garantía de empleo. Está claro que los sindicatos que están sentados en el órgano de supervisión de ThyssenKrupp tampoco lo aprobarán.

La crisis de la 'Deutschland AG'

Los problemas actuales de la Deutschland AG, el modelo de grandes empresas y corporaciones alemán, pueden afectar a España en el futuro, pero quizás menos que antes de la crisis porque la economía española ya ha recuperado mucho terreno en temas de servicios financieros, agricultura, economía digital y creado su propio tejido industrial con Inditex, ACS, Talgo y una SEAT reforzada. Además, España sigue siendo un destino de inversión directa atractivo. “España ha hecho muchos de sus deberes, mientras Alemania tiene que empezar todavía”, dice el economista y publicista alemán Roland Tichy, que cree que el vecino germánico ha estado demasiado ocupado con la inmigración a la vez que concienciado de los cambios económicos a su alrededor.