domingo, 24 marzo 2019
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Creando los negocios del futuro

Como parte de la agenda de la cumbre, se desarrolló un panel sobre las mujeres emprendedoras en Argentina del que participó Luciana Reznik, CEO (Directora Ejecutiva) de Wolox, una compañía orientada a brindar soluciones tecnológicas innovadoras a emprendedores que buscan entender los negocios del futuro

24 de diciembre de 2018. 00:00h Carlos Turdera (LATAM)
  • Creando los negocios del futuro
    Luciana Reznik, CEO (Directora Ejecutiva) de Wolox

Ingeniera informática formada por el Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA), Luciana Reznik coordina un equipo multidisciplinario de más de 300 profesionales que diseñan recursos y aplicaciones móviles para compañías que no cuentan con un CTO (Director de Tecnología). En septiembre, viajó al Silicon Valley como parte de una misión para promover el Parque de la Innovación, un proyecto del ayuntamiento de Buenos Aires.

Entre las realizaciones de la startup -“creada por y para mileniales”, destaca- se cuentan una aplicación para enseñar programación a los niños, un grabador de video 360 y proyectos para IoT (internet de las cosas). Su visión es crear “la mayor cantidad de impacto posible”. A continuación, el diálogo mantenido con DIRIGENTES durante el foro G20 Buenos Aires.

-¿Cómo surgió y cuál es la misión de Wolox?

-Es una empresa en la que creamos productos de innovación digital para emprendedores y compañías. Trabajamos con aquellas industrias que están entendiendo que sin innovación no hay futuro. Cuando hablamos de innovar no solamente hablamos del aspecto puramente técnico, de productos digitales y nuevos negocios, sino también de un cambio cultural sobre cómo hacer negocios y cómo estar parados en el mundo de los negocios hoy en día.

-¿Qué está ocurriendo en el ecosistema empresarial argentino?

-Está habiendo un cambio de paradigma enorme, en las formas de gestión, en cómo las empresas interactúan con la sociedad, con los políticos y todos sus shareholders en general. Nosotros, como una empresa milenial, con ganas de cambiar las cosas, queremos ayudar a estos empresarios a sumarse a una colaboración mayor, a pensar los negocios no como una competencia, sino como una co-creación. Entender el valor agregado para cada una de las partes y los clientes es lo que va a determinar que una empresa tenga éxito o no.

-¿En cuál sector se observan más cambios?

-Estamos trabajando muy fuertemente en cuatro industrias. Una es la financiera, pues nadie quiere ir ya a una sucursal para esperar en una fila para tener lo que es propio. Las fintech llegaron para quedarse y hay muchos nuevos productos, desde la inclusión del bitcoin y las monedas digitales hasta la experiencia del usuario, que hoy tiene mucho más poder gracias a la información. Ello obliga a comenzar a pensar todo desde el punto de vista del usuario para darle una mejor experiencia.

Otra industria es la medicina y salud en general. Aunque le cuesta muchísimo innovar por temas regulatorios que no son fáciles, estamos viendo notorios avances con la inteligencia artificial y el reconocimiento de imágenes, por ejemplo, que permiten diagnósticos veloces con igual o mayor exactitud que un médico. En diez años vamos a mirar hacia el pasado y no vamos a entender cómo se cortaban seres humanos con cuchillos. Creo que vamos a ver un cambio de paradigma también en entender la medicina como algo preventivo y no como algo reactivo. La información, la data, los análisis de ADN y otros recursos que se tornan más accesibles nos van a permitir prevenir.

Otra industria es la del retail, pues el e-commerce en América Latina todavía no llega al 3% del mercado del retail. Es decir, tiene todo por crecer cuando vemos lo que representa Amazon en Estados Unidos y las 28.000 empresas alrededor de la plataforma que también están haciendo comercio electrónico.

Y por último la industria de la logística. El blockchain como tecnología está permitiendo un cambio muy fuerte en todo lo que es trazabilidad, procesos y logística. Estamos obteniendo muchísima información de lo que pasa a lo largo de los procesos, por dónde va un camión, cómo medir la temperatura exacta de una cadena de frío y así hacer más óptimos todos esos procesos.

-¿Cuál es la participación de Wolox en la cumbre del G20, a qué han llegado, qué caminos se abrieron y cómo se ve todo esto de aquí a cinco años?

-Fundamos Wolox hace seis años en Argentina y hoy tenemos oficinas en Buenos Aires, Santiago de Chile, Medellín, México DF, New York y San Francisco. La idea es seguir expandiendo a Canadá, Panamá y México en 2019, incursionando en producción en Europa del Este en 2020 y en el mercado de Europa del Oeste. El mercado digital es un mercado global, inmenso y está en todos lados. Wolox es una empresa que está en constante crecimiento y queremos ser un jugador relevante en escala internacional para cambiar la forma en que se hacen las cosas y generar así negocios con mayor impacto en las sociedades que nos rodean. Que Argentina haya sido anfitriona de este evento es una excelente noticia para nosotros, no sólo para posicionarnos en la agenda y en el mundo, sino también para mostrar el talento que hay en este país, ya que somos en algún punto exportadores de talentos. La economía del conocimiento tiene todo por hacer y todo por crecer en Argentina.

-¿Podrías comentar el papel femenino en la industria informática?

-La ingeniería informática fue creada por mujeres. Cuando las máquinas eran máquinas de contar, era un rol de mujer casi como hoy es el rol de una secretaria. Fueron las mujeres también quienes hicieron muchos avances tecnológicos en la industria informática. Hubo un momento en que el papel femenino disminuyó, cuando el sector se profesionalizó requiriendo de estudios universitarios y la informática pasó a tomar un rol más de poder en el mundo y se fue migrando hacia un mundo de hombres. El poder es hoy un lugar de hombres y la informática es poder. Hoy estamos en un momento en que renacen y salen a la luz muchas historias, como la película Figuras Ocultas, sobre las mujeres de la Nasa y The Post, sobre la dueña del diario que publicó documentos del Departamento Defensa. En materia de egresados universitarios aún estamos muy lejos de una equidad de género y mucho más aún en roles de liderazgo de compañías, en política, gobierno, ciencia y en cualquiera de los lugares tenemos muchísimo por crecer todavía.

-¿La empresa tiene una línea de desarrollo orientada a reducir esa diferencia?

-No tenemos políticas específicas. Las políticas se crean para arreglar algo que está roto, pero si uno lo construye bien desde el principio probablemente no tenga que arreglar. Seguramente tendremos que arreglar otras cosas, pero creo que construimos muy bien desde el principio, teniendo valores muy fuertes y en sintonía con lo que creemos justo, como diversidad, equidad y una visión humanitaria de lo que tiene que ser una empresa moderna.

Trabajando los aspectos culturales y dando el ejemplo desde el liderazgo de la compañía, hemos logrado tener más del 50% del management de mujeres y un 35% en el resto de la empresa, una marca que está por encima de la marca mundial. Creo que esto demuestra que hay que hacer las cosas bien desde el principio y pensar en los valores de fondo que motivan las acciones. Así como la industria cambia, las empresas también cambian, la forma de hacer negocios, de tratar a los empleados, de liderar, de llevar adelante la compañía con conciencia. Todos estos cambios vienen también a partir de la cultura tecnológica.

-¿Cuál es la principal dificultad para desarrollar esta cultura y los principales desafíos?

-En Argentina el talento es muy bueno, pero es escaso. Necesitamos apostar a la generación y formación de talento digital de alta calidad. Nos han reconocido en el mundo muchas veces por eso y tenemos que hacerlo más. Que los emprendedores, pymes básicamente, entiendan que es necesario invertir en capacitación, formación, digitalización y que entiendan que se puede pensar en internacionalización para que podamos posicionar aún más a Argentina en el mercado global.