viernes, 14 diciembre 2018
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El comercio electrónico despega en América Latina

Siguiendo la tradición norteamericana de iniciar en noviembre las ventas navideñas, el mercado de comercio electrónico de América Latina es el que más crece en los últimos años después de China. Las ventas por canales online aumentarán este año un 24,5%, moviendo más de 35.000 millones de euros, indican consultoras

23 de noviembre de 2018. 00:00h Carlos Turdera (LATAM)
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    Comercio electrónico. Foto / Shutterstock

La escena se hizo célebre a partir de los programas de noticias y las series de Estados Unidos. En el Día de Acción de Gracias, multitudes de personas ingresan a las tiendas para disputar productos con rebajas de hasta el 90% en el precio inicial. Así comienza, el 24 de noviembre, la carrera de compras que el comercio norteamericanocorre hasta fin de año.

En América Latina la práctica es más reciente, pero se ha tornado un sinónimo de comercio electrónico, provocando un fenómeno equivalente en las redes y convirtiendo dicha región en el mercado de más rápido crecimiento después de China, según Ebanx, startup de inteligencia de datos especializada en negocios de la región.

Esa consultora pronostica que en 2019 más de 155 millones de personas realizarán compras en línea allí (en 2016 habían sido 127 millones). Independientemente de sus diferencias culturales, de tamaño y estilos, los tres líderes del e-commerce latino son Brasil, México y Argentina, seguidos por Chile, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, indican desde la plataforma.

La compañía global International Data Corporation (IDC), por su parte, reporta -en un informe actualizado en marzo- que las ventas electrónicas latinoamericanas se han triplicado desde 2012 y estima que en 2018 crecerán un 24,5%, moviendo más de 35.000 millones de euros en esos países.

En Brasil, por ejemplo, el evento que inaugura las ventas navideñas al estilo norteamericano comenzó a tomar fuerza a partir de 2010 bajo el nombre Black Friday (Viernes Negro). En 2017, irrigó 590 millones de euros a las tiendas virtuales, según la Asociación Brasileña de Comercio Electrónico. Ello significa un 16% más que en 2016, según la misma fuente.

Dispositivos electrónicos y moda son los principales rubros que se venden en esta fecha”, comenta a DIRIGENTES Dyego Joia, socio y director comercial de Enviou, una plataforma de soluciones que afirma haber generado en los últimos tres años más de 50 millones de reales, equivalente a 11,8 millones de euros para las 39.000 tiendas virtuales brasileñas que tienen hoy como clientes.

PRODUCTOS POR PAÍSES

Latin American Business School (Labs, un centro formado por investigadores de datos de Ebanx) define a Brasil como “el corazón y alma del comercio electrónico de la región” y confirma que los pilares del e-commerce allí son, justamente, ropas, calzados, electrónicos y cuidado personal.

Esa consultora, que también ofrece el servicio de procesamiento de pagos para tiendas de diverso tamaño y grandes empresas como Airbnb, Spotify y Wish, aporta una curiosidad: las consumidoras brasileñas gastan once veces más tiempo que las inglesas en productos de belleza.

La predilección por productos de belleza en este país ha llevado inclusive a Amazon, que está desembarcando con gran poder de fuego en varios países, a enfocarse en esos artículos. En México, en cambio, los productos que más se venden en las tiendas virtuales son los electrónicos, las ropas y los libros.

“Con 37,9 millones de compradores en línea, México es uno de los más dinámicos y explosivos mercados de e-commerce” en la región,sostiene Labs. Ya los argentinos, según el mismo reporte, prefieren turismo, juguetes y hobbies en la misma categorización, representando un mercado de gran potencial.

Entre otras peculiaridades que aporta el estudio se destaca que en Chile un hogar promedio tiene cuatro tarjetas de crédito y gasta 138,7 euros por año (en China, ese gasto es de 14,9 euros), en Colombia el tercer producto más comprado es comida y un 38% del total de compras electrónicas en Perú correspondió, en 2017, a accesorios y aplicaciones.

Ecuador, a su vez, se distingue por tener al dólar como moneda oficial, lo que facilita las compras de los consumidores locales en tiendas extranjeras: 98% de los artículos adquiridos en tiendas en línea en 2016 por 5,7 millones de ecuatorianos. De ese total, un 75% fueron artículos electrónicos.

¿QUÉ VIENE?

Al proyectar el cierre de cada país en 2018, la IDC estima que elcomercio digital aumentará 28% en México (el año pasado fue el que más creció, con un 27,3%), mientras que Perú se ubica como el que más crecerá, con un 30,2%. Para Argentina, en tanto, proyecta una expansión del 20,4% y para Brasil, un 22,8%.

En cuanto a la forma de pago de las transacciones digitales, un análisis del BBVA con base en datos de Indra destaca que las tarjetas de crédito superan al uso del efectivo sólo en México, mientras que en Colombia, Perú y Chile ambas modalidades están equiparadas. En Brasil, por otra parte, se utiliza bastante el voucher, además de las tarjetas y las apps.

Una proyección de Statista indica que las ventas de comercio electrónico minorista en Latinoamérica podría alcanzar cerca de 74.400 millones de euros en 2019, incluyendo productos o servicios pedidos a través de internet mediante cualquier dispositivo e independientemente de la forma de pago o gestión. En 2014, la cifra había sido de 33.560 millones de euros.

Por su parte, otras consultoras del sector calculan que el volumenllegará a 74.600 millones de euros ya este año, apuntando que aún hay retos como el miedo de los compradores a colocar su información en una página web o aplicación móvil, posibles fraudes, complicaciones logísticas y métodos limitados para pagar, aspectos también enumerados a DIRIGENTES por la startup brasileña Enviou.

En suma, América Latina presenta grandes oportunidades para el comercio electrónico y aún bastante espacio para equipararse con China o Estados Unidos. Exceptuando Brasil, es un mercado de 335 millones de personas que hablan español. Sumando al gran país sudamericano lusófono, la cifra llega a 542 millones, número nada despreciable para considerar una traducción al portugués y un abordaje acorde a su peculiaridad.