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El gran potencial de las aseguradoras en Latam

Tras dos años en entorno recesivo, la economía latinoamericana registró en 2017 un aumento del PIB del 1,3%. Una buena marcha que se ha trasladado al sector asegurador en América Latina y el Caribe donde el mercado de las primas se ha incrementado un 8,6% respecto al año anterior. Sin embargo, la cuota de mercado aún es baja en comparación con otras regiones más desarrolladas, lo que da bastante margen de penetración a las aseguradoras en la zona

23 DE octubre DE 2018. 14:01H Carmen

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En Latinoamérica el 60% de los inmuebles no están asegurados. Se trata de una cifra cuando menos elevada, que no solo refleja la realidad económica de la región, sino que además, pone de manifiesto las oportunidades de desarrollo del sector en una zona que representa el 3,4% de las primas de seguros mundiales. “Hay miles de riesgos esperando que ofrezcamos cobertura”, señala el presidente de la Federación Interamericana de Empresas de Seguros (Fides), Luis Enrique Bandera.

Una necesidad que se ve reflejada en brecha de protección del seguro (BPS). En concreto, este indicador, que mide la diferencia existente entre la cobertura de seguros necesaria y la cantidad real adquirida para este mercado en 2017 ascendió a 256.200 millones de dólares (alrededor de 218.000 millones de euros), un 5,2% más con respecto al año anterior.

Si bien la mejora de la situación económica en Latam permitió al mercado asegurador avanzar en primas un 8,6% durante el año pasado, hasta los 159.217 millones de dólares (unos 135.642 millones de euros), su mercado potencial aún es casi un 2,6 veces superior al actual, lo que le otorga un amplio margen de actuación.

Según el informe ‘El mercado asegurador latinoamericano en 2017’ presentado por el Servicio de Estudios de Mapfre yeditado por la Fundación Mapfre, existe un claro predominio en la región por el segmento de No Vida frente al de Vida. La cuota se reparte entre el 54,6% y el 45,4%, respectivamente. De hecho, el análisis de la estructura de la brecha de aseguramiento a lo largo de la última década arroja una mayor demanda en la contratación del primer tipo de productos que de los segundos.

El buen comportamiento económico citado anteriormente, así como una mayor capacidad adquisitiva de los hogares y empresas son los factores que han empujado a dicho repunte, especialmente, en el segmento del automóvil que, con un incremento del 9,3% frente al -4,9% de 2016, suponen una quinta parte de las primas totales en la región. Por su parte, en los seguros de vida destacan tanto la demanda de primas individuales y colectivas que suben un 9,8%, así como las de seguros previsionales y de pensiones.

A excepción de Argentina, Brasil,Venezuela, Chile, El Salvador, Perú y Puerto Rico, el análisis muestra que la mayoría de mercados registraron avances positivos de primas en moneda local y en términos reales. Destacan sobre todo los tres primeros donde si bien experimentaron subidas en términos nominales, éstos se convirtieron en decrecimientos reales por el efecto de la inflación.

“2017 ha sido un año que ha permitido confirmar la fortaleza del sector asegurador latinoamericano, así como su capacidad para enfrentar las consecuencias de eventos catastróficos de gran impacto”, indicen en el informe. Solo el año pasado los desastres naturales se cobraron la vida de 1.375 personas y causaron daños económicos por valor daños económicos 31.600 millones de dólares (unos 26.360 millones de euros). De esta cantidad, solamente 5.100 millones de dólares (4.337 millones de euros) estaban asegurados.

En este contexto, dos son los factores que caracterizan a este mercado: la “elevación” sostenida de los niveles de penetración y el continuado aumento de la profundización del seguro, una tendencia ésta última que la diferencia significativamente del resto y que ofrece pistas sobre su posible expansión en el futuro.

Para poder llevar a cabo este desarrollo, Bandera cita cuatro factores que no pueden pasar desapercibidos. La importancia de las políticas públicas con el objetivo de lograr la inclusión del sector y que el Estado no tenga que cubrir todo; un marco legal “prudente” pero sin caer en la sobrerregulación que fomente una mayor penetración de las aseguradoras en la economía; luchar contra las irregularidades, así como reforzar los canales de distribución, sobre todo los digitales que comienzan a cobrar especial relevancia. “Un mercado donde no existe transparencia puede caer en la destrucción”, enfatiza.

El experto también ha resaltado los hándicaps que presenta el mercado asegurador y que pasan desde un modelo de negocio “obsoleto” con “mucha” intermediación y donde la regulación no funciona. “Llevamos 400 años vendiendo el mismo producto”, agrega Bandera.

Por el lado de la demanda, tres son los principales obstáculos que impiden una mayor inclusión financiera de los seguros. El reducido nivel de renta del público objetivo ligado a los trabajos temporales que dependen de la estacionalidad, además del bajo grado de educación financiera de los mismos.

Para combatirlo, la solución pasaría por ofrecer productos asequibles que puedan ser comprados, teniendo en cuenta las condiciones de la población a las que se dirigen, que sean ofrecidos de manera regular y, además, encajen con las necesidades de los clientes. Desde el año 2007, el indicador de penetración ha avanzado un 0,6%. Una cifra que confirma la tendencia creciente de la última década y a la cual han contribuido en mayor medida el desarrollo del segmento de Vida. A lo largo de estos diez años, la penetración total de la región se ha elevado un 27,8%.

PUERTO RICO, LÍDER EN LA REGIÓN

Con un montante que alcanza los 3.488 millones de dólares (casi 3.000 millones de euros), Puerto Rico se sitúa en el primer puesto en el ranking de países con mayor índice de penetración de primas de seguros sobre el PIB y per cápita de la región. De acuerdo con el índice Herfindahl, que mide la concentración de un mercado en la economía, en términos porcentuales esta cantidad asciende al 12,9%.

Según el citado informe, esto se explica porque el volumen de primas en este mercado incluye los seguros de Salud para la población de menores recursos, los cuales son gestionados por el sector asegurador privado y sufragados por los presupuestos del gobierno. Le siguen Chile (4,6%), Brasil (3,2%), Argentina (2,9%) y Colombia (2,9%). En conjunto, el año pasado mejoraron los valores de este indicador Puerto Rico, Colombia, Uruguay, Costa Rica, El Salvador y República Dominicana. Por su parte, se mantuvieron en la misma posición Nicaragua, Paraguay y Guatemala, mientras que en el resto de países disminuyó.

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