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Brasil: por qué sus credenciales ecológicas no son siempre evidentes

Opinión de Mubashira Bukhari Khwaja, Investment Director de mercados emergentes de Aberdeen Standard Investments

09 DE abril DE 2021. 13:49H Mubashira Bukhari Khwaja

Aunque Brasil alberga una inmensa porción de la selva amazónica -a menudo denominada "el pulmón" del planeta-, el país tiene una relación complicada con los asuntos medioambientales.

Es probable que en los últimos años haya leído mucho sobre el gobierno populista que apoya la deforestación para ayudar al desarrollo económico de la selva, o de algunos de sus dirigentes que afirman que el cambio climático es un "complot" con un objetivo político oculto1. Pero hay otra faceta del país con la que quizá esté menos familiarizado. Por ejemplo, con el hecho de que un 75% de la demanda de electricidad se cubre con energía hidroeléctrica procedente de los ríos2. O, que la mayoría de los coches pequeños de Brasil pueden funcionar con etanol, una alternativa más ecológica que la gasolina3. Además, se espera que la proporción de energías renovables en el total de la capacidad instalada del país, un 22,8% en 2018, crezca hasta el 29% en 2027, según el Plan de Expansión Energética que acaba en 2027. En 2007, las fuentes de energía renovable sólo representaban el 2,9% del total 4.

Para poner estas cifras en perspectiva, la cuota de energía renovable (de la demanda total) en China -un mercado emergente mucho más grande que está haciendo la transición a una economía de carbono cero neto- fue del 15% en 20195.

En Brasil, la energía eólica y la solar representarán probablemente un 70% de la expansión prevista de 60 gigavatios de capacidad nacional de energía en el plan que cubre hasta 2027. Se espera que la cuota eólica alcance el 12,3% del suministro total6. Lo realmente sorprendente es que, a partir de este año, este crecimiento se logrará sin ningún tipo de incentivo gubernamental.

En la actualidad, el país cuenta con algunos de los mejores activos eólicos terrestres del mundo. Los parques eólicos marinos se clasifican en una categoría aparte. Por ejemplo, el factor de carga típico de un parque eólico en Brasil es del 55%, frente al 45% de una instalación similar en Estados Unidos. El factor de carga es la producción real de un aerogenerador comparada con su producción teórica máxima en un año. Por eso la energía eólica en Brasil es más barata que la solar, aunque a nivel mundial sea lo opuesto. En Brasil, la proporción de energía eólica en el mix energético -la combinación de diferentes fuentes de energía primaria- es mayor que la solar7.

En este punto es donde la cuestión se vuelve interesante para los inversores. Hay algunos operadores de parques eólicos atractivos, como Omega Geracao. La empresa, que cotizó en el Novo Mercado en 2017, puede presumir de un historial de localización y adquisición de buenos parques eólicos, así como de generación de altos rendimientos para sus inversores.

La excelencia operativa de la energía eólica puede juzgarse en función de la "disponibilidad" -el número de horas que el sistema de producción está disponible- y de la "curva de potencia", una medida de eficiencia calculada a partir de la producción de energía prevista para un nivel de viento determinado. Los activos de Omega ocupan el primer lugar entre los parques eólicos brasileños en ambos criterios, con una disponibilidad del 97% y una curva de potencia del 100% (en comparación con la media del sector del 97%)8.

Por otro lado, hay fabricantes de equipos, como WEG Industries. La compañía suministra equipos de alta calidad para los operadores de parques eólicos. Sus productos también incluyen estaciones de carga para vehículos eléctricos, así como equipos solares e hidráulicos. La compañía representa el 34% de todas las ventas de equipos para energías renovables en Brasil9. WEG disfruta de una cuota dominante en su mercado nacional y en el resto de América Latina. Una importante barrera de acceso debido a la integración vertical, la flexibilidad de la producción y la escala, ofrece cierta protección frente a sus rivales. Como resultado, WEG ha logrado una tasa de crecimiento anual compuesta del 17% en los últimos 20 años10.

Las oportunidades de inversión aumentarán este año, ya que varias empresas nacionales que operan en el ámbito de las energías renovables intentan lanzar OPV en Brasil.

A veces, el país puede aparecer en los titulares por razones equivocadas. Pero si se analiza debajo de la superficie, hay muchas iniciativas esperanzadoras. A medida que las economías de todo el mundo realizan la transición hacia un mundo con bajas o nulas emisiones de carbono, está claro que el mayor país de América Latina ya lleva ventaja.


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