lunes, 14 octubre 2019
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¿Destruirá su cartera un mercado bajista?

Matthew Benkendorf, Chief Investment Officer of Vontobel Quality Growth

04 de junio de 2019. 08:00h Matthew Benkendorf
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Después de una década de dinero fácil y una subida constante en los mercados de renta variable, el índice S&P 500 cedió momentáneamente hasta situarse en el territorio de mercado bajista el año pasado; fue la primera vez que los inversores experimentaban esta situación en una década. Aunque 2019 marcó el mejor comienzo del año desde 1987, también trajo consigo una gran incertidumbre, algo que el mercado no digiere bien.

Los inversores activos con convicción pueden trazar un rumbo firme

Observamos los índices como espacios que a menudo están abarrotados de accionistas nerviosos y de baja convicción que son capaces de vender una empresa cuando su precio es barato y comprar cuando es caro. La convicción en el valor de lo que se tiene en cartera es particularmente útil para trazar un rumbo estable de la rentabilidad a largo plazo a través tanto de momentos turbulentos como de exuberancia.

Espere volatilidad para la renta variable mundial en el futuro

Anteriormente arrastrados por el momentum, los mercados bursátiles mundiales están reconociendo ahora que existen riesgos importantes que pueden tener un impacto significativo en los mercados este año:

1. Reducción del crecimiento mundial: El crecimiento sincronizado del PIB mundial que impulsó el entusiasmo de los inversores en 2017 se está deteriorando.

2. Aumento de las rebajas de perspectivas de beneficios empresariales: El impacto puede ser aún mayor en las empresas de menor calidad y más sensibles al ciclo.

3. Política Monetaria impredecible: Aunque la FED detuvo su ciclo de subidas de tipos, proporcionando un viento a favor para las bolsas, no está claro cómo va a seguir adelante la política monetaria acomodaticia. Algo que será importante para la renta variable.

4. Aumento de las tensiones geopolíticas: La ambigüedad en torno al resultado de Brexit, los partidos contrarios al establecimiento que ganan terreno en Europa, y las tensiones entre EEUU y China por el comercio y sus objetivos geopolíticos, pueden seguir influyendo en el sentimiento del mercado.

Ante los pronósticos de recesión que hacen los economistas, los inversores pueden esperar un entorno más difícil del que han experimentado en la última década, cuando la política monetaria acomodaticia fue la marea que hizo posible que navegaran todos los barcos. En este contexto, el mantenimiento de asignaciones significativas a índices de mercado globales deja a los inversores vulnerables al impacto de unas condiciones económicas más débiles. Es cierto que los inversores en índices están expuestos al 100% de las subidas del mercado, pero también están expuestos al 100% de las bajadas. Ahora no es el momento de simplemente seguir adelante con el viaje.

Por qué la calidad y la convicción son importantes ahora

Si bien es imposible cronometrar los movimientos del mercado, un gestor activo con una trayectoria demostrada y una hoja de ruta clara debería estar en condiciones de añadir valor durante un período de caídas.

Como inversores de crecimiento de calidad, somos conscientes de los riesgos a lo largo de todo el ciclo económico, independientemente de la tensión o la exuberancia del mercado. Buscamos invertir con convicción en negocios sólidos que sean consistentemente rentables y que no dependan de una economía fuerte, y nos mantenemos alejados de compañías altamente cíclicas y fuertemente endeudadas. Nuestro enfoque en empresas con un crecimiento predecible y sostenible superior al del mercado ayuda a proteger los activos de nuestros clientes, pero también puede generar un crecimiento acumulativo más rápido de las ganancias por encima de los 1.000 millones de euros.

Mantener la perspectiva ha sido importante durante los últimos 100 años, ya que sólo se han producido un puñado de recesiones y, por lo general, han sido más cortas y menos dolorosas de lo que los inversores esperaban. Es importante recordar que una crisis podría marcar una recesión, como lo hizo en 2008, pero no todas las recesiones se deben a una crisis. De hecho, los gestores activos ven la recesión como una oportunidad para comprar grandes compañías a precios rebajados.