sábado, 12 octubre 2019
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Habrá que vivir con las tensiones comerciales durante algún tiempo

Johan Gallopyn, Investment Desk Analyst, Bank Degroof Petercam

13 de junio de 2019. 17:58h Johan Gallopyn

Las tensiones entre Estados Unidos y sus socios comerciales invirtieron la tendencia alcista observada en los mercados de renta variable desde principios de este año, provocando a su vez que los activos refugio hayan ganado terreno.

Tras cuatro meses consecutivos de subida, los mercados de renta variable cayeron de forma bastante sustancial en mayo, borrando el avance observado en abril. El inesperado aumento de los aranceles sobre las importaciones chinas impuesto por EE.UU. mientras las negociaciones aún estaban en curso, la extensión del conflicto al sector tecnológicos y la amenaza de imponer aranceles sobre las importaciones de México (idea sobre la que ha dado marcha atrás Donald Trump), recordaron a los inversores que los mercados tendrán que vivir con las tensiones comerciales durante algún tiempo. De hecho, los precios del oro han fluctuado significativamente en el transcurso del último mes, situándose por encima de los 1.300 dólares la onza después de que el presidente Trump amenazara con los aranceles a las importaciones mexicanas. Así, el metal precioso se ha podido beneficiar de su estatus de activo refugio.

Perspectivas económicas a la baja

Además, esta incertidumbre se produce en un momento en que las perspectivas económicas mundiales ya se sitúan a la baja. Desde el punto de vista geográfico, los mercados asiáticos han sido los más penalizados (-8,8% en euros), mientras que las demás regiones perdieron más de un 5%. A nivel sectorial, tecnológicas y automovilísticas han sido las compañías más afectadas. Sin embargo, la temporada de resultados del primer trimestre terminó mejor de lo esperado.

En concreto, las empresas del S&P500 registraron un crecimiento de beneficios plano durante los tres primeros meses del año, en comparación con el -4% previsto al inicio del trimestre. En cuanto a las perspectivas para el segundo trimestre en curso, también se han revisado a la baja las previsiones y a finales de mayo se esperaba un crecimiento negativo de los beneficios de alrededor del 2%. Al principio del trimestre, esa expectativa seguía siendo del 0%. Este ajuste negativo está en línea con la media.

Mientras, en el mercado de renta fija, los rendimientos de los bonos de referencia de los gobiernos alemán y estadounidense cayeron bruscamente en mayo. Los bonos alemanes a 10 años siguieron descendiendo por debajo de cero, igualando el mínimo alcanzado en julio de 2016 (-0,20%) tras el referéndum del Brexit y el lanzamiento del programa de compra de bonos del BCE. La aversión al riesgo entre los inversores debido a la escalada de las tensiones comerciales en una economía con unas perspectivas de crecimiento ya de por sí débiles, empujó a la baja los rendimientos. El tipo de interés del bono del Tesoro estadounidense también descendió a su nivel más bajo desde septiembre de 2017 y ya está 100 puntos básicos por debajo del reciente máximo alcanzado en otoño de 2018. Sin embargo, los tipos de los bonos italianos no siguieron la tendencia a la baja. Esto es consecuencia del fuerte resultados de la Liga Norte en las elecciones europeas, que ha vuelto a hacer que la situación política sea más inestable. Además, las consideraciones presupuestarias pueden volver a enfrentar al país transalpino con la Comisión Europea.

Por el contrario, los rendimientos de la deuda española y portuguesa siguen la tendencia a la baja de los tipos de interés, registrando unos diferenciales ligeramente más estrechos. Por primera vez este año, los bonos corporativos han generado márgenes más amplios, ya que tanto el segmento de grado de inversión como el de high yield obtuvieron beneficios.