sábado, 17 agosto 2019
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La evolución de la pugna arancelaria, esencial para el precio del crudo

Joaquín Robles, analista de XTB

13 de mayo de 2019. 08:00h Joaquín Robles

Hace una semana Donald Trump logró recortar ligeramente los precios del crudo al afirmar que la OPEP debería trabajar para reducir los precios. El petróleo acumula en lo que va de año una rentabilidad superior al 30%, y el pasado mes alcanzó máximos anuales, cerca de los 75 dólares por barril. No es la primera vez que el presidente norteamericano incita al cartel a abaratar los precios de la energía, sin embargo, los principales países de Oriente Medio no parecen estar por la labor.

En los últimos años, los EEUU se han convertido en el principal productor mundial de petróleo, llegando a ser autosuficiente e incluso retomar las exportaciones. Trump quiere un petróleo barato, para que los precios de la gasolina no superen los 3 dólares por galón, y para favorecer a la industria, sin embargo, precios más altos favorecerían la explotación del fracking.

Esta técnica es más cara que las convencionales, por lo que requiere de unos precios más elevados para ser rentable. Durante 2008, cuando el barril cotizaba sobre los 100 dólares, los productores norteamericanos incrementaron masivamente la oferta gracias a esta técnica. Durante los últimos años, a pesar de que EEUU ha aumentado notablemente la producción, no ha logrado compensar los recortes de la OPEP y sus socios.

En el último año, las sanciones impuestas por Donald Trump sobre Irán y Venezuela no han hecho más que reducir todavía más la oferta de petróleo, favoreciendo la reciente subida de los precios. De hecho, en la última semana la producción de Irán, que es unos de los mayores productores mundiales podría verse aún más limitada, ya que EEUU pretende eliminar las exenciones a ciertos países a los que les permitía seguir comprando petróleo iraní.

Arabia Saudí ya ha afirmado que está preparada para llenar este vacío y poder suministrar petróleo a los países demandantes, principalmente China, Japón y la India. Este último, es el país que esta incrementado la demanda de petróleo a un ritmo más rápido.

En estos momentos parece que el factor más determinante para reducir los precios es la evolución de la economía a nivel global, en detrimento del control de la oferta y la demanda. En el último trimestre de 2018, los precios del petróleo pasaron de 85 a 60 dólares ante el temor de que las principales economías pudieran entrar en recesión.

El domingo pasado Trump sorprendió a los mercados al anunciar que está dispuesto a incrementar los aranceles sobre las importaciones chinas del 10% al 25% sobre 200.000 millones, e incluso gravar con un 25% otros 325.000 millones que hasta ahora estaban exentos. Esta decisión ha vuelto a poner a los mercados en alerta, ya que los inversores no saben si se trata de una medida de presión para avanzar en las negociaciones comerciales con China, o se trata de un nuevo escenario.

Durante las próximas semanas, la evolución de la guerra comercial podría ser determinante para el devenir de los precios de petróleo, ya que un empeoramiento de las previsiones económicas podría reducir la demanda de materias primas. Durante el mes de junio, la OPEP y sus socios se volverán a reunir de manera oficial por primera vez este año, y podrían anunciar una extensión del acuerdo, e incluso un aumento de los recortes para tratar de contrarrestar todas las amenazas que sobrevuelan actualmente sobre el mercado del petróleo.