martes, 13 noviembre 2018
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Los hedge funds se benefician de la actual situación global de incertidumbre

02 de noviembre de 2018. 10:13h
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¡Menudo año, gracias a Donald Trump! Los hedge funds buscaban la volatilidad y la han conseguido finalmente esta primavera, cuando una serie de eventos han hecho mella en los mercados. Las guerras comerciales, las tensiones políticas en Turquía y la estrategia de Trump en política monetaria y sobre los tipos de interés ha generado volatilidad en los mercados y consecuentemente, cierta inseguridad que ha beneficiado a los hedge funds.

Desde principios de años, la industria de los hedge funds ha navegado con éxito sobre aguas turbulentas, mientras que otros tipos de inversiones sufrían, con la excepción del mercado de valores estadounidense. Especialmente, las estrategias multi-factor y las de paridad de prima de riesgo que habían levantado activos masivos en los últimos años, también se han tambaleado. Creemos que las oportunidades para los hedge funds están aumentando. Los tipos de interés a corto plazo de Estados Unidos crecen, la volatilidad sale de años de letargo y los mercados están más alineados con los fundamentales. Aunque es demasiado pronto para afirmarlo, parece que finalmente nos acercamos al marco previo a la crisis de 2008.

Por su parte, los mercados de renta variable europeos han tenido un desempeño plano o con rendimientos inferiores a los del mercado estadounidense. A nivel global, los sectores líderes han sido el sanitario y el tecnológico, gracias a la visibilidad y a la fortaleza de sus beneficios. Por otra parte, los gestores de long/short obtuvieron resultados positivos gracias a la sostenibilidad de las tendencias en ciertos sectores en crecimiento, tales como el tecnológico y el consumo cíclico, incluyendo las acciones de las FAANG. Sin embargo, hemos visto una amplia dispersión entre los fondos, con valores que sufren por las presiones arancelarias sobre las importaciones chinas, cuyo impacto ha sido especialmente fuerte en sectores como la industria, la energía y los materiales.

Esta situación se ha extendido también a los mercados emergentes, donde ciertos gestores lo han pasado mal. En su mayoría han tenido un largo sesgo estructural y los principales mercados, como Brasil, China o Turquía, se han visto lastrados por su desempeño. Con respecto a los gestores long/short chinos, algunos se han visto perjudicados por una considerable exposición neta a largo plazo en los sectores de consumo discrecional y de materiales.

A esto hay que añadir que la dispersión en el sector sigue creciendo bajo el liderazgo de sectores como el tecnológico, el sanitario y el de consumo discrecional, frente al bajo desempeño de las telecomunicaciones, los productos de consumo básico y de primera necesidad. Esta situación favorece a los gestores con exposiciones netas bajas o flexibles en un universo de inversión restringido para mitigar cualquier rotación de sectores marcada. Un cambio hacia sectores más defensivos no se debería excluir en esta etapa del ciclo económico.

Cédric Vuignier, Head of Manager Research & Alternative Investments