nombre-propio

No hay que temer los tipos negativos

Director de renta fija en Flossbach von Storch

06 DE octubre DE 2019. 00:00H Dirigentes Digital

img-8553_41-211165_20190911171912.jpg

Los rendimientos de la renta fija caen cada vez más. Es hora de romper con las viejas costumbres. Con la estrategia adecuada, esta clase de activos puede seguir teniendo un papel importante en el futuro.

En vista de los tipos de interés, algún que otro inversor podría empezar a tener miedo. Los rendimientos de los bonos considerados seguros están bastante bajo cero. Además, las primas de riesgo de los bonos de calificación más baja también han caído notablemente en los últimos tiempos. Este es un resumen de la situación actual:

En unos doce países de la OCDE, la deuda pública a diez años ofrecía (a finales de agosto) una rentabilidad negativa. Este es el caso de la mayoría de títulos de Estados de la zona euro; en el de la deuda pública alemana, para todos los vencimientos hasta 30 años.

Especialmente el «tramo largo», es decir, los rendimientos de los títulos con vencimientos muy lejanos, ha vuelto a registrar hace poco una fuerte caída. Por lo tanto, el mercado espera claramente que el entorno de tipos negativos aún continúe durante mucho tiempo.

En Italia, el tipo del título a diez años ha retrocedido recientemente por debajo del umbral del 1% y, por consiguiente, por debajo de la tasa de inflación de Alemania y la zona euro. En comparación, en España y Portugal, los rendimientos se han situado en torno al 0,1% y en Grecia, en el 1,7%.

Después de la inflación, los inversores estáticos que piensan exclusivamente en términos de rentabilidad anual sufrirán sin duda una pérdida de valor de su patrimonio. Los tipos de un título de deuda pública alemana indexado a la inflación con un vencimiento de casi 27 años ha descendido últimamente al -1,5%. En estas condiciones, la pérdida de valor –protegida contra la inflación– al término de su vencimiento se elevaría al 35%.

Los tipos de la deuda pública estadounidense también han disminuido hace poco. Incluidos los costes de cobertura de cambio, ni tan solo los títulos a un plazo de diez años permiten mantener el valor real de los activos.

Además, cada vez más bonos corporativos ofrecen igualmente rendimientos negativos, entre ellos, algunos títulos a largo plazo de grandes corporaciones.

Este resumen, que sin duda aún podría completarse, demuestra sobre todo, en nuestra opinión, un hecho: los inversores que meramente se limitan a mantener bonos de buena calificación hasta su vencimiento para obtener el cupón anual pierden dinero en términos reales. Hace muchos años, este tipo de títulos eran representativos de «rendimientos sin riesgo». Esto cambió con el entorno de tipos en mínimos históricos, en que la estrategia de «comprar y mantener» pronto pasó a significar «riesgo sin rendimiento». Y aún más: actualmente, el resultado final de esta estrategia es una «pérdida garantizada». Esto se aplica asimismo a las inversiones en renta fija pasivas, tales como los ETF, que se limitan a replicar el mercado, sin negociar activamente en títulos individuales. Ya en los tiempos en que el nivel de tipos era considerablemente más alto, según un estudio del Flossbach von Storch Research Institute, los gestores de renta fija activos lograban generar unas rentabilidades superiores a las de las estrategias pasivas.

Pero los inversores en renta fija no tienen por qué resignarse: con una estrategia flexible y verdaderamente activa que explote todas las posibilidades de rendimiento del mercado de renta fija mundial, que asciende a casi 80 billones de euros, creemos que los bonos pueden seguir siendo interesantes. Un tal enfoque permite explotar las oportunidades que ofrecen los movimientos del mercado, por ejemplo, cuando muchos inversores siguen la misma dirección. La renta fija sigue ofreciendo a los inversores activos numerosas oportunidades. Se puede elegir entre distintos vencimientos, calificaciones crediticias así como áreas monetarias y de tipos de interés; además, puede controlarse activamente la duración de la cartera. Un empleo activo de contratos a plazo (derivados) también puede estabilizar el valor de la cartera y ofrecer oportunidades de rentabilidad.

En nuestra opinión, la renta fija sigue desempeñando un importante papel en el objetivo de mantener e incrementar a largo plazo el valor del patrimonio; por lo menos, si se sigue una filosofía de inversión clara con un enfoque comercial y se está en posición de explotar activamente las oportunidades que se presenten.

Inversis: "Vemos rentabilidades atractivas en algunos tipos de préstamos privados corporativos"