nombre propio

¿Sabemos qué es realmente la liquidez?

Borja Picón, Fund Analyst  de Inversis

27 DE abril DE 2020. 07:00H Borja Picón

a286a5f0a809f9d9dcf40bfdfdb29655.jpg

En los últimos 12 años el mercado financiero ha pasado por numerosas crisis de liquidez. La de mayor impacto fue la crisis financiera que comenzó en mayo de 2007 en los EEUU como consecuencia del colapso de su burbuja inmobiliaria y que tuvo un efecto negativo en la liquidez de los mercados financieros de crédito e interbancario a nivel mundial. 

Durante esa crisis, el precio de los activos se desplomó ante la incertidumbre y la falta de confianza del mercado, produciéndose una crisis de liquidez. El Banco Central Europeo y la Reserva Federal de los EEUU reaccionaron bajando los tipos de interés y aplicando políticas monetarias no convencionales (quantitative easing), con el objetivo de inyectar dinero en el mercado a través de los bancos. Sin embargo, a corto plazo estas medidas no resolvieron la crisis de liquidez debido fundamentalmente a la falta de confianza del mercado ya que muchos bancos no se atrevían a prestar dinero a otros bancos. 

Pero tampoco hay que irse tan lejos, porque en septiembre del año pasado, vivimos momentos de tensión en el mercado interbancario estadounidense que obligaron a la Reserva Federal (FED) a inyectar liquidez en el sistema a través de repos (operaciones financieras a un plazo muy corto, generalmente, un día). Esta inyección fue generada porque la oferta (75.000 millones de dólares) era inferior a la demanda, algo que desde la propia FED aseguraron que fue debido a un hecho coyuntural. En este periodo el tipo de interés (repo) llegó a rozar el 9% cuando en el último año se ha situado en torno al 2%-3%. 

En las últimas semanas el mercado financiero está sufriendo una fuerte volatilidad e incertidumbre como consecuencia de la crisis del Covid-19 produciendo en muchos casos una situación de iliquidez temporal. Ante esto, los bancos centrales de todo el mundo están reaccionando mediante más medidas de política monetaria acomodaticia, así como algunos gobiernos están implementado políticas fiscales. 

Liquidez de los activos

Sin embargo, en numerosas ocasiones hablamos de la liquidez de los activos, pero ¿sabemos que es la liquidez realmente? Mucha gente piensa que un activo es líquido si se puede comprar o vender fácilmente. Sin embargo, una definición correcta de la liquidez podría ser “capacidad con la que un activo puede comprarse o venderse en el mercado sin afectar el precio del activo”. Esto puede asociarse al coste de deshacer una posición de manera inmediata sin apenas variar el precio, es decir, que se pueda vender el activo a un precio igual o cercano al último precio. Por lo tanto, no solo es importante que un activo este registrado o listado, sino que un activo se considera líquido si se puede vender rápidamente con un gran volumen en el mercado sin la necesidad de un descuento en el precio. 

La liquidez de un activo es una de las características más importante en la inversión y como dice Howard Marks “La liquidez es efímera: puede ir y venir”. Esto quiere decir que la liquidez de un activo puede aumentar o disminuir dependiendo de lo que pasa en el mercado; un día puede ser fácil de vender y al siguiente día difícil o un día puede ser fácil de vender, pero difícil de comprar y al día siguiente fácil de comprar, pero difícil de vender. 

Un activo puede ser líquido cuando quieres vender y el mercado quiere comprar, por lo tanto, puedes venderlo rápidamente porque encuentras una fuerte demanda y sin descuento en el precio. Mientras que un activo puede ser ilíquido cuando quieres vender y el mercado también quiere vender. En este caso, vender el activo puede implicar un descuento en el precio. 

¿Cómo medir la liquidez?

Una buena forma de medir la liquidez de un activo es a través de la horquilla de precios, es decir, la diferencia entre el mejor precio de compra y el de venta (bid-ask spread). Cuanto mayor sea este spread más ilíquido será el activo y viceversa. Otra buena forma es la profundidad o volumen existente en cada una de las posiciones de compra y venta. Otras medidas pueden ser la ratio de liquidez, el numero e importe de las operaciones realizadas, la frecuencia de la contratación, la rotación y otros. 

Para complicar más las cosas, la liquidez es subjetiva. La liquidez de un activo depende del tamaño de la posición a vender o comprar. Un activo puede ser líquido si se quiere vender una posición pequeña e ilíquido si se quiere vender 10 veces más. Esto no quiere decir que el activo sea líquido o ilíquido. Muchas veces suponemos que la liquidez es constante y eso es erróneo. Lo que vemos muchas veces en el mercado es que un activo es líquido cuando no se necesita liquidez y cuando realmente necesitas liquidez, tiende a no estar ahí, por lo que a menudo un activo nos parece más líquido cuando lo compramos que cuando lo vendemos. 

En numerosas ocasiones, los gestores de fondos tienen miedo a tener una exposición muy alta a liquidez o cash en sus carteras por su coste de oportunidad, pero en el último año hemos visto que el propio cash está jugando un papel muy importante en las carteras de renta fija ya que se empieza a considerar como un nuevo activo. En el pasado, cuando los tipos de interés estaban alrededor de un 4% la liquidez estaba remunerada. Sin embargo, la liquidez tiene un coste de -0,5%, el cual, en muchos casos, es más costosos que tenerlo en deuda publica soberana.


Moro: "Invertir en oro me parece la mejor opción para estar en el mercado"