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Cambia tus palabras y cambiarás los resultados de tu equipo

Fabián Villena Formador en Actitud Positiva Inteligente y CEO del IAP

16 DE noviembre DE 2020. 10:04H Fabián Villena

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El vocabulario de cada persona nos dice mucho de su forma de ser, pensar y actuar. No es solo cuestión de utilizar correctamente la gramática y semántica. El uso que haces de las palabras puede cambiar cómo te sientes, eso facilitará que emprendas acciones nuevas y, por lo tanto, que obtengas resultados diferentes. Las palabras no cambian lo sucedido, pero sí modifican su impacto, es decir, el referirnos a un suceso como “error”, que suele conllevar una carga emocional desagradable, tendrá un efecto negativo en nuestros sentimientos. En lugar de “error”, es mejor llamarlo “resultado no esperado”. Piénsalo, a lo que solemos llamar “error” simplemente se trata de algo que imaginábamos y deseábamos que ocurriera, pero finalmente nos hemos encontrado con un resultado que no esperábamos.

Esta filosofía de vida aplicada al mundo laboral favorece en gran medida el funcionamiento de los equipos de trabajo. Percibir un fallo como un “resultado no esperado”, genera alivio en el presente, calma en el pasado y aprendizaje en el futuro.

De este modo, si pretendes cumplir un objetivo laboral concreto y no obtienes el resultado que esperabas, sé inteligente y extrae un aprendizaje de la situación. Aplica una actitud positiva inteligente para aprender algo nuevo de esa experiencia inesperada y, así, obtener un resultado más positivo. De lo contrario, como no aprendas nada, estarás condenado a tropezar en la misma piedra una y otra vez. No trates de negar u ocultar que no has obtenido el resultado esperado, lo verdaderamente fascinante es tener una actitud positiva y aprender a gestionar los resultados, sean los que sean. El objetivo es que puedas lograr mejores resultados internos (llámalo bienestar, paz interior o felicidad) y externos (mejores resultados profesionales, calidad de relaciones, etc.) con la mayor eficiencia posible (es decir, que consigas mejores resultados con menos esfuerzo y/o recursos).

Cuando te encuentres en una situación de dificultad e incluso no veas nada bueno en ese momento, piensa que ocurra lo que ocurra, puedes hacer que sea para bien. La propiedad más potente de esta forma de actuar ante situaciones complicadas es que, con esta simple frase; haremos que sea para bien, adquieres un rol responsable, constructivo y positivo, en definitiva, una actitud positiva inteligente. Aprender a ver el lado bueno de las cosas, es algo muy simple, pero muy complejo a su vez, ya que no es sencillo aprender de tus vivencias cuando no has conseguido lo que esperabas. Si quieres alcanzar tus objetivos, debes cambiar tu actitud frente a las situaciones adversas y mostrar la versión más positiva de ti mismo. Cambia tus palabras y cambiarás tus resultados.

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