viernes, 16 noviembre 2018
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Opinión

Dando forma al banco del futuro

Carlos Gamallo es Director Regional de Deposit Solutions en España, Portugal y Andorra

01 de julio de 2018. 10:32h Carlos Gamallo

Los cambios acaecidos en el ámbito de la gestión de activos y pasivos desde la crisis, los requisitos de liquidez, las mayores expectativas de los inversores, etc. están llevando a los depósitos bancarios a ser el foco de atención.

Conseguir mayor transparencia, competitividad e innovación es una de las prioridades del sector financiero. En está nueva era en que todo está marcado por la tecnología, los datos (Big Data) y la Inteligencia Artificial (AI) muchas entidades bancarias se están apoyando en el Open Banking como un trampolín para posicionarse ante la competencia y evitar el riesgo de pérdida de clientes.

Precisamente uno de los objetivos de la directiva, PSD2, en vigor desde enero de 2018, es reducir las barreras de entrada para fomentar a través de la aparición de nuevos agentes creando una mayor competencia lo cual redunda en un mejor servicio a los consumidores. Frente a este cambio del entorno competitivo, los bancos tradicionales tienen la oportunidad, al igual que sus competidores, de capitalizar las innovaciones ofrecidas por Open Banking, en particular mediante el uso de APIs (Interfaces de Programación de Aplicaciones) desarrolladas por Fintechs. Más allá de un nuevo entorno normativo, las expectativas de los clientes han cambiado. Los clientes mejor informados y más exigentes, conceden gran importancia a la transparencia de precios y a la variedad de la oferta que se les ofrece. También lo esperan de los servicios financieros, donde preservar la fidelidad de los clientes se convierte en una cuestión clave para el cumplimiento de los planes estratégicos de cada uno de los bancos. Para ello, es necesario ofrecer a los clientes nuevos e innovadores productos y servicios para retenerlos o incluso atraerlos.

Algunas entidades bancarias líderes a nivel mundial son conscientes, de que la única forma de mantener al cliente minorista, de cara al futuro, es reinventar su modelo de negocio y ofrecer a sus clientes las mejores soluciones, aunque estas soluciones a veces provengan de otros bancos (Open Banking) . Es decir, su objetivo estratégico consiste en ser propietarios de la relación con el cliente y convertirse, de esta forma en el centro de inversión (hub) de las necesidades financieras de estos.

Creo firmemente en este nuevo modelo de negocio en la medida que de él salen beneficiadas todas las partes involucradas: el Banco Cliente que comparte su base de clientes, los propios depositantes y los Bancos Producto (demandantes los fondos). Dado que todas las partes obtienen un beneficio superior al estado (status quo) actual, parece que no hay duda de que será un modelo que se acabará materializando con éxito.

Tal y como comentábamos, aunque a priori el margen unitario obtenido distribuyendo los productos de otras entidades sea menor, este se compensa con un mayor volumen de ingresos por comisiones derivados de la venta de dichos productos de terceros y una mayor cuota de participación en los ahorros de cada uno de los clientes (share of wallet).

Los depósitos bancarios minoristas han crecido a un ritmo del 1,7% desde 2006, alcanzando casi 10 billones de euros en Europa en 2018. Este exceso de depositos en los bancos minoristas, es codiciado por entidades de crédito especializadas (Specialty Banks). ¿Por qué existe este exceso de depósitos ? Implementar el Open Banking tiene sentido para todos los bancos y en todas las fases del ciclo économico. Aumenta drásticamente la experiencia del cliente, fortaleciendo así la relación con los clientes para los bancos clientes, y permite a los bancos de productos acceder a fondos de depósitos de nuevos grupos de clientes y mercados, ampliando y mejorando la combinación de fondos.

Una plataforma de depósitos fiduciarios con las características de la promulgada por Deposit Solutions es una solución que permite a los depositantes minoristas constituir otros depósitos a través de una sola cuenta en su banco habitual (Banco Cliente) en otros Bancos Producto (demandantes de liquidez) en el entorno monetario europeo y bajo el esquema de garantía de depósitos de la Unión Europea.

Existen distintos niveles de integración y la solución permite que el Banco Cliente ofrecer productos de depósito del Banco Producto en cuestión a sus depositantes minoristas, al plazo y tasa de interés que éste haya elegido y todo ello con una operativa simplificada institucional.

Los clientes demandan un servicio cómodo, racional y coherente con una creciente demanda de las experiencias exclusivamente digitales. Sin embargo, todavía son muchos los clientes que prefieren combinar la comodidad virtual con la cercanía física y agradecen disponer de, al menos, una cierta infraestructura minorista.

Por este motivo el sector está acogiendo esta propuesta de valor con gran expectación. Tanto por el lado de los Bancos Producto (demandantes de fondos), como por el de los Bancos Clientes, los cuales abren a su clientela la capacidad de adquirir productos de terceros, bajo un formato de Open Banking.

Desde la perspectiva del Banco Producto, la solución aporta un claro valor añadido a diferentes tipos de perfiles de entidades y situaciones, entre las que destacan los Specialty Banks —bancos de inversión y mayoristas, de trade finance, de consumo, de tarjetas, de servicios de custodia, ...— al proveerles de una herramienta de gestión financiera de fondeo estructural, flexible y eficiente en coste, de gran utilidad, para este tipo de entidades, al no disponer de la capacidad e infraestructura requerida para captar y gestionar depósitos minoristas (retail) y menos originados otras jurisdicciones. En cuanto a la perspectiva de Banco Cliente, muchos bancos minoristas estarían en disposición de llevar el Open Banking al ámbito de depósitos bancarios, tal y como ya se abrió hace muchos años con los fondos de inversión y posteriormente derivo con los productos estructurados.

Por otro lado, desde Deposit Solutions desarrollamos un papel facilitador que ayuda los Bancos Producto a diversificar sus fuentes de financiación por canal y geografía, a reforzar sus ratios de liquidez (gracias al fondeo minorista), evitándoles en ocasiones el tener que emitir en el mercado de capitales y no tiene que desarrollar y mantener una infraestructura de captación y gestión de depósito minorista. El Banco Producto, en función de su perfil de negocio y apetito, decide que cotizaciones está dispuesto a pagar a los depositantes individuales y sobre ese importe marca un porcentaje adicional (mark-up) que se distribuye entre el Banco Cliente y nosotros. Es una comisión estándar que, al estilo de los mercados de capitales, se paga y reparte entre el cliente y la plataforma a cambio del acceso y consecución de dicho fondeo. En definitiva, un “win to win” para todas las partes implicadas.

Respecto a la legislación, a pesar de las diferentes regulaciones existentes, la armonización de las mismas por parte de directivas europeas facilita la implantación de estos modelos de negocio, como es el caso del fondo de garantía de depósitos. En este sentido, la normativa de pagos PSD2 facilita, impulsa la colaboración que hay entre bancos y fintech, beneficiándose ambos de esta interrelación.

En definitiva, las API ofrecidas por las Fintechs tienen la ventaja de mejorar significativamente la "experiencia de compra del cliente" y se están convirtiendo en un elemento clave en la relación bancaria. Por lo tanto, los bancos se enfrentan a una multitud de ofertas desarrolladas por las Fintechs para fidelizar a los clientes y tendrán que elegir de entre todas las soluciones propuestas, aquellas que les permitan establecer una oferta más competitiva y coherente.

Las asociaciones con Fintechs están contribuyendo a conformar el banco del futuro aportando una serie de APIs en torno a la gestión de la relación con la cliente controlada por el banco, el cual integrará su oferta bancaria de Market Places, como es el caso del mercado de depósitos minoristas.