opinion

Eurocopa y Modelo EFQM: Dirección, ejecución y resultados

Ignacio Babé, CEO Club de Excelencia en Gestión

09 DE julio DE 2021. 12:13H Ignacio Babé

256e1b23fbc0ecf1d34524829026d01b.jpg

El fútbol y la gestión corporativa tienen muchas cosas en común. Una de ellas es su metodología de trabajo centrada en la Dirección, en la Ejecución y en los Resultados.

Los que conocen algo el fútbol saben que para lograr una buena dirección, las figuras del presidente del club, el entrenador o el equipo técnico son fundamentales porque son quienes fijan la estrategia y los que puede poner el énfasis en crear afición, vender camisetas o ganar algún título. 

Los clubes tratan de conseguir varios objetivos a la vez, exactamente igual que hacen las empresas y organizaciones. Pero hay que priorizarlos. Al principio de cada temporada, los buenos clubes planifican con detalle, hasta las posibles lesiones y los planes de contingencia, con los recursos que tienen disponibles y tratarán de optimizar el uso equilibrado de todos ellos para conseguir los mejores resultados. Igual que hacen las organizaciones y empresas. Se trata de estar unidos con el mismo propósito en la cabeza a lo largo de toda la temporada. 

Ignacio Babé, CEO del Club de Excelencia en Gestión

El papel del entrenador y del resto del equipo técnico es crear una cultura determinada, algo que caracterice el juego del equipo. El ataque directo, el contraataque o una defensa de contención.

Un capitán de un equipo de fútbol es el líder del equipo y parte de su papel es encarnar los valores de la entidad. Se configura como el eje motor capaz de movilizar el comportamiento en juego y la actitud del conjunto de jugadores, siendo correa de transmisión de los criterios del entrenador. Igual que hacen los directores (de marketing, de producción, de personas, de finanzas,…) en una empresa con sus equipos. Son claves para construir el espíritu de equipo y dar juego.

Pero todo lo que se construye en los despachos y en el vestuario no sirve de nada sin llevarlo a la práctica, sin ejecución. Y para que dicha ejecución sea eficaz debemos tener en cuenta a todos los que rodean al equipo y al club: la federación, los accionistas, los patrocinadores, el ayuntamiento de la ciudad, la afición, los “hinchas” y, por supuesto dentro del campo, los árbitros y un equipo con 11 excelentes jugadores. En el entorno empresarial estaríamos hablando del regulador, los inversores, los distribuidores, los proveedores, la sociedad más cercana, los clientes y, por supuesto, las personas que trabajan en la organización, que todos ellos constituyen los grupos de interés o partes interesadas.

Para crear valor sostenible durante la ejecución, las empresas diseñan, comunican, venden, elaboran y entregan su propuesta de valor que busca generar una experiencia satisfactoria a todos los grupos de interés. Para cada partido se ajusta la alineación, con los mejores especialistas disponibles: portero, defensas, centrales y delanteros, liderados por el capitán, pero todos compartiendo el mismo propósito y deseos de triunfo. Se deciden los modelo tácticos que incluyen elementos como la velocidad, el desdoblamiento, los cambios de ritmo, los apoyos, los desmarques…Curiosamente este lenguaje no es ajeno a los directores funcionales de las empresas. Al final, lo que se busca es crear una propuesta de valor ganadora. 

Igual que las empresas y organizaciones trabajan hoy (funcionamiento) planificando a la vez el mañana (transformación), los equipos de fútbol tienen que aprovechar los 90 minutos de partido dando lo mejor de sí mismos pero sin olvidar el partido de la siguiente jornada y de las otras competiciones en las que puedan jugar mañana o la semana que viene. Hay que evitar los problemas gordos de funcionamiento (roturas de stock, falta de liquidez por retrasos en los cobros,…) como los jugadores tratan de esquivar las tarjetas rojas. Aquí entra en juego la innovación, tan necesaria en la empresa como en el equipo de futbol cuando se ha producido la lesión de un jugador y tiene que quedar aparcado un tiempo. Inventar y desarrollar soluciones con otros elementos pero siguiendo el propósito común y la estrategia.

Si todo funciona como debe, buena defensa, centro del campo ágil y delantera certera, llegarán los resultados en forma de goles a favor. E iremos sumando puntos en el campeonato. Pero hay más resultados a conseguir hoy: una afición fiel y satisfecha (e internacional, a ser posible), una buena relación con los demás clubes por la deportividad mostrada en el campo y fuera, unos jugadores que sudan la camiseta y están encantados con el equipo, no con su lucimiento personal. Y hay que medir las percepciones de socios, aficionados, sociedad en general para ajustar comportamientos, redefinir estrategias y afinar tácticas en el futuro.

La estructura del Modelo EFQM se basa en la lógica mencionada: Dirección, Ejecución y Resultados, un esquema sencillo y eficaz que responde al ¿Por qué? ¿Cómo? y al ¿Qué? de las organizaciones. Tres cuestiones a las que también responde la lógica del fútbol y más, si cabe, a la Eurocopa.

Indexa: "Los inversores de fondos indexados se benefician del análisis que hace el mercado"