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Fraude online a examen como consecuencia del COVID-19

James Brodhurst, Head of Identity & Fraud EMEA de Experian

30 DE octubre DE 2020. 09:44H James Brodhurst

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El mundo ha cambiado de la noche a la mañana. La situación creada por el Covid-19 es un escenario sin precedentes a nivel global con un gran impacto en la salud pública, así como en la seguridad personal y empresarial. Esta situación se agrava por la crisis económica de dimensiones que ya estamos empezando a ver a nivel macro y microeconómico, que está teniendo un gran impacto en las economías de los hogares y el tejido productivo empresarial.

En este nuevo ecosistema, la digitalización cobra un mayor peso en la ecuación y se convierte en el mecanismo operativo por defecto en la sociedad. Y es que se ha experimentado un importante aumento en el uso de los canales digitales, con el teletrabajo como medida implementada para cientos de miles de plantillas de trabajadores o la necesidad de realizar cualquier tipo de contratación o compra online debido a la situación de confinamiento que vivimos y que puede volverse a repetir. Toda esta digitalización tiene como consecuencia una serie de riesgos inherentes a la actividad digital, entre ellos acciones fraudulentas que afectan tanto a empresas como a consumidores finales que han sufrido un incremento tan repentino como exponencial.

La crisis sanitaria ha supuesto todo un mundo de oportunidades para el fraude, desde el principio de esta situación, los delincuentes, han reformulado su modus operandi ampliando su alcance y afinando la ingeniería social para adaptar sus estrategias a la nueva situación.

Según un informe publicado por Europol Pandemic profiteering: How criminals exploit the covid-19 crisis, se ha detectado un incremento exponencial en ataques de phishing y ransomware para explotar la crisis actual y se espera que continúen aumentando.

Los criminales que actúan anónimamente en línea están aprovechando la debilidad causada por el miedo social. Estafas, phishing y malware son sólo algunas de las amplias tácticas utilizadas por los ciberdelincuentes. La ganancia financiera inmediata y el acceso a los datos son los objetivos más perseguidos por los criminales. Aunque las amplias técnicas que se están utilizando no son nuevas, el ritmo de los ataques ha aumentado notablemente y, con ello, el riesgo para los datos de los consumidores y la amenaza para las empresas que tratan con esos consumidores en un mercado digital.

Los grupos de delincuencia organizada son muy flexibles y adaptan sus capacidades para explotar esta crisis, lo que significa que debemos estar constantemente vigilantes y preparados. 

El acceso a los datos personales permite al delincuente explotar una identidad, hacerse cargo de cuentas, crear nuevas aplicaciones o incluso crear identidades sintéticas utilizando algunos datos legítimos. Esto crea la oportunidad de obtener una ganancia más amplia y a más largo plazo.

El "Ciclo de vida del fraude" es un proceso continuo, el impacto específico de Covid-19 podría sentirse hasta dentro de 24 meses. Se puede esperar la aparición inmediata de nuevos esquemas de fraude y un mayor aumento en el número de víctimas a las que se dirige. Incluso cuando la crisis actual termine, es probable que los delincuentes adapten sus planes de fraude para aprovechar la situación posterior a la pandemia.

Para evitar este tipo de acciones, el uso de herramientas tecnológicas basadas en Machine Learning, analítica avanzada y Artificial Intelligence aumentarán sustancialmente en los próximos meses. Y es que estas soluciones permiten combatir y prevenir el fraude cibernético, verificar la identidad digital de clientes, así como realizar una segmentación de clientes online tanto existentes como nuevos, según los criterios de riesgo de una entidad y en base a procesos de Open Banking, entre otras muchas medidas. Todo ello en aras de prevenir y detectar el fraude para evitar cuantiosas pérdidas que impactan a la cuenta de resultados y a la reputación organizacional.

En definitiva, la lucha contra el fraude derivada de la crisis del Covid-19 se apoyará en la tecnología como motor de cambio y superación. Por un lado, con las soluciones de prevención y detección temprana del fraude en los procesos digitales y, por otro, las herramientas innovadoras de IA o Machine Learning se ponen al servicio de las entidades financieras para apoyarlas a superar la crisis en la que estamos inmersos. 

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