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La conciliación, el nuevo "salario emocional"

CEO de Alares, Eduardo Martín

10 DE febrero DE 2021. 17:08H Eduardo Martín

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Conciliar la vida personal y laboral sigue siendo la asignatura pendiente en muchas empresas, pero supone enormes beneficios. Según el primer informe realizado por Alares sobre Teletrabajo y flexibilidad en tiempos de Covid-19, el 54 % de las empresas que ofrecen flexibilidad horaria y servicios de conciliación personal y laboral a su plantilla han visto incrementada su productividad. La conciliación en el entorno laboral debe entenderse en cuatro ejes, que tienen que aplicarse de forma conjunta para que funcionen correctamente y mejoren la salud y bienestar de los empleados.

En primer lugar, la flexibilidad. Tanto de forma horaria como en el puesto de trabajo, las empresas deben ser flexibles para adaptarse a las circunstancias de los trabajadores. Parece que el teletrabajo nos ha hecho más elásticos; pero al fin y al cabo lo que ha hecho es poner aún más de relieve los déficits de la conciliación. 

En segundo lugar, es necesario que se ofrezcan servicios que faciliten la vida de las plantillas. Estos son muy variados y pueden ir desde teleasistencia, apoyo psicológico, asesoría legal, ayuda a domicilio y tareas domésticas, asistente personal o cualquier tipo de cuidados que permitan acompañar al empleado y sus familiares en todos los momentos de su vida y en cualquier lugar.

En tercer lugar, la conciliación se debe entender desde la diversidad y las condiciones que tienen el empleado como de forma individual. Estas pueden variar a lo largo de su trayectoria en la empresa. Por ejemplo, una persona puede comenzar con un estado civil diferente y luego cambiar, tener hijos, sufrir algún tipo de discapacidad, etc. Las características pueden variar y las empresas tienen que estar preparadas para saber adaptarse a cada circunstancia.

Por último, y no menos importante, es imprescindible una buena política de comunicación. Los equipos directivos necesitan estar formados en conciliación y crear una zona de confort. Este espacio de seguridad y credibilidad con los empleados les debe permitir expresarse con libertad y hacer uso de las políticas de conciliación sin que haya ningún tipo de penalización por ello.

Las políticas y servicios de conciliación, el primer paso para la transformación real

Es tan importante la necesidad de conciliar vida personal y laboral que este requisito se ha convertido en el principal activo del “salario emocional”. Se trata de un valor añadido que va más allá de la retribución económica. Es el salario que muestra que la compañía se preocupa y cuida a su plantilla. 

Desde Alares estamos especializados en gestionar políticas de conciliación y diversidad para empresas. Trabajamos con las principales compañías del IBEX 35 y muchas pymes. Algunos de los servicios que más valoran los equipos son, por ejemplo, un asistente personal para todo lo que necesite (reservar un restaurante, comprar un regalo, buscar una vivienda…). Otro ejemplo de salario emocional muy apreciado es la posibilidad de ofrecer personas que vayan a casa para hacer tareas domésticas, cuidar de las mascotas, en caso de enfermedad del empleado o sus familiares.

Estamos trabajando en mitad de una pandemia, que está causando un gran impacto social. Con unos servicios de conciliación más sensibles, especializados en los cuidados, damos respuesta a esta situación excepcional, gracias a la creación de productos reales y tangibles para ayudar a todos los empleados y sus familiares, incluso a sus clientes, si quieren fidelizarlos para siempre. Este salario emocional hay que entenderlo como una inversión a largo plazo. Una buena herramienta para retener y captar talento. En definitiva, una excelente oportunidad que tienen muchas empresas para transformarse, tomar un papel más activo en la sociedad y mejorar su ventaja competitiva.

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