opinion

La generación Silver, mucho más que una moda

Adolfo Ramírez, impulsor de la Generación Silver, cofundador de VidaSilver.com, asesor en Transformación Digital e Innovación, autor de “Digitalízate o desaparece” (Gestión 2000. Planeta) y profesor en distintas escuelas de negocio como el IE, The Valley, … Colabora con el Club Excelencia en Gestión y es miembro del Consejo Digital de IE Exponential Learning.

04 DE noviembre DE 2021. 10:50H Adolfo Ramírez

ce5341c98f1905df99bb689bb079d686.jpg

En los últimos meses venimos hablando muy a menudo (me incluyo) de la generación silver, la revolución senior, la silver economy y un largo etcétera. Corremos el riesgo de verlo como una moda y no como el gran cambio que esta nueva generación supone tanto a nivel económico, como social.

En mi experiencia como silver es cierto que los avances que observo son continuos, pero sigue primando un cierto desorden y desaprovechamiento de su potencial en todos los niveles. En el nivel político, por ejemplo, al no actualizar leyes de primeros de siglo, que nada tienen que ver con los retos actuales (globalización, digitalización, longevidad, …), en el económico, con tímidas propuestas de valor para el colectivo silver, que representado alrededor del 60% del consumo global no tiene la atención de ese potencial en las ofertas de las marcas, en el profesional, desaprovechando la experiencia y el talento de los sénior, y en los propios silver, que muchas veces no abordamos esta nueva etapa con la ambición y posibilidades que realmente tiene.

Ámbito profesional

A nivel laboral, lejos de abordar eficazmente la integración de las distintas generaciones en las empresas, cada vez avanza más el denominado edadismo (discriminación por edad). Así lo demuestra un estudio de Adecco en el que expone que un 40% de los equipos de Recursos Humanos descartan automáticamente los currículos de los mayores de 55 años. 

Las preguntas son: ¿No sería más inteligente poner el foco en el verdadero talento y compromiso sin considerar, edad, género o cultura? 

¿No sería más inteligente construir programas de transferencia de conocimiento y desarrollar modelos en los que cada generación aporte sus cualidades? Como decía Stephen Covey: “Las fortalezas están en nuestras diferencias, no en nuestras similitudes”.

Un gran número de compañías proclaman a bombo y platillo su vocación inclusiva, pero su realidad es bien distinta y en la práctica no aplican programas de diversidad e inclusión laboral en los que no hay discriminación en la contratación y donde todos los miembros de sus equipos de trabajo sienten que son aceptados, que su voz es escuchada y que pertenecen a ese ambiente laboral.

En los convulsos tiempos actuales, donde los cambios se producen a gran velocidad, en el que las empresas, pymes y startups necesitan más que nunca un talento cualificado y una experiencia demostrada, no tiene ningún sentido que prescindamos de las personas que lo pueden aportar. 

Oportunidades de la silver economy

Cuando hablamos de la “silver economy”, estamos hablando de una nueva rama de la economía (quizás ya no tan nueva) que según numerosos estudios y alguna predicción va a tener un gran protagonismo en el PIB de los distintos países.

Aprovechar esta oportunidad no significa, como está haciendo más de una marca, realizar un “lavado de cara” de sus productos y servicios e intentar colocárselos a los mayores de 55 años.

Aprovechar la oportunidad, implica un estudio minucioso de las necesidades de esta nueva generación para a continuación desarrollar ofertas de valor que realmente las satisfagan y generen nuevas y diferenciales experiencias.

Las marcas que así lo entiendan y desarrollen estarán aprovechando un gran potencial de consumo.

Somos un colectivo caracterizado, en general, por la estabilidad económica, por disponer de tiempo, por ser importantes consumidores de ocio y de turismo, además de tener buena predisposición a los avances y dispositivos tecnológicos. También tenemos gran ilusión por mejorar nuestra formación, desarrollar actividades creativas, que le den un sentido más pleno a nuestra vida, entre otros. En definitiva, somos buenos consumidores y las cifras lo demuestran. Somos una oportunidad para la economía del país.

Los Silvers, los grandes protagonistas

Los protagonistas de este movimiento somos los silver y, por lo tanto, sería una pena que no aprovecháramos estas oportunidades y desperdiciáramos esta etapa de nuestra vida.

La clave seguramente esté en hacer una parada y plantearse esta nueva etapa. Como decía Séneca “ningún viento es favorable para el barco que desconoce su puerto de destino” y eso nos puede pasar en el caso de no tener un propósito claro.

Además de las cosas obvias que pasan por nuestra mente, resulta interesante indagar sobre nuevas oportunidades y experiencias, antes de definir la nueva hoja de ruta.

Una planificación que, después de muchos años trabajando y cotizando, puede tener un perfil eminentemente sabático, y eso no es ni bueno ni malo, siempre y cuando obedezca a una decisión y no sea consecuencia de la rutina o la pereza.

Pero no nos olvidemos, que es un momento irrepetible e inigualable en el que hay mucho que disfrutar, aportar y compartir.

Para acompañar a los silver tanto en la decisión como en el viaje, en colaboración con IFEMA he lanzado Vida Silver una plataforma híbrida (físico y digital) que tienen como objetivo ser el punto de encuentro de todos los que quieran participar en el desarrollo de las personas de esta generación.

Aprovechando esta oportunidad os animo a suscribiros a www.vidasilver.com y asistir al evento VIDA SILVER 2021 que tendrá lugar en IFEMA los próximos días 25, 26 y 27 de noviembre.

Si quieres conectar, vivir nuevas experiencias, divertirte y sorprenderte, allí nos vemos.

Indexa: "Los inversores de fondos indexados se benefician del análisis que hace el mercado"