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La industria 4.0, a la vanguardia en digitalización

José Ignacio Gallego, Country Senior Officer de Nokia España, analiza la digitalización

10 DE noviembre DE 2021. 11:11H Ignacio Gallego

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La pandemia ha evidenciado que las industrias que se digitalizan obtienen su recompensa y experimentan un incremento en sus beneficios. Un claro ejemplo de ello ha sido la industria de la videoconferencia que ha vivido una época dorada porque, además de haber visto multiplicado su uso (Zoom experimentó entre febrero y abril de 2021 un aumento de aproximadamente el 191% con respecto al mismo periodo del año anterior), también ha generado un impacto positivo general en la sociedad a través de la telemedicina o de la educación a distancia, por ejemplo.

Esta realidad no es distinta en el sector industrial, en el que la automatización, el uso de los datos y conceptos como el Internet de las Cosas (IoT) son motores diferenciales. Las compañías de fabricación industrial se están convirtiendo en fábricas inteligentes al subirse al carro de la digitalización a un paso acelerado. Los porqués los encontramos en la velocidad y eficiencia que trae consigo la automatización, que se traduce en una optimización de los flujos de trabajo de producción, inventario y decisiones de la cadena de valor, además de asegurar la seguridad y fiabilidad de las operaciones.

Ahora bien, si hablamos de la inversión en tecnología, el protagonismo se lo llevan las industrias digitales que en los últimos años aportan un 70% a la inversión total. Sin embargo, esta proporción se ve invertida si hablamos del PIB Mundial, en el que la mayor parte del peso sigue en manos de la industria tradicional, mientras que la industria digital solo representa el 30%.

Gracias a herramientas como la analítica de datos, la inteligencia artificial, la computación en la nube, así como a nuevos modelos de negocio como servicio, se podrá invertir esta relación y la industria tradicional se beneficiará de la transformación digital. 

Para llevar a cabo este proceso, habrá que definir cuáles son las áreas de mejora de las empresas. Las grandes corporaciones buscarán su beneficio, no sin antes determinar unas métricas e implementar un seguimiento. Para ello, un factor clave será la disponibilidad digital de los datos de operación.

El oro de la industria 4.0: los datos

Los datos son el mayor activo de las empresas y un ejemplo de ello son los gemelos digitales. Predecir el futuro está más cerca que nunca. Los gemelos digitales nos permiten crear modelos analíticos con los que predecir los efectos y comportamientos ante posibles cambios. La industria 4.0 consigue un nivel de precisión predictivo muy alto gracias a la monitorización de las condiciones que da lugar a un crecimiento del rendimiento.

Sin embargo, no debemos olvidar que no es suficiente con que una industria se digitalice por sí misma, sino que hay todo un ecosistema detrás. Esto supone crear un entorno de ecodesarrollo donde tanto la propia empresa como los suministradores de tecnología y de operaciones, los propios clientes o terceras empresas, participen de este proceso.

El ingrediente clave: la resiliencia

Otra dimensión a tener en cuenta es el concepto de resiliencia, intrínsicamente relacionado con la productividad. Sin embargo, si no se maneja correctamente esta resiliencia se puede conseguir el efecto contrario: un aumento de los costes y una disminución de la eficiencia. La conclusión a la que llegamos es que la digitalización es clave para conseguir el objetivo de mejorar la productividad.

Sin embargo, no todo es tecnología cuando hablamos de digitalización. Humanizar este proceso es un requisito imprescindible para aspirar al éxito. La transformación industrial da lugar a una tecnología conectada que se traduce en datos en tiempo real que permiten tomas decisiones rápidas y actuar en consecuencia. Por ello, en muchas empresas se está llevando a cabo una reeducación o reformulación en las plantillas para sacar el máximo partido al proceso de transformación digital. ¿Por qué? Porque la resistencia al cambio de las personas es el principal obstáculo al que se enfrenta la digitalización. 

La magnitud de este cambio es grande. Desde Nokia estamos viendo un interés creciente en todo el mundo por abordar estos procesos de digitalización en la industria. Contamos con más de 300 clientes en todo el mundo, de distintos tamaños, no solo grandes corporaciones, que ya están trabajando en este camino aprovechando las capacidades que brinda el 5G y el 4G, que son determinantes para poder liderar este cambio.

En definitiva, el quid de la cuestión es que este proceso de cambio no solo traiga beneficios en la productividad y los resultados de la industria, sino que también genere un efecto positivo en la sociedad que sea duradero y permita sacar el máximo provecho a este cambio que ya convive con nosotros.


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