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¿Por qué no despegan los planes de pensiones?

Los datos de patrimonio en planes de pensiones en España y de número de partícipes deja a las claras una realidad: nuestro país está muy por debajo de la media de la OCDE. Falta de cultura financiera, insuficiencia de los incentivos fiscales o escasa calidad de la oferta de planes son algunas de las razones que explican esta situación, pese a que tenemos cada vez mayor preocupación por el futuro de nuestra pensión pública.

04 DE diciembre DE 2019. 08:00H Rocío Arviza

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A cierre de noviembre, el patrimonio de los españoles en planes de pensiones del sistema individual se sitúa en 77.411 millones de euros y el número de cuentas de partícipes en 7,45 millones, según datos de Inverco. A ello hay que unir el volumen de activos en planes de pensiones de empleo y en planes del sistema asociado, aquellos promovidos por una asociación o sindicato, pero la suma deja un porcentaje de ahorro frente al PIB nacional muy inferior al que se observa en otros países de nuestro entorno. “El patrimonio que se tiene en productos pensados para la jubilación en países de la OCDE en relación a su PIB es de un peso del 85%, que compara con el 10% en España. La brecha es muy relevante”, constata Gloria Siso, responsable de inversión digital de ING. Y existen varias razones que explican esta situación, la primera de ellas, de concienciación de la necesidad de ahorrar a largo plazo de cara a la futura jubilación.

Educación financiera

Existe preocupación por la jubilación futura entre los ciudadanos españoles, como se demuestra en las encuestas del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), pero se da la paradoja de que eso no se traslada al plano de la actuación, no lleva a los españoles a “tomar cartas en el asunto” de forma contundente. De hecho, sólo uno de cada cinco contaba a cierre del último ejercicio con un plan de pensiones, el 16,2% del total, que se eleva al 20% si se incluyen los planes de empleo, según datos del último Observatorio Inverco sobre este tema.

“Es una realidad que a la gente no le gusta ahorrar porque eso significa quitar gasto del presente para un futuro que no ves cerca”, constata Asier Uribeechebarria, CEO y Fundador de Finanbest, quien asegura también que el hecho de “tener una de las tasas de sustitución más altas de Europa tampoco ayuda”. La tasa de sustitución no es otra cosa que el porcentaje de ingresos en la jubilación respecto a los ingresos previos como trabajadores en activo y, en efecto, en España es del 78% en la actualidad, aunque caerá hasta el 50% en 2050, según datos de la Comisión Europea que aporta Alberto Vizcaya, miembro del equipo de pensiones de Inverco

En este punto, hay que tener en cuenta dos cuestiones. Una tiene que ver con uno de los grandes caballos de batalla de la patronal de los fondos de inversión y los planes de pensiones: la exigencia de que el Estado envíe -como exige la ley- información periódica a los españoles sobre cuál será su pensión al jubilarse. “Recibir una información de tu futuro pagador sería importante y generaría un efecto de compromiso por el ahorro a largo plazo”, señala Vizcaya. La segunda tiene que ver con cómo encauzan el ahorro para el futuro muchos los ciudadanos en nuestro país. “El español medio busca canalizar esa bolsa de ahorro para su jubilación a través del ahorro en vivienda”, asegura Diego González, asesor de inversiones de Cobalto Inversiones.

Oferta de planes

“Para mí la principal razón para que no despeguen los planes en España tiene que ver con que no hay buena oferta de planes de pensiones”, destaca Uribeechebarria. De hecho, asegura que “los holandeses les sacan a los planes de pensiones seis puntos más de rentabilidad que nosotros”, algo que tiene que ver -a su juicio- con que “la construcción subyacente de estros productos, en general, es bastante mala, sin diversificación global y con mucho producto propio de alto coste”. Un punto que comparte Diego González. “En España casi todo el negocio está en las entidades más grandes, generalmente con una gestión deficiente. La mayor parte de ellos no llegan ni a la rentabilidad de los índices comparables ni a lo mínimo esperable”, asegura. En la industria de planes son conscientes de ello y reconocen al hacer autocrítica que uno de sus retos es mejorar en rendimiento a través de inversiones alternativas y de una gestión más activa y eficiente. 

De momento, según González, “suele pasar que las grandes entidades separan el equipo de la gestora de fondos del de planes de pensiones y éstas últimas cuentan con menos recursos porque, a final, el cliente de planes está más cautivo y no es necesario destinar tantos recursos”. Por eso, aconseja irse hacia planes de pensiones de gestoras independientes porque “replican la gestión de sus fondos en los planes y tienen comisiones más razonables”.

Por su parte, José María Luna, socio de Luna-Sevilla Asesores Financieros, constata que “hay mucha más variedad en cualquier categoría de fondos que en planes”. Y Juan Manuel Vicente, consejero de Fondos Directo, insiste en que “en general, los planes españoles están muy orientados a bono y acción española y de la zona euro, hay muy poco producto global (...) En pensiones tengo poco producto para acceder a emergentes, a EE.UU. o a deudas internacionales”, subraya. Además, cree que la fotografía cambiaría mucho si las pymes tuvieran total flexibilidad para contribuir a sistemas de previsión complementaria para sus empleados, que estuvieran incentivados fiscalmente. “Si quitas a las compañías del Ibex y a las multinacionales, hay muy poco plan de empleo”, asegura.

Comisiones

Según un reciente estudio de Feelcapital un total de 405 fondos de pensiones de los 1.200 que se comercializan en España aplican un 1,5% de comisión de gestión, el coste máximo que permite la Ley. Esto es, más de un tercio de la oferta existente en el mercado. Sin embargo, el presidente de Inverco, Ángel Martínez Aldama, sale al paso al señalar que su “comisión media ponderada está en el 1,1%, un nivel bastante razonable en el estándar europeo en el sistema individual, en el que hay que considerar el coste de comercialización del producto”.

Junto a ello, Gloria Siso recuerda que “en los últimos años hemos visto dos reformas que han rebajado por ley las comisiones máximas de los planes de pensiones y, sin embargo, no se ha visto un repunte del número de participes en el sistema. Parece que esa no es la causa raíz”.

Desgravación fiscal

Sin duda, una de las grandes ventajas del producto planes de pensiones tiene que ver con la fiscalidad. De hecho, Diego González cree que los españoles invertimos en ellos muchas veces por este motivo y por los regalos o bonificaciones que se ofrecen al traspasar un plan. Sin embargo, Victoria Torre, de Selfbank, cree que conseguir una rebaja en la factura del IRPF no debería ser la primera razón para aportar a un plan. “No olvidemos que los planes de pensiones son ilíquidos y solo pueden rescatarse en determinados supuestos”. Además, hay que tener en cuenta que lo que se consigue es desgravar en el momento presente pero hay que cumplir con Hacienda en el momento del rescate de ese dinero. Y es aquí donde se pide un mayor incentivo que atraiga a los inversores hacia este producto. Desde Inverco piden que la parte que corresponda a la rentabilidad lograda con el plan de pensiones tribute como una renta de capital, es decir, entre el 19 y el 23%. “Hacen falta más incentivos a los planes de pensiones”, asegura Martínez Aldama. 

En todo caso, para Uribeechebarria “sólo por el ahorro fiscal merece la pena tener un plan de pensiones. No para los grandes patrimonios, para quienes es un tema marginal porque si ahorran, por ejemplo, 30.000 euros al año solo pueden desgravar por 8.000 más otros 2.500 euros de las aportaciones del cónyuge cuando este no obtenga ingreso alguno”. Para el resto -asegura- es interesante. “Si me ahorro 4.000 euros en impuestos este año y los invierto en algo rentable durante 20 años, fíjate la rentabilidad financiera que estoy sacando gracias al interés compuesto”. “No hay que pensar en la tributación del rescate porque “dentro de 20 o 30 años las cosas pueden haber cambiado”.

Además, según explica Victoria Torre, a día de hoy, si lo rescatamos en forma de renta podremos salir ganando “ya que supuestamente nuestro tipo impositivo será inferior, dado que las pensiones por jubilación suelen estar por debajo del sueldo que cobramos trabajando”.

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