miércoles, 16 octubre 2019
ZONA PREMIUM
PYMES

La startup de bioagricultura que admira el mundo entero

Fundada por Enrique Cat y Guillermo Herrero, Nostoc Biotech nació con el objetivo de ofrecer soluciones naturales de fertilización y protección de cultivos. Tras cinco años de andadura profesional, la compañía ha experimentado un gran crecimiento este 2019 con una facturación que roza el millón de euros

11 de octubre de 2019. 15:44h Carmen Muñoz
  • La startup de bioagricultura que admira el mundo entero
  • La startup de bioagricultura que admira el mundo entero

En su etapa universitaria, por la cabeza de Enrique Cat (Madrid, 31 años) rondaba la manera de hacer una agricultura más sostenible y libre de pesticidas. "Me gusta la Biología, pero no llegué a adaptarme del todo al sistema académico. La carrera se reduce bastante a memorizar contenidos y volcarlos en el examen. Me desmotivé y lo acabé dejando", asegura Enrique Cat a DIRIGENTES. Así, tras cinco años en la carrera y con tres cursos aprobados, decidió aparcar su formación de biólogo y volcarse de lleno en lo que de verdad le apasionaba: montar su propio proyecto: Nostoc Biotech.

Con sede en Madrid, esta compañía se dedica a extraer microorganismos del humus de lombriz que luego son aplicados en cultivos agrícolas en sustitución de otros productos químicos más nocivos tanto para dicho cultivo como para el medio ambiente."En las últimas décadas se han aplicado muchos productos químicos que en realidad debilitan una serie de microorganismos protectores que se forman alrededor de la raíz y que le ayudan a coger nutrientes y defenderse de plagas y enfermedades. Lo que nosotros podemos hacer es aportar esos microorganismos beneficiosos a la planta", subraya Cat.

La casualidad o la fortuna de que su madre viera un anuncio publicitario del grado Leinn (Liderazgo, Emprendedor e Innovación) impartido por Teamlabs en Madrid, hizo el resto. Se trata de un laboratorio de aprendizaje radical inspirado en el modelo finlandés que basa su metodología en el 'Learning by doing' (Aprender haciendo). Desde el primer día, los alumnos pasan a ser emprendedores que ponen en marcha una empresa real.

Sin dudarlo ni un segundo, Enrique Cat decidió inscribirse en la primera promoción en cursar dicho grado en la capital en el año 2012. Unos años que le sirvieron para establecer una primera toma de contacto con el ecosistema emprendedor y dar forma a Lombimadrid, la antesala del proyecto que ahora lidera. Dicha compañía emana de su socio, Guillermo Herrero, que cuenta con una dilatada experiencia en la creación de empresas del sector agrícola. La idea pasaba por desarrollar una tecnología de compostaje de lombrices de tierra a gran escala como una alternativa para que las ciudades fueran capaces de gestionar sus desechos orgánicos. "Lombimadrid se constituyó con la idea de impulsar productos de Nostoc Biotech, pero eso realmente nunca sucedió", subraya sobre este "proyecto fallido".

Fundada en 2014, el verdadero impulso llegó en 2016 tras conseguir en su primera ronda de inversión un total de 250.000 euros. Ellos fueron unos de los primeros en beneficiarse de la Bolsa Social, la primera plataforma de financiación participativa autorizada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en España. Fue a partir de ese momento cuando la compañía comenzó a comercializar por todo el país con la provincia de Almería (Andalucía) como foco principal y más concretamente en el municipio de El Ejido, que alberga su hub de innovación.

Cinco años después del comienzo de esta andadura profesional y con una cartera de 4.000 clientes, Nostoc Biotech puede presumir de una sólida iniciativa que ya factura cerca de un millón de euros. El objetivo pasa por alcanzar los tres millones de euros en 2021. "No es nada descabellado", añade. Tras experimentar un gran crecimiento este 2019, su plantilla está formada por 18 personas, siete más que el año anterior.

Una trayectoria que le ha hecho llegar a lo más alto. En 2017 fue reconocido por la revista Forbes como uno de los talentos menores de 30 años más prometedores de España. Pero no ha sido el único que ha recibido hasta ahora. Al citado reconocimiento hay que sumar el 'Global Student Entrepreneur Awards' (GSEA) en la categoría nacional, que busca premiar a los mejores emprendedores universitarios.

"España no está bien colocada en emprendimiento por las trabas burocráticas. También creo que a nivel de impuestos hay cosas que se podrían mejorar", asevera Cat al tiempo que subraya que no existe ninguna fórmula mágica a la hora de lanzar un proyecto. "Nadie que emprende sabe cómo hacerlo, por lo que no pretendas saber cómo tienes que hacerlo para lanzarte a ello", sentencia.