sábado, 23 marzo 2019
ZONA PREMIUM
PYMES

Las pymes españolas apuestan por la factura electrónica

Del total de 156.656 facturas electrónicas procesadas, más de 11 millones fueron emitidas por pymes

03 de enero de 2019. 13:21h Javier Rodríguez
  • Las pymes españolas apuestan por la factura electrónica

La factura electrónica ha entrado con fuerza en las pymes españolas. En 2017, el porcentaje de las facturas electrónicas emitidas por este tejido empresarial representó el 71,09% del total y el 69,33% de las recibidas, tal y como explican desde la compañía SERES.

Esta herramienta presenta la misma validez legal que una factura tradicional en papel, y puede emitirse en ese formato siempre y cuando el destinatario haya dado su consentimiento.

Así, del total de 156.656 facturas electrónicas procesadas, 11.366.802 fueron emitidas por pymes y 108.609.655 tuvieron como destinatario a una pyme. Además, el peso de las micropymes emitieron el 6,7% de las facturas y recibieron el 9,1% del total.

El peso de las empresas con menos de 250 trabajadores en la implantación de la factura electrónica se justifica por el hecho de que las pymes son el tipo de empresa más numerosas en nuestro país.

Pero también porque, desde hace años, los grandes clientes de estas pymes están impulsando, incluso obligando, el uso de la factura electrónica a sus proveedores, la mayoría de ellos pymes, especialmente en sectores como la distribución. "Una vez implantado su uso, lo extienden al conjunto de su actividad, creando un efecto bola de nieve", cuenta el director de marketing de SERES para Iberia y LATAM, Alberto Redondo.

No obstante, a pesar de esta fuerte implantación, respecto a 2016 la emisión de facturas por este tejido empresarial disminuyó un 6,45% y la recepción aumentó un 4,34%, "situación que se explica tanto en la desaparición de miles de pymes, a causa de la crisis económica, y en el mayor número de grandes empresas que se han sumado a la factura electrónica".

Para recurrir a este documento es imprescindible estar dado de alta ante Hacienda, ya sea como persona física o persona jurídica, y contar con una Cédula de Inscripción al RFC. Además, es necesario contar con la Firma Electrónica Avanzada (conocida como FIEL). El Certificado de Sello Digital (CSD) es necesario para las personas jurídicas.