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¿Son los planes la mejor forma de ahorrar para la jubilación?

Los planes de pensiones son la fórmula más conocida cuando pensamos en ahorrar con vistas a la jubilación, pero no son la única vía. ¿Qué alternativas existen?¿Son la mejor opción?

31 DE octubre DE 2019. 08:08H Rocío Arviza

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En nuestro país existen varios productos de ahorro que permiten ir creando un colchón económico de cara a la jubilación como complemento a la pensión pública. Según detalla Victoria Torre, de SelfBank, podemos plantearnos ese ahorro a través de instrumentos como los fondos de inversión o a través de las distintas modalidades de seguros de vida-ahorro, “en los que se paga una prima única y lo que permiten es recibir una cantidad periódica, que se determina en función de la esperanza de vida y de la prima pagada”. Entre la gama de productos más ligados al mundo de los seguros estarían, por ejemplo, los unit linked, los PIAS (planes individuales de ahorro sistemático) o los SIALP (Seguros Individuales de Vida/ahorro a Largo Plazo), por citar algunos. Cada cual con sus características determinadas en cuanto a posibilidad de rescate del dinero, tributación o máximo de aportación. 

Tampoco hay que olvidar la tendencia de los españoles a canalizar su ahorro para el futuro a través de los inmuebles, aunque Ángel Martinez Aldama, presidente de Inverco, insiste en subrayar que “esa decisión legitima de comprarse una vivienda ya condiciona tu capacidad de ahorro casi de por vida” y en recordar que su precio -al igual que el de los activos financieros- sube y baja, y se puede encontrar con situaciones como la ocurrida en 2012, cuando además de bajar no se encontraba contrapartida para materializar esa inversión.

¿Convienen los planes de pensiones?

“Desde un punto de vista financiero tiene todo el sentido ahorrar en planes de pensiones”, señala Asier Uribeechebarria, socio de Finanbest. Eso sí, salvo para quienes cuenten con una capacidad de ahorro anual que esté por encima de los 8.000 euros de máximo que se pueden desgravar para reducir la factura fiscal en el momento de la aportación.  

Lo cree así porque aunque haya que cumplir con Hacienda en el momento del rescate “las cosas pueden haber cambiado dentro de 30 años y yo he podido invertir lo que dejo de tributar ahora en algo rentable para sacarle rentabilidad financiera”, asegura. 

Sin embargo, Jesús Pérez, profesor del IEB, asegura que “tal y como están desarrollados en España, en sus diferentes modalidades: empleo, individuales y asociados, no están cumpliendo el objetivo para el que se diseñaron, que fue el de complementar la pensión pública de la Seguridad Social”. ¿Por qué? A su juicio porque el ciudadano solo los ve como instrumentos de desgravación fiscal de las aportaciones que realiza cada año. 

Es decir, no se invierte en planes de pensiones con un cálculo detrás de si realmente lo aportado alcanzará para cumplir el objetivo de complementar en un futuro la pensión pública. No se echan cuentas de si, por ejemplo, “aportando 5.000 euros al año (estos planes) son capaces de complementar la pensión pública para alcanzar el 70% del último salario antes de la jubilación”, reflexiona Pérez.

Lo que subyace detrás de todo esto, en un día como el de hoy -Dia del Ahorro- es que “al ahorrador le falta una planificación entre lo que ahorra, cómo lo ahorra en su vida activa y lo que espera obtener de ese ahorro una vez se jubile”.

Por su parte, Juan Manuel Vicente, consejero de Fondos Directo, cree que las ventajas fiscales de los planes de pensiones “no están mal”, pero recuerda que en España “no hay ningún tipo de obligatoriedad de contar con un sistema de previsión complementaria, como existe en otros países”. Y también echa en falta que exista la libertad que existe en el mundo anglosajón “donde un individuo puede abrir una cuenta de previsión para la jubilación y esta puede tener incluido cualquier tipo de activo financiero (depósitos, bonos, acciones, fondos...etc), de cara a no tener que pasar por el “embudo casi único de los planes de pensiones”.

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