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La digitalización avanza en el sector inmobiliario

La reinvención de este mercado supone beneficios para todos los actores participantes, así como la incorporación de nuevos servicios innovadores

11 DE junio DE 2021. 08:30H Isabel Garrido

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Entre los muchos cambios que ha provocado la COVID-19 en el tejido empresarial, el mercado inmobiliario se presenta como un ámbito que ha vivido una auténtica transformación en la forma de plantear aspectos esenciales de los servicios que ofrece. En relación con su situación actual, a lo largo de este tiempo se ha producido un ajuste de los precios, ante lo que la cofundadora de Finteca y Prohipotecas, Silvia Escámez, detalla a DIRIGENTES que, por el momento, “el sector se irá recuperando con fuerza y en 2022 volverá a las cifras pre-COVID”.

Para adaptarse a las nuevas tendencias provocadas por la crisis sanitaria y conseguir sobrevivir, en estos meses el sector ha incorporado algunas novedades que, lejos de desaparecer una vez se supere la pandemia, Escámez apuesta porque “han llegado para quedarse”. Por ello, la digitalización ha pasado a formar parte del ADN de la mayoría de empresas y la tecnología se ha convertido en una herramienta básica en una amplia variedad de procesos. Para algunas, la gestión íntegramente online de sus proyectos ya es una realidad, mientras que otras, desde la primavera de 2020, no han parado de incorporar servicios digitales como videollamadas, recorridos y tramitación de manera virtual.

De esta forma, el panorama del sector no para de evolucionar. Antes de la llegada de la emergencia sanitaria, algunos de estos cambios ya se estaban produciendo. No obstante, desde las plataformas citadas comentan que en la actualidad siete de cada diez empresas se encuentran en pleno desarrollo para llevar a cabo una transformación de sus procesos. Así, otra de las novedades también se basa en la digitalización, "tanto de los usuarios y consumidores, como de los agentes inmobiliarios”, explica Escámez. 

Estas incorporaciones aportan múltiples ventajas relacionadas con el ahorro de tiempo y dinero de todos los actores participantes. En esta línea, otro de los beneficios tiene que ver con la monitorización y el control. Es decir, “los asesores inmobiliarios tienen la posibilidad de participar en dos o tres proyectos de forma remota al mismo tiempo”, logrando un proceso “mucho más eficiente”. Además, la experta también señala que en estos últimos meses la banca ha cerrado un gran número de oficinas, lo que “ha acelerado la búsqueda de hipotecas online”. Hoy en día, los clientes buscan y comparan desde sus propios domicilios y “muchos de ellos solo se desplazan para ir al notario en día de la firma”.

Reticencias a la transformación digital

A pesar de los beneficios expuestos, todavía hay un importante porcentaje de compañías que no se sienten atraídas por estas prácticas innovadoras. Alrededor del 30% de las inmobiliarias no tienen previsto llevar a cabo su proceso de digitalización, debido, principalmente, a su cultura empresarial y los costes de inversión que supone su implantación. Para Escámez esta reticencia se trata de una cuestión de “falta de formación en nuevas tecnologías, desconocimiento o miedo”. Sin embargo, también advierte de que no se debe olvidar que estos profesionales también tienen su público, ya que, “a día de hoy, sigue habiendo muchos consumidores que tampoco están digitalizados. Sobre todo, gente mayor”.


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