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La otra cara del metaverso

Los pronósticos del metaverso auguran una verdadera revolución para la humanidad, sin embargo, aún no hay evidencias de su éxito o si las inversiones millonarias habrán sido en valde

23 DE mayo DE 2022. 05:50H Paz Pineda

La extensión virtual de la vida real no ha parado de generar expectativas desde que se empezaran a conocer sus primeros datos. No hay empresa que se precie ni personalidad que se estime, que no quiera formar parte de lo que dicen será el futuro de la sociedad: el metaverso. Mark Zuckerberg, principal promotor de esta realidad, anunció a la humanidad entera su gran proyecto de futuro, lo que definió como “la evolución natural de Internet”, el pasado octubre.

El anuncio del nuevo modelo de vida impactó. Aún sin tener garantías de que se pueda poner en práctica todo lo prometido por Meta, el mundo empresarial enloqueció ante la idea de semejante revolución para su actividad. No importa cuál fuera el sector. Ni mucho menos solo las multinacionales tecnológicas han realizado billonarias inversiones para que el metaverso se pueda poner en práctica. Pero, ¿con qué seguridad?

Uno de los movimientos más sonados en el avance de la compañía tecnológica para ir fraguando el metaverso, ha sido la adquisición de la conocida compañía de videojuegos Activison Blizzard. Para muchos, un gran paso al ser la compañía líder en la creación de mundos interactivos hiperrealistas, con famosos títulos a su espalda como Call of Duty. A raíz de la compra, otras grandes marcas no dudaron en invertir en el nuevo modelo de realidad virtual.

La fiebre empresarial del metaverso

Las grandes compañías internacionales ya se están preparando para el gran salto al metaverso. 2030 promete ser el año de su aparición estelar y otras multinacionales, ajenas a Meta, ya trabajan por el desarrollo de sus propios mundos paralelos. Los más cercanos a conseguirlo son los videojuegos Fortnite o Roblox, cuyos avatares ya se podrían considerar con tales.

El mundo de la moda ha visto un filón en ello, al igual que diferentes marcas deportivas que ya organizan algunos de sus eventos en un entorno virtual, presentando colecciones exclusivas para el formato digital. La ‘fiebre del metaverso’ ha tocado, prácticamente, todos los sectores empresariales, incluido el inmobiliario con algunas firmas que ya han comprado tierra en este universo.  

La educación no podía faltar donde la oferta de másteres y cursos ya es patente en algunos países. Incluida la política, con el sorprendente caso de la embajada de Barbados recientemente abierta en el metaverso.

No obstante, nadie puede afirmar que el resultado de uno o varios metaversos será un éxito. Se juega con el factor humano, (de momento) no robotizado, cuya actuación y aceptación, no se puede prever. Ni impulsores ni inversores tiene la garantía de que el consumidor quiera participar en esta nueva realidad, por lo que existe una peligrosa realidad de que todo se quede en una utopía difícil de subsanar económicamente.

‘Vender la piel del oso antes de cazarlo’

El modelo de negocio que pretende el metaverso es completamente diferente al estipulado. Los creados primero exigen la inversión, para luego hacer efectivo el desarrollo, lo que no estipula unas garantías fehacientes de que el mundo creado llegará a la cima con éxito. Es un riesgo demasiado alto, especialmente, económico.

 Zuckerberg es el mejor predicador del concepto del ‘nuevo mundo’ y no duda en hacer llegar su mensaje desde Meta asegurando que, el lanzamiento de su metaverso supondrá una repercusión semejante al impacto de los smartphones en la sociedad de la última década. La difusión de su oratoria no se ha hecho esperar y no hay más que ver la buena acogida que ha tenido en la sociedad y en el tejido empresarial. Aún sin evidencias de su éxito.

Las primeras demostraciones del metaverso, sin poder decir que han sido un fracaso, tampoco han sido victoriosos. El mundo virtual que promete ser el nuevo día a día del ser humano, no termina de convencer al público de a pie, puede que por la falta de definición ante el concepto en sí, puede que por ser una tecnología demasiado rompedora para lo que el usuario de a pie necesita o está acostumbrado. Independientemente, más de un año después del anunciamiento del metaverso, no se puede asegurar nada acerca de este nuevo universo que se presenta como la panacea universal en lo referente a la manera de interactuar, también en los negocios. Lo que sí es cierto, es que seguirá dando mucho que hablar y, sin duda, supondrá una verdadera revolución tecnológica en todos los ámbitos, resulte ser un éxito o una mera burbuja repleta de expectativas.

Noticia actualizada: 23-05-2022 07:50

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