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Las empresas aceleran su digitalización para evitar desaparecer

La pandemia ha provocado la implantación de modelos híbridos en las empresas, así como el surgimiento de iniciativas innovadoras para dar respuesta a las nuevas necesidades

17 DE abril DE 2021. 09:12H Isabel Garrido

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La velocidad de cambio es imparable. En este último año, las empresas han tenido que pisar el acelerador de la digitalización si querían sobrevivir, y en este nuevo escenario, el mayor reto al que se van a enfrentar es su capacidad para entender las necesidades de un mercado cambiante, así como su ingenio para darle una solución. En este contexto, la transformación digital solo plantea dos opciones a los dirigentes: adaptarse o morir.

Como consecuencia de la COVID-19 este proceso se ha acelerado. En este contexto, aunque la respuesta de cada empresa ha tomado un ritmo distinto, a lo largo del último año se pueden apreciar tres fases. En la primera, las empresas tuvieron que mandar a sus empleados a trabajar a casa, en muchos casos, de manera improvisada, mientras que en la segunda, se produjo un periodo de reflexión para dar paso a la tercera, basada en la adopción de los cambios que pueden llegar a dar lugar a la nueva normalidad.

Durante los primeros momentos de la pandemia, muchos de los trabajadores no contaban con las “medidas de seguridad correctas”, por lo que, a lo largo de 2020, algunas compañías decidieron mejorar la infraestructura necesaria o pasar a un modelo cloud, con el fin de “ser más flexible y dinámico en la provisión de puestos que permitían trabajar en remoto”, comenta Santiago Campuzano, Regional director de Iberia en Citrix.

En este cambio conceptual, “gracias a la transformación del puesto de trabajo, por un lado, y a la transformación digital, vista de una forma más global”, algunos de los componentes que han emergido son el impulso del comercio electrónico, el surgimiento de nuevos canales de venta, la mejora de la automatización de los procesos, el acceso de los usuarios a nuevas plataformas o el teletrabajo.

Teletrabajo flexible y seguro

Así las cosas, este último elemento se posiciona como una de las consecuencias más generalizadas en este impulso de la transformación digital, fundamentado, esencialmente, en que los empleados puedan seguir desarrollando sus funciones desde sus domicilios, en un entorno seguro y manteniendo la productividad, así como la experiencia del usuario. Para Campuzano, tanto las empresas privadas como la administración pública deben adaptarse a los modelos flexibles. Por ello, en este marco “resulta crítico que quienes están liderando estos proyectos crean en lo que están haciendo”, comenta, al tiempo que subraya la importancia del “liderazgo” y de la “cultura de las organizaciones” para alcanzar el éxito.

En su opinión, el teletrabajo ha llegado, al menos, para “acentuarse” y “tener más peso”. Así, en relación con el sector privado, “que las compañías hagan un full de teletrabajo requiere un cambio cultural muy potente. Con lo cual, creo que va a haber modelos híbridos en los que se mantiene parte de la relación personal y el teletrabajo”. Las ventajas de su adopción por parte de este tipo de compañías son diversas, aunque sobresalen el ahorro de costes, la motivación y la conciliación. Por su parte, respecto al sector público, su implantación también está cogiendo fuerza. Según el estudio anual Enterprise Cloud Index Report, elaborado por Nutanix, en el que se ha analizado el impacto del coronavirus, el 80% de las administraciones tienen previsto mantener el teletrabajo a largo plazo una vez se supere la pandemia.

Este dato supone un importante avance y llama la atención si se tiene en cuenta que, hasta el año pasado, el 48% de los encuestados no tenían a ningún empleado trabajando a distancia, mientras que desde que comenzó la crisis sanitaria la situación ha cambiado radicalmente y ahora únicamente el 15% afirma no tener a ningún empleado teletrabajando. Además, en este entorno cada vez se le da más importancia a la tecnología y desde la irrupción de la COVID-19, el 70% de las instituciones la considera un “factor más estratégico”.

Tal y como recoge el informe, en este proceso de superación de las arquitecturas tradicionales, el 82% de los encuestados señala “el modelo de nube híbrida como el ideal para hacer frente a la situación actual”. La adopción de distintas tecnologías que desarrollan los procesos y están orientadas a la mejora de la calidad del servicio del cliente, así como a optimizar las infraestructuras de coste, representan beneficios que, en mayor o menor medida, se pueden apreciar en todos los sectores. En el caso de la hostelería, un ejemplo clarificador son los códigos QR que ya se encuentran en prácticamente todos los restaurantes, con el fin de permitir consultar la carta a través del móvil. Además, sus ventajas son muy numerosas: reducen el gasto de papel, los cambios son más dinámicos y, sobre todo, representan una fórmula higiénica.

Más iniciativas para nuevas necesidades

En esta línea, a lo largo de los últimos meses han emergido multitud de iniciativas innovadoras para dar respuesta a las necesidades surgidas de la emergencia sanitaria. Para favorecer la toma de decisiones comerciales, teniendo en cuenta el impacto provocado por el virus, una propuesta sugerente es la app Mytraffic, capaz de realizar un análisis estadístico de datos anónimos de geolocalización, a través de los que se mide el tráfico de visitantes, tanto peatones como vehículos, en una calle o un área comercial.

Dirigida tanto a los minoristas como a los centros comerciales y profesionales inmobiliarios, la aplicación proporciona datos en tiempo real que pueden promover la toma de decisiones empresariales, encaminadas a la “apertura de una tienda, la negociación del alquiler o la optimización de su red comercial”. Sus resultados están disponibles y su barómetro muestra, por ejemplo, las tendencias del tráfico peatonal en las principales zonas comerciales del centro de la ciudad de Madrid. Así, en el caso de las calles de Gran Vía o Preciados, se puede apreciar la evolución desde un mínimo de -85% tras el cierre del país a finales de abril, hasta un -45% a principios de septiembre, en comparación a su tráfico diario habitual.

En cualquiera de estas iniciativas, el factor humano es un elemento fundamental. Y, ahora, las empresas se enfrentan al reto de beneficiarse de los cambios generacionales manteniendo la productividad. Campuzano destaca que existe un concepto que en los próximos meses ganará peso: “La transformación digital inteligente”. En este sentido, para las compañías el impulso en esta área ya no supone una ventaja, sino que se ha convertido en una obligación. “A veces tienes que hacer proyectos de tecnología y de transformación para mantener tu posición competitiva, con lo cual no trabajas por ganar productividad, trabajas por no perder cuota de mercado y mejorar nuestra posición desde el punto de vista de la eficiencia, la rentabilidad y la experiencia del usuario”, concluye.

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