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“Los datos son un pilar trascendental en el presente y futuro”

Entrevista a Daniel Sáez Domingo, director de inteligencia estratégica y transferencia del Instituto Tecnológico de las TIC (ITI)

29 DE julio DE 2021. 08:10H Isabel Garrido

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El director de inteligencia estratégica y transferencia del Instituto Tecnológico de las TIC (ITI), Daniel Sáez Domingo, ha asumido recientemente su nuevo cargo como miembro del órgano directivo del proyecto GAIA-X, la Asociación Europea para Datos y la Nube. En esta nueva etapa, el dirigente asume sus funciones con “responsabilidad” por dos motivos principales. En primer lugar, debido a que la economía del dato ha sido el epicentro del trabajo de ITI durante los últimos años, “generando tecnologías y conocimientos que han llegado al mercado y a las personas para cambiar su cultura hacia una que sea más data-driven”. Y, asimismo, “porque no se trata de una participación individual como persona o como empresa, sino una participación como país”, lo que abre un canal para comunicar bidireccionalmente las iniciativas, particularidades, directrices y modelos.

¿Cómo surgió el proyecto GAIA X?

Gaia-X surgió como una iniciativa franco-alemana en respuesta a la necesidad de crear y desplegar tecnología propia europea para dar soporte a las demandas de cloud de las empresas, manteniendo las garantías de uso, privacidad y reutilización de los datos, según la normativa del continente. Tras el impulso inicial por parte de los gobiernos de Alemania y Francia, que siguen muy interesados en su consolidación, la iniciativa se ha convertido en europea, con la implicación actual de muchos de los países del entorno, que están lanzando sus hubs nacionales. 

Para dar soporte a todo el proceso y establecer las conexiones con los distintos países, se ha creado GAIA-X European Association for Data and Cloud AISBL, una asociación con sede en Bruselas, de la que forman parte más de 250 entidades individuales en la actualidad, componiendo la Asamblea General, que es el órgano soberano de la Asociación y, también, quien aporta gran parte de los fondos para permitir la sostenibilidad económica de Gaia-X.

¿Qué cree que puede aportar un centro tecnológico como ITI en esta gran iniciativa?

ITI es un centro tecnológico con foco en el desarrollo y puesta en el mercado de tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), especialmente las relacionadas con la explotación de datos, lo que llamamos ciclo del dato. En nuestro día a día, estamos generando tecnologías y componentes que ayudan a captar de forma más robusta los datos desde distintos orígenes, a comunicarlos de manera eficiente, a procesarlos distribuidos a lo largo del cloud continuum y a analizarlos usando distintas técnicas de big data analytics, estadísticas, metaheurísticas o de machine learning y deep learning. Esto lo hacemos de forma individual pero, también, trabajando en colaboración con las principales entidades y empresas a nivel europeo como, por ejemplo, en proyectos como EUHubs4Data.

Al mismo tiempo, somos una asociación de empresas, la mayor parte de ellas tecnológicas. Velamos porque el sector sea cada vez más potente en España y porque las compañías usuarias de las tecnologías sean más competitivas. Teniendo todo esto en cuenta, vamos a aportar a Gaia-X nuestra neutralidad tecnológica y nuestra capacidad de generar tecnologías propias que ayuden a construir la iniciativa, impliquen a otras entidades españolas y europeas en el proyecto, fortalezcan al sector tecnológico español y trasladen las tecnologías desarrolladas a los distintos casos de uso más relevantes en España.

Uno de los objetivos principales de este proyecto es construir una infraestructura cloud que asegure la soberanía y el control digital de los datos de la Unión Europea. ¿Cómo pretenden impulsarla?

La puesta en marcha seguirá una serie de fases. La primera es la creación del modelo de referencia que deberá seguirse para el desarrollo y despliegue de componentes en la pila cloud. Este modelo permitirá seguir patrones de diseño que aseguren la privacidad, la soberanía de los datos y su gobernanza. La segunda será el desarrollo o identificación de componentes tecnológicos existentes que cumplan con el diseño realizado en la fase anterior. Estos deberán tener licencia Open Source para asegurar la capacidad de evolución, de inspección del código, modificación o de redistribución. Como tercera fase se llevará a cabo la instanciación. Es decir, el despliegue de esos componentes en las infraestructuras físicas que serán las nubes Gaia-X, que permitirán poner en funcionamiento servicios siguiendo el modelo definido.

La construcción de los componentes supone grandes retos e inversiones económicas y, para ello, habrá distintos programas que podrán aportar financiación. Horizonte Europa o el Programa Digital contribuirán a ello, pero lo hará especialmente el proyecto de Interés comunitario Important Project of Common European Interest on Next Generation Cloud Infrastructure and Services (IPCEI-CIS), en el que España estará presente con un peso no despreciable. La creación de esta infraestructura cloud permitirá que este subsector tecnológico crezca y ocupe una posición de relevancia a nivel mundial, generando riqueza y velando por el cumplimiento de las regulaciones de nuestro continente. 

Daniel Sáez, director de inteligencia estratégica del Instituto Tecnológico de las TIC

¿Cuáles son las principales dificultades que cree que pueden encontrar durante su desarrollo?

El proyecto puede encontrar dificultades políticas si hubiera reenfoque de prioridades derivadas de cambios de gobierno en países clave para Gaia-X o si se produjeran divergencias en los enfoques de los distintos estados. También puede encontrar complicaciones técnicas si no se consiguen los rendimientos o funcionalidades requeridas para proporcionar los espacios de confianza para el intercambio de datos o, económicas, en el caso de que el mercado no esté dispuesto a pagar el precio de una plataforma europea que aporta un valor añadido en respeto a la normativa. 

Todas estas dificultades se pretenden solventar mediante el consenso inicial y el trabajo conjunto. Es un proceso más costoso, pero asegura encontrar los puntos de encuentro y la robustez de la iniciativa. Haciendo uso del proverbio chino, si la iniciativa fuera llevada a cabo por una empresa, seguramente llegaría más deprisa, pero al ser llevada a cabo de forma conjunta por las principales empresas y entidades europeas, se llegará más lejos.

El proyecto GAIA también se presenta como una plataforma que quiere ser una alternativa a los gigantes estadounidenses y asiáticos. ¿Por qué hasta ahora no existía una iniciativa europea?

Como en muchos otros ámbitos, Europa ha perdido soberanía tecnológica en los últimos años y, la globalización y las economías de escala, han permitido que empresas internacionales ocupen posiciones de dominio y liderazgo de ciertos mercados. El ámbito cloud es un claro ejemplo donde actualmente existe un oligopolio con el que difícilmente competir. Los datos han ganado peso estratégico en los últimos años, siendo en la actualidad uno de los activos con mayor valor para el desarrollo de la economía. Ataques de ciberseguridad habituales que ponen al descubierto grandes cantidades de datos sensibles, dudas sobre las normas que deben cumplir estos gigantes americanos en lo que a salvaguarda de la privacidad se refiere o situaciones de escasez y dependencias tecnológicas de terceros países han puesto en alerta a Europa sobre la necesidad de fortalecer los pilares críticos de la economía, y los datos son un pilar trascendental en el presente y futuro. Es por ello, que ha sido ahora cuando Europa ha decidido reaccionar e invertir en tener tecnología propia.

Esta propuesta es el primer paso hacia una soberanía europea de datos. ¿Qué riesgos implica para Europa no contar con servidores en la nube en el propio continente y depender de los de otras regiones? 

El principal riesgo es que el uso que se pueda hacer de los datos generados en Europa no siga las normativas marcadas por Europa y, por tanto, se pueda hacer un uso “no permitido” de los mismos. Hay que resaltar que el problema no es realmente que los servidores estén fuera del continente europeo, ya que estamos viendo los grandes movimientos recientes de las empresas americanas y chinas por comprar e instalar servidores en suelo europeo. El problema es que, al ser empresas no europeas, están sometidas a regulaciones en sus países de origen y no siempre es posible aplicar las normativas como si fueran empresas europeas, lo cual genera inseguridad a los usuarios. Además, depender de terceros países en tecnologías claves para el futuro supone el riesgo de dejar la evolución tecnológica y económica en manos de otras regiones, cuando Europa puede jugar un rol muy relevante en esta evolución y crear riqueza y bienestar.

¿Qué beneficios aportará este proyecto a las empresas y a los ciudadanos europeos?

El proyecto aportará seguridad a la hora de almacenar y compartir datos a cualquier empresa o administración europea, garantizando el cumplimiento de las normativas de uso, compartición, reutilización y seguridad de datos. Creará, además, un tejido tecnológico potente, capaz de retener, atraer talento y potenciar una economía basada en el conocimiento y la tecnología. Esta aportará múltiples aplicaciones de valor a distintos sectores, bien sean industriales, mediante mejoras de la productividad, de la eficiencia y coordinación de la cadena de valor, o sectores orientados a la sociedad y al ciudadano, con mejoras en los diagnósticos y pronósticos de enfermedades, recomendaciones en cuanto a nutrición, deporte o turismo. Por tanto, el ciudadano también estará en el centro de las aplicaciones desarrolladas por Gaia-X. 

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