martes, 17 septiembre 2019
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Preocupación por la brecha digital entre las empresas

España y Europa deberían maximizar sus esfuerzos en I+D+i, para situarlas a niveles de otros competidores mundiales. El ratio tendría que ser, como mínimo, del 3% del PIB en el caso español, una cifra que está a años luz de las partidas que se destinan en la actualidad

11 de junio de 2019. 15:48h Nacho Bosque
  • Preocupación por la brecha digital entre las empresas

La brecha digital existente en el tejido empresarial español es una realidad que preocupa y mucho. A tenor de los datos del Informe PYME España 2018, confeccionado por CEPYME, todas las pequeñas y medianas, que son las que articulan el mayor porcentaje del tejido corporativo en España, tienen un nivel básico de digitalización.

Apenas el 19,7% cuentan con una plataforma de comercio electrónico, y solo el 40% tienen una presencia activa en las principales redes sociales. Esto contrasta con el alto grado de digitalización que poseen las grandes corporaciones españolas, muy conscientes de que el presente y el futuro se juega también en la red de redes.

Es una circunstancia que preocupa y mucho a la patronal tecnológica AMETIC, que manifiesta que debe ser prioritario la creación de un Plan Nacional de apoyo a la competitividad de las PYMES mediante la digitalización. Sería vital adoptar iniciativas en materia de formación del capital humano, ventajas fiscales, apoyos financieros al diseño e implementación de planes de transformación digital. También aboga por la necesidad de que se empleen mecanismos digitales en la relación cotidiana de estas empresas con las administraciones públicas.

La preocupación por la brecha digital es evidente. AMETIC considera que es alarmante la diferencia que existe entre las empresas que abordan la transformación digital en sus procesos y aquellas que no lo hacen. El desarrollo y adecuada financiación de las infraestructuras de I+D+i y de conectividad son asignaturas urgentes y capitales para reducir paulatinamente estas enormes desigualdades existentes entre compañías españolas.

Pero no sólo las pymes van un paso por detrás, también los ciudadanos. Si comparamos los datos de uso de tecnología con los socios europeos o con otros grandes países de la OCDE, los españoles están muy alejados en los campos digitales. Por ello, es su informe, AMETIC considera que “el despliegue y adecuada financiación de las infraestructuras de I+D y de conectividad, junto con la formación de los profesionales digitales, son asignaturas mucho más urgentes y claves para reducir la desigualdad”.

Además declaran que la evidente brecha digital no recibe la misma atención, pero tiene tanto o más peligro que el acceso a las tecnologías, tanto a nivel geográfico, socioeconómico, de género y edad. En este ámbito, indican que “ en el caso de una empresa, puede costarle la supervivencia, y con ello, la de los empleos generados y los impuestos que liquida”.