tecnologia

PRIMO, el sistema de carga rápida de vehículos ‘made in Spain’

Lemil, compañía perteneciente al ‘holding empresarial’ gallego Starnaliza, ha diseñado un sistema de recarga para coches eléctricos que permitiría optimizar el gasto de contratación energética, al tiempo que reduciría los costes de implantación y explotación de infraestructuras

17 DE febrero DE 2021. 11:44H Carmen Muñoz

34a1a5dd6af0790ffb72a750a1951808.jpg

Todo comenzó cuando Alberto González, CEO del holding empresarial gallego Starnaliza, estaba interesado en la compra de un vehículo eléctrico. Convencido de que su próximo automóvil emplearía energías limpias, su ilusión se desvaneció al darse cuenta de que no existen puntos de recarga suficientes a lo largo de la geografía española que le proporcionen autonomía suficiente para desplazarse en sus viajes semanales por todo el país. A lo que se añaden los largos tiempos de espera hasta que termina la carga. Hombre de negocios, decidió encargar a una de las empresas del grupo -Lemil- un estudio de mercado y, en base a ello, una solución para acabar con este problema. La ardua misión concluyó con la creación de Plataforma Robotizada Inteligente para la Movilidad Eficiente, un pareado cuya abreviatura es Primo y con el que pretenden acabar con los obstáculos que impiden la consolidación de la energía verde en el ámbito automovilístico.

Siguiendo el manido lema ‘un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad, un optimista ve la oportunidad en cada dificultad’, el director de Desarrollo de Negocio de Starnaliza, Rodrigo García, asegura haber dado en el clavo. En un encuentro con medios organizado en Madrid, presentaron esta tecnología como un remedio que permite abordar el problema de los cargadores de alta potencia, la obsolescencia de la infraestructura y los elevados costes de explotación que requiere su instalación.

A este respecto, los creadores de Primo subrayan la optimización del gasto de contratación energética, ya que permite tener puntos de recarga de alta potencia sin necesidad de contratar alta tensión, además de la reducción de los costes de implantación y explotación de las infraestructuras de carga rápida como las principales ventajas. En este sentido, el valor diferencial radica en que un único cargador puede servir para cargar un vehículo, 10 o 200 a la vez. Es decir, con Primo las electrolineras no necesitarían un poste de alta potencia para cada vehículo, sino que un único cargador de alta potencia que, desplazándose a través de un rail y apoyado en un software de inteligencia artificial, sería capaz de repartir esa carga según las necesidades puntuales de cada usuario.

Sistema Primo

Otro impedimento con el que pretende acabar este sistema son los tiempos de espera, ya que se puede cargar en tan solo 15 minutos. Aunque si el consumidor prefiere una opción más económica, tiene la posibilidad de dejar el coche enchufado y recogerlo en un par de horas. El brazo robótico está programado para desplazarse de un coche a otro, por lo que el estacionamiento prolongado no supondría un inconveniente.

A través de una aplicación móvil, los usuarios podrán consultar de antemano el coste de la carga, así como la disponibilidad del vehículo y el espacio disponible en las mismas, para poder tomar una decisión a priori. El sistema ha sido patentado con la intención de venderla a terceros para su fabricación, aunque también están llamando a la puerta de algunas multinacionales que estén interesadas en instalarlo para sus flotas.

"Lento desarrollo"

Según los datos proporcionados por Electromaps, en España hay 7.497 puntos en el momento actual, cifra muy inferior a la de Países Bajos (26.695). EE.UU. (17.776), Francia (13.342) o Alemania (12.438).

Si bien la matriculación de vehículos eléctricos en España ha crecido con fuerza en el último año, su representación en el conjunto del parque automovilístico total continúa siendo ínfima. El Barómetro de la Electromovilidad, elaborado por Asociación Española de fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) señala que entre julio y septiembre de 2020 tan solamente se instalaron en España 572 nuevos puntos de recarga, “cifra que ejemplifica el lento desarrollo de este tipo de infraestructuras”.

Desde la patronal avisan de que habría que instalar 110.000 puntos de aquí a 2025 y 340.000 hasta 2030, para cubrir las exigencias de electrificación del sector automovilístico español. “Si queremos que el vehículo eléctrico sea una opción real y viable para los usuarios, debemos proporcionar una infraestructura de recarga que genere confianza y seguridad (…), debemos ser más contundentes, tanto en la dotación económica como en la eliminación de trabas administrativas si queremos alcanzar los 48.000 puntos de recarga para finales de 2022”, subrayan.

Monex Europe: "En Jackson Hole podremos ver las primeras pinceladas del tappering"