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“Vivimos en un mundo donde la tecnología y los valores humanos deben unirse”

Entrevista a Scott Hartley, autor de ‘Menos Tech y más Platón’

09 DE mayo DE 2021. 09:04H Isabel Garrido

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Ante la eterna división entre las personas de ciencias y letras, Scott Hartley lanza una pregunta a la sociedad: ¿y si no fuera así? En el libro Menos Tech y más Platón, el autor aborda esta dicotomía tan presente en el entorno laboral y plantea cómo la ética, las humanidades y las habilidades sociales cobran importancia en las disciplinas que dominarán el futuro como el big data, la inteligencia artificial o la robótica. 

En una charla con DIRIGENTES, Hartley pone de relieve el factor humano en el mundo de los negocios y analiza el impacto que la tecnología tiene en las personas, así como el importante papel que deben tomar los profesionales en áreas relacionadas con las ciencias sociales a la hora de dirigir las empresas. 

¿Por qué considera necesario humanizar la tecnología?

Si simplemente potenciamos las últimas palabras de moda como inteligencia artificial, big data y aprendizaje automático, de alguna manera todas las cuestiones que han plagado la naturaleza humana durante siglos desaparecerán mágicamente. En realidad, refleja los valores humanos: será tan buena como las aportaciones que se hagan y estas serán tan inexactas como los humanos que desarrollan el código. 

Cada vez más gente alberga la creencia de que la tecnología resolverá todos nuestros problemas, pero cuantos más datos recopilemos, más importantes serán las preguntas que hacemos. ¿A qué prestamos atención? ¿Qué descartamos? ¿Cuáles son las formas en que puede mitigar los sesgos en lugar de amplificarlos? Todo esto requiere un profundo sentido y una gran humildad por parte de las personas que operan en este campo. Depende de nosotros humanizar la tecnología haciendo preguntas inteligentes, y muchas veces necesitamos personas que cuestionen el status quo y para las que las respuestas no sean solo blanco o negro. 

¿Qué importancia tienen las habilidades sociales en algunas disciplinas como el big data, la inteligencia artificial o la robótica?

La tecnología está mejorando y, sin duda, es una noticia fantástica para la especie humana. Esto significa que cada vez más tareas mecánicas y rutinarias se automatizarán. La palabra 'calculadora' solía ser el puesto de trabajo de las personas que hacían cálculos y, más tarde, se convirtió en una herramienta utilizada para reemplazar a varios trabajadores. Lo mismo sucederá con muchas otras tareas que se entregarán cada vez más a robots y máquinas. Las que están más lejos de ser automatizadas son las no rutinarias, que tienen que ver con la colaboración, la creatividad, la comunicación y la empatía. Las llamadas ‘habilidades blandas’ son realmente ‘habilidades humanas’. 

¿Cómo propone acabar con la dicotomía entre ciencias y letras? 

Se trata de liberar tu mente de las restricciones. Las artes liberales incluyen a las ciencias naturales y a las humanidades, no a una o a la otra. Las universidades de artes liberales requieren biología, matemáticas, física, historia, filosofía y psicología. Requieren una amplia exposición a los temas para liberar realmente la mente del pensamiento sesgado. La informática también debería convertirse en un arte liberal. Cada estudiante debe leer historia, literatura y filosofía, y también aprender la lógica estructurada necesaria para escribir código en un ordenador. Vivimos en un mundo donde la tecnología y los valores humanos deben unirse, y debemos enseñar a nuestros hijos que no es uno u otro. De hecho, para que tengan éxito necesitamos profundamente que ambas habilidades caminen juntas.

El autor, Scott Hartley

¿Por qué es importante la presencia de la ética en este escenario?

La tecnología brinda un alcance que otros medios no lo hacen. Si desarrollas un sitio web como Google, no solo tienes una responsabilidad de productividad, sino también moral o ética. Las decisiones que se toman en la paleta de colores o en el diseño de interacción tienen un impacto que se multiplica en más de 1.000 millones de usuarios. Esto significa que tiene una profunda responsabilidad para asegurar que su producto haga lo ‘correcto’. ¿Y cómo determinamos lo que es correcto o lo que es justo? Claramente, estas no son sólo decisiones de producción, por lo que una empresa como Google tiene realmente profesionales especializados en ética y filósofos que trabajan en estos temas y ayudan a dirigir e impulsar la dirección. La magnitud de la tecnología no tiene precedentes, y creo que esto es lo que le otorga funciones y responsabilidades éticas aún más pronunciadas.

¿En qué medida el factor humano es clave en el mundo de los negocios? 

Saber comunicarse en la vida lo es todo. En una ocasión, participé en un debate con la CEO de Yahoo, Marissa Mayer, en la Universidad de Stanford, en el que discutimos sobre el papel de las humanidades en la tecnología. Marissa estudió filosofía, psicología e informática. Sin embargo, lo más interesante fue cómo describió un gran diseño de producto. Sorprendentemente, me dijo que la materia que más le ayudó fue una clase de artes teatrales a la que asistió en Stanford porque le enseñó a entender cómo comunicarse con el público. 

Un gran diseño requiere entender a su usuario, por lo que, en el desarrollo de un producto tecnológico, aunque tienes un conjunto diferente de herramientas, es exactamente el mismo proceso que en el escenario. Necesitas entender a la gente y ser capaz de hablarles de la misma forma que un dramaturgo lo hace con su público. 

¿Qué importancia le da a las soft skills

Desde siempre, la comunicación, la colaboración, la creatividad y la empatía han sido habilidades humanas relevantes. Las máquinas eliminarán tareas mecánicas y rutinarias, pero las soft skills estarán permanentemente en el ámbito de los seres humanos. Puedes programar un aparato para memorizar Tolstoi, pero no puedes enseñarle a sentir el dolor de la pérdida o la euforia del amor como lo hace un ser humano. Esta comprensión de la emoción es lo que nos da la capacidad de empatizar con el otro, entenderlo y comunicarnos. Se puede enseñar a una máquina para imitar las pinceladas de Picasso, pero no se pueden impregnar con el dolor y la tristeza tan visibles en el Guernica. No puedes leer un libro sobre empatía para entender a tu prójimo, debes experimentar, ya que leer sobre la vida y experimentarla son dos cosas diferentes. 

En el libro también menciona que los fundadores de algunas de las empresas más innovadoras como Apple, Uber, PayPal o LinkedIn han incorporado las humanidades para mejorar sus procesos y resolver problemas.  

Steve Jobs es el defensor más famoso de la intersección de las artes y la tecnología. Para él, era una herramienta, como una bicicleta para la mente. La revista Scientific American realizó un estudio sobre los animales terrestres más rápidos del mundo. Obviamente, el guepardo ganó, y al hombre no le fue tan bien. Sin embargo, un humano en una bicicleta supera al guepardo. Por lo tanto, la tecnología es realmente una extensión de nuestra mente y una expansión de la propia sabiduría. Por supuesto, la mayoría simplemente resuelven problemas como lavar la ropa o encontrar un coche. Pero incluso estas tecnologías están estrechamente vinculadas a las personas, arraigadas en la psicología humana, la sociología, la antropología y las necesidades. Sin el estudio de nuestra condición humana, ¿cómo podemos saber qué problemas resolver?  

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