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Bombas de calor, el nuevo “bestseller”

El consumo energético en estos días está muy influido por la geopolítica. Los fabricantes de sistemas innovadores de calefacción son los ganadores dentro de este contexto.

09 DE noviembre DE 2022. 08:46H Stefanie Claudia Müller

bombas de calor dirigentesdigital

Los precios de la electricidad continúan su tendencia ascendente en lo que va de año, llegando a superar en algunos países europeos los 1.000€/ MWh. En algunos círculos diplomáticos están diciendo que ya estamos viviendo la tercera guerra mundial: “No es con armas convencionales. Es una guerra económica por los recursos naturales,” dice un diplomático alemán. Los países más industrializados y fríos son los que más sienten la amenaza energética de Putin que tiene sus manos en el grifo de gas y petróleo, al igual que las tiene en parte EE.UU y los países árabes.

Ante este escenario de dependencia de energías fósiles, no solamente las empresas que venden y controlan los contadores y reguladores de calefacciones inteligentes como Techem viven momentos de oro, sino también los fabricantes de sistemas innovadores para calentar las casas – en su mayoría son empresas alemanas. La profesión de instalador de calefacción está en auge también, como todo lo que tiene que ver con simulaciones, dibujos técnicos y distribución de material para calentar los hogares y mantener la temperatura en ciertos procesos.

Crecimiento histórico de bombas de calor en hogares e industria

A pesar de que un estudio elaborado por idealo desvela que la demanda de estufas de leña se ha duplicado en comparación con el año pasado en Europa - en total ha aumentado el 165% - no es una alternativa válida a largo plazo advierten los expertos. Madera, carbón y pellet no solamente son muy caros, sino que tampoco son muy sostenibles como fuente de energía. Así, los fabricantes de bombas de calor como Bosch, Thermotechnik, Stiebel, Vaillant y Viessmann son los ganadores de la actual situación que tanto miedo da a los consumidores. Sin embargo, en este mercado creciente empiezan a entrar también empresas de tecnología como Panasonic que solamente vendían hasta ahora productos electrónicos de ocio. La bomba de calor es aquella que extrae el calor del exterior del aire o de la tierra, lo concentra mediante un compresor eléctrico para elevar la temperatura y bombear el calor hacia donde se necesita.

También la industria está sustituyendo sus procesos de gas por este tipo de calentador. En la producción de alimentos pueden cubrir la mayor demanda de energía, es decir, el calor de proceso en el rango de baja temperatura. Para usarla es necesario electricidad y, si está no es verde, la bomba de calor no sirve como calefacción sostenible. En España las bombas de calor se pueden ahora alimentar perfectamente con instalaciones fotovoltaicas, como ha hecho el madrileño Carlos Bernat: “La energía producidas por las placas que no necesito la uso para activar una bomba de calor que tengo en dos habitaciones de mi casa. Mi sistema es uno muy simple que funciona con intercambios de aire.” Panasonic es una de las empresas que ha visto todo el negocio interrelacionado con el hogar y produce actualmente todos los elementos, desde la placa solar hasta aire acondicionado.

La calefacción será clave a la hora de vender o comprar una casa

A quien le interese instalar un sistema de este tipo o comprar una vivienda con esta calefacción debe estudiar muy bien los diferentes escenarios. La bomba de calor geotérmica es la más cara en gastos de instalación pero la más eficiente y empieza a ser habitual en la región DACH (Alemania, Austria, Suiza) para nuevas construcciones.  Para Luis Merino, editor jefe de Energías Renovables, está claro que van a existir cada vez más edificios y casas con este sistema de bombas de calor: “La inversión vale la pena, es muy eficiente.”  Las bombas de calor de fuente de aire cuestan en Alemania entre 8.000 y 16.000 euros, las geotérmicas oscilan entre 12.000 y 15.000 euros. Con las bombas de calor de agua subterránea hay que contar con entre 9.000 a 12.000 euros. A esto hay que añadir el coste de la obra y la instalación que son varios miles de euros más.  

“Para amortizarlo hay que esperar años pero ahorramos centenares de euros cada 12 meses con este sistema y, ahora, todavía más con la subida de otras fuentes de energía. Además, el calor es más agradable, no seca tanto el aire,” cuenta Wolfgang Müller que vive en una casa cerca de Düsseldorf donde los propietarios instalaron este sistema hace 15 años cuando realmente era algo revolucionario: “Hemos tenido una suerte enorme, lo que nos falta ahora es la instalación fotovoltaica,” dice el controlador de riesgos que trabaja además en una empresa de gestión de viviendas. Él, como muchos alemanes, teme este invierno más sabotajes en los sistemas energéticos y un posible apagón: “Hay que preparase para estar sin luz con sistemas autónomos respecto a las grandes redes.” Bernat ya ha hecho su apuesta en las afueras de Madrid. Cuando en verano 2021 en la región de Ahr y Eifel en Alemania había unas inundaciones históricas, la gente ha vivido personalmente lo que es vivir días sin móvil, dinero y cualquier electricidad en su casa.

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