inversion

¿Y si la macro nos da sorpresas positivas en 2020?

Disipados los peores escenarios en los grandes focos de incertidumbre del ejercicio, los gestores descartan la tan debatida recesión en 2020. El consenso habla de persistencia de un escenario de desaceleración pero, ¿puede ser una mejora macro la gran sorpresa del próximo ejercicio?

18 DE diciembre DE 2019. 08:00H Rocío Arviza

187a5dfc3d6a206f6cc8a70c92f82d88.jpg

Como en todo, también en economía se puede ver el vaso medio lleno o medio vacío. En general, la resistencia del consumo estadounidense -por tomar como referencia la mayor economía mundial- ha sido el argumento al que se han agarrado los más optimistas en los momentos más oscuros a nivel macro en este 2019. Y es un argumento de peso, si tenemos en cuenta que los consumidores son responsables de dos tercios de la actividad económica de EE.UU. “No recuerdo una solidez del consumo estadounidense como la actual”, asegura Álvaro Sanmartín, economista jefe de MCH Investment Strategies, quien señala que todas las variables de las que depende el consumo son positivas: crecen los salarios y la renta disponible, existe seguridad en el empleo, los activos ( financieros e inmobiliarios) valen más, los tipos de interés están bajos y los niveles de confianza son elevados. Sin embargo, la que aporta la solidez del consumo puede no ser la única razón para comenzar a ser algo más optimista de cara a 2020. Estos podrían ser otros motivos.

Los riesgos se han matizado

Los tres grandes focos de incertidumbre y de generación de riesgo de este 2019 parecen menos preocupantes. Tanto el Brexit, como la guerra comercial como la situación política en Italia están ahora alejados del peor de los supuestos, con lo que cabría esperar de cara al próximo ejercicio un ruido menor.

Solidez de los fundamentos de la economía global

Para Sanmartín, pese a que el debate en torno a la llegada de una recesión ha sido intenso en todo el año “lo que la hace más probable no es la longitud de la expansión económica previa, sino si durante ese ciclo de expansión se han generado desequilibrios que te generan fragilidad”. Y es contundente al afirmar que “ahora mismo en todo el mundo no hay prácticamente ninguna economía que presente desequilibrios o excesos ni por el lado de la oferta ni de la demanda y, por tanto, no hay esa fragilidad macro que te anticipa un fin de ciclo”, señala. Así las cosas, el escenario central de MCH Investments Strategies es que es probable que en la primera mitad de 2020 se vea una cierta aceleración de la actividad.

Entre los puntos a favor del crecimiento, en este caso de EE.UU., Sanmartin sitúa el repunte que muestra el sector inmobiliario americano y, en el caso europeo, enumera varios aspectos sólidos que sostendrían una expansión de la economía: desde las laxas condiciones financieras, a una política fiscal expansiva, un euro débil o unos sólidos balances de familias y empresas, pasando por aspectos clave como un alto grado de utilización de la capacidad productiva ( inversión) o un menor paro y mejores salarios, lo que impulsa el consumo.

Bajo paro lleva a repuntes salariales

El economista jefe de la gestora detalla que, pese a los nubarrones, la demanda interna se ha mantenido sólida en la Eurozona y que el mercado de trabajo muestra señales positivas en un contexto general de paro reducido a nivel global. Es decir, que la previsible mejora macro que contemplan desde MSCH Investments Strategies llegaría en un momento en el que la capacidad ociosa a nivel global es reducida y eso llevará a unas perspectivas de crecimiento salarial favorable, algo que ya es evidente en EE.UU. Como conclusión a todo esto, Sanmartin cree que 2020 será el año en el que se ponga a prueba la tesis extendida de que no subirá la inflación y de que estamos en un mundo deflacionista para largo.

Bancos centrales complacientes

Desde BlackRock, su responsable para negocio institucional en España, Manuel Gutiérrez-Mellado, también espera un repunte de los datos macro globales. Y lo espera, entre otros aspectos, por los tres recortes de tipos aplicados por la Reserva Federal y la postura más acomodaticia del BCE. “Es cierto que el repunte se producirá unos meses después de los recortes de tipos de la Fed, pero el motivo del retraso se debe al conflicto comercial”.

Además, según Álvaro Sanmartin, dado que los bancos centrales llevan años incumpliendo sus objetivos de inflación por abajo- “serán complacientes, dejarán que la recuperación económica tome vigor y no se van a poner enfrente para atajarla”, concluye.

Luna: "Tanto la volatilidad como la gestión activa serán muy importantes en lo que queda de año"