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David Levy: "A muchos empresarios invertir les parece como un casino"

Entrevista a David Levy, fundador y director general de DiverInvest

15 DE noviembre DE 2019. 08:27H Manuel Gutiérrez

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David Levy es economista, licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Ramon Llull. Representante de la Asociación de Empresas de Asesoramiento Financiero (ASEAFI) en Cataluña, fundó en 2007 DiverInvest Partners, empresa de asesoramiento financiero con filosofía de Family Office. DIRIGENTES habla con Levy para profundizar en el panorama financiero actual.

¿Qué servicios ofrece DiverInvest, a rasgos generales?

A diferencia de otros, ofrecemos un asesoramiento patrimonial de 360 grados: estamos especializados en servicios de inversión financiera, pero también cubrimos temas inmobiliarios y damos apoyo fiscal. Por eso decimos que actuamos un poco como el family office del cliente.

Además, nos hemos declarado independientes y todos nuestros honorarios provienen de nuestros clientes. Aquí no hay ningún conflicto de interés, y nuestros usuarios valoran mucho que cuando les asesoramos no les intentemos vender nunca ningún producto, sólo pensamos en ellos. En España creo que casi ninguna entidad se ha declarado independiente.

En el caso de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), que ocupan la gran mayoría de nuestro tejido empresarial, ¿por qué deberían contar con un asesoramiento patrimonial externo?

Normalmente el empresario, propietario de esta pyme, no tiene mucho tiempo, por decirlo de alguna forma. Tienen patrimonio pero no tienen tiempo. En este punto nos contratan a nosotros para que le supervisemos y asesoremos en la gestión de su patrimonio. De hecho, el 70% de nuestros clientes son pymes.

Somos un poco como ese médico de cabecera que te ayuda... Luego, si quieres ir a un especialista para una cosa concreta, te recomendamos acudir a un sitio o a otro.

No siempre la persona que lidera una pyme tiene conocimiento financiero. ¿Qué errores suelen cometer más a menudo?

Entre los errores más típicos se encuentra que, muchas veces, al cliente le hace falta planificación y estrategia a la hora de invertir. Otra situación complicada que solemos ver es cuando los clientes quieren planificar la entrada de la siguiente generación en el patrimonio de sus hijos, y esto es un punto muy delicado. Al empresario le cuesta mucho darle una formación a los hijos para que empiecen poco a poco a coger el relevo. En cambio, otras veces echan en falta no tener un relevo. 

Adaptan la cartera a la medida de cada cliente. ¿Qué método de trabajo llevan a cabo?

Lógicamente cada cliente presenta un perfil de riesgo, pero dentro de esto vamos seleccionando ideas para ir invirtiendo, se las explicamos a los clientes y les hacemos una recomendación de inversión. Al fin y al cabo invertir es como hacerse un traje. Lo puedes comprar más sport o más clásico, dentro de que todos tenemos que ir vestidos cada día.

Lógicamente el cliente no es un experto, pero entiende los conocimientos macroeconómicos. Por ejemplo, dentro de la situación económica de España, igual le decimos al cliente que no vale la pena invertir en el Ibex. Si el usuario también lo comparte, dentro de la renta variable ya no dedicaríamos nada a invertir en bolsa española. Hay una comunicación elevada con el cliente y ahí es como logramos este traje a medida para cada cliente.

Me comenta que la situación de un país es un factor clave. ¿Cómo valoraría el estado de la economía española?

Si la economía de un país va bien, la Bolsa de ese país también. Si las acciones de una empresa no paran de ganar dinero, al final esa empresa acaba subiendo en Bolsa. En España lo que nos está pasando es que llevamos varios años en los que estamos pasando de una economía muy inmobiliaria a una más de turismo, pero no acaba de haber un liderazgo fuerte y un crecimiento estable. Vemos como el crecimiento es un más débil. Y esto va unido a toda la inseguridad política, que hace que muchos inversores se retiren, sobre todo los extranjeros. Hoy día es muy fácil desde cualquier banco comprar un fondo que invierta en China o EEUU.

La realidad es que estamos viendo que el Ibex, el reflejo del termómetro de la economía española, lleva muy estable en los 9.000 puntos desde hace años, e igual dentro de cinco o diez años seguirá así a no ser que cambien mucho las cosas.

Y toda esa situación nos afecta. En este escenario, ¿qué conocimientos básicos tendrían que tener los ciudadanos de a pie?

Creemos que toda la parte de educación financiera y formación debería empezar desde el colegio con los niños, aunque sea una pequeña cuenta de ingresos y gastos y de economía familiar. A muchos empresarios, invertir les parece todavía como un casino o, al invertir en bolsa, comprar acciones de Inditex les parece estar especulando. En Estados Unidos no pasa esto: una señora de 80 años tiene el 100% de su patrimonio en Bolsa en cinco compañías. Coca cola, Mcdonalds, Apple... Y les parece muy normal. Desde la CNMV y DiverInvest hacemos muchos cursos para profundizar en los conocimientos básicos. Además, la gente debería conocer un poco su propio perfil de riesgo, porque muchas veces no saben por qué invierten y qué esperaran de ello.

Para finalizar, ¿qué ha aprendido en toda su carrera profesional?

Los productos que vendemos son acciones que cotizan en Bolsa, las cuales cambian cada segundo de precio. La economía y los mercados también varían cada día. Podemos despertar una mañana con un acuerdo entre China y EEUU y esto cambia de golpe en una dirección o en otra. Lo que más he aprendido es que el cambio es una realidad. Vemos una oportunidad cuando hay cambios y fluctuaciones, pues hay que ir encontrando las oportunidades para comprar cosas buenas, de calidad y que sean baratas. Cada día es como una oportunidad nueva para nosotros.

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