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Deutsche Bank cree que puede sobrevivir al virus

Los expertos saben que esta crisis económica y de deuda, unida a días muy duros en la bolsa, podría provocar el colapso de algunos bancos, Deutsche incluido.

25 DE marzo DE 2020. 07:17H Stefanie Claudia Müller

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La agencia de calificación Standard & Poor’s (S&P) cree que la pandemia "no pudo haber llegado en peor momento para los bancos europeos". Fue en el otoño de 2019 cuando el FMI emitió una sombría advertencia dada la débil situación de ganancias de muchas empresas y la alta deuda absoluta en el caso de que una crisis del mercado financiero fuera solo la mitad de mala que la de 2008. Y ha llegado el COVID-19, que podría provocar algo peor de lo que hemos vivido desde la Segunda Guerra Mundial o, en España ya, dicen desde la guerra civil. Pero parece que no todos son conscientes de la gravedad de la situación y toman las medidas necesarias. Los ejecutivos de Deutsche Bank dejan saber a sus accionistas que "actualmente, no hay necesidad de sacudir nuestros objetivos a corto plazo para capital y gastos". Estos, por cierto, después de la quinta pérdida neta consecutiva atribuible, están en algunos casos sorprendidos por la actual remuneración variable reducida que se cifró para el año pasado en 1,5 billones de euros, como se acaba de publicar.

Los propios economistas del banco ven la situación para el sector bancario menos optimista. Según ellos, es probable que las tasas de crecimiento en el primer y segundo trimestre caigan tan bruscamente como nunca pasado desde la Segunda Guerra Mundial. Claramente todos los pronósticos están actualmente sujetos a altos niveles de incertidumbre. En el Landesbank alemán LBBW creen que Deutsche Bank está en una situación más arriesgada por su alta exposición a Italia y España que ahora sufren especialmente la crisis del COVID-19. Así, también otro banco alemán en un estado crítico desde hace mucho tiempo, parece que subestima la situación. En el informe anual del Commerzbank publicado hace unos días el Covid-19 se menciona únicamente en las consideraciones de la situación económica general futura y como uno de varios factores de riesgo para el banco. LBBW advierte también de los bancos franceses que tienen una exposición grande en Italia con casi unos 1000 millones de euros en créditos a empresas pequeñas y medianas, por no hablar de los propios bancos italianos como algunos alemanes que estaban ya en una situación muy delicada antes de la crisis del COVID-19,

Sucursales cerradas, más endeudamiento y más incertidumbre

La situación se agrava porque las bolsas están cayendo golpeando especialmente a los grandes bancos. Los precios de Commerzbank y Deutsche Bank, que habían aumentado significativamente hasta mediados de febrero porque los inversores recuperaron la confianza en la industria, han caído en poco tiempo en torno al 50 por ciento. Lo que destaca en Alemania igual que en Gran Bretaña es que las entidades de crédito tienen una cuota mucho más alta de préstamos a grandes corporaciones. Según un estudio de Transparency Excercise y LBBW Reasearch el 32% de los créditos en los bancos alemanes se ha otorgado a grandes grupos, mientras en España son sobre todo comercios los que deben a los bancos. En Alemania apuestan en la crisis actual por las cajas de ahorro que en España ya no existen. Como siempre en la historia económica del país se ven como pilares para mostrar ahora solidaridad extrema con sus clientes locales a pesar de que la situación de bajos tipos de interés es mala para ellos.

La situación es muy compleja y para muchas entidades no es fácil ser solidario por su propio estado. El Instituto de Finanzas Internacionales (IFF) de la Asociación del Banco Mundial estima que las deudas globales de bancos, estados, empresas y hogares de todo el mundo son de al menos $250 billones, que es aproximadamente un 50 por ciento más que en 2008. Pero es cierto que la economía mundial también ha crecido en este tiempo, por lo que la relación de deuda y PIB sigue más o menos igual que hace 12 años. El problema actual sucede cuando muchos préstamos estallan a la vez, lo que es probable. Esto es importante saberlo a la hora de la moratoria que muchos países han cedido a los negocios más afectados de la pandemia y del cierre temporal de la vida comercial. En un informe de LBBW sobre el impacto de la actual crisis en los bancos se destaca en este contexto también la exposición de bancos españoles al sector de turismo que según estimaciones no se recupera antes de verano.

Caída kamikaze en la bolsa

Mientras tanto no es seguro que las bolsas vuelvan a subir en las próximas semanas después de haber ya cerrado casi todos los países industriales. En este contexto podrían empezar las adquisiciones hostiles viendo por ejemplo que Deutsche Bank vale ahora solo alrededor de diez mil millones de euros y Commerzbank está disponible por menos de cuatro mil millones de euros, mientras el competidor estadounidense J.P. Morgan Chase ganó 36.400 millones de dólares el año pasado. Entonces, ¿la crisis del corona se convertirá en un Armagedón del mercado financiero, similar a la crisis financiera después del colapso del banco estadounidense Lehman Brothers? ¿Los clientes asaltarán los cajeros automáticos como en 2007 antes del colapso de Northern Rock? ¿Habrá otra vez rescates bancarios?

Claramente los bancos en todo el mundo están hoy en mejor estado que hace 12 años, sobre todo en España y expertos creen que hay suficiente liquidez en el mercado para dar créditos a negocios con problemas durante un tiempo. Pero la continuación de un entorno de tipos muy bajos a nivel mundial dificulta la rentabilidad de entidades como Deutsche Bank. Además, muchos bonos corporativos ahora se negocian a precios tan bajos que el mercado asume un riesgo real de quiebra, hasta para compañías cuyas calificaciones crediticias no se consideran basura. Dado que los bancos a menudo mantienen estos bonos en sus carteras, al igual que las acciones, habrá otro efecto colateral. Las tres compañías de fondos más grandes del mundo, Blackrock, Vanguard y State Street, ya han sufrido pérdidas en libros de 2.5 billones de dólares en sus inversiones este año. En este contexto la unión bancaria que se inició hace unos cinco años debería según muchos expertos del sector acelerarse. Pero sobre todo el esquema de garantía de depósito conjunto asociado se ve con escepticismo en Alemania. Los críticos, especialmente los de las cajas de ahorro y los bancos cooperativos, temen que se tome en cuenta la responsabilidad cuando las instituciones financieras en el sur de Europa estén en dificultades. Pero Deutsche Bank exige unión y solidaridad: “Necesitamos Europa”, dice el CEO Christian Sewing. 

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