economia

Turismo en pandemia: de viaje a la recesión

La industria de los viajes lleva prácticamente un año sumida en la peor pesadilla jamás imaginada, a la espera de que la campaña de vacunación les guíe hacia el final de su travesía por el desierto. Mientras que en España se da por perdida la Semana Santa, desde Reino Unido van mucho más allá y aconsejan no reservar vacaciones todavía

15 DE febrero DE 2021. 08:28H Carmen Muñoz

06791b58b89a20982757c109050c8db8.jpg

Si a principios de 2020 el principal desafío del turismo pasaba por mantener sus niveles de actividad sin perder de vista la sostenibilidad medioambiental, en 2021 su único objetivo es sobrevivir. Cuando se cumple un año desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la emergencia internacional ante el brote de neumonía originado en Wuhan, al turismo le quedan turbulencias por delante.

Tras cerrar 2019 con un avance del 3,8%, hasta los 1.500 millones de turistas internacionales, el sector pone el broche a su década dorada de la peor manera posible. Los destinos recibieron mil millones de llegadas internacionales menos en 2020, con una caída del 74% con respecto al año anterior, que se traduce en un retroceso a niveles de 1990 y pone en peligro entre 100 y 120 millones de empleos turísticos directos, muchos de ellos, generados por pymes. En este sentido, la Organización Mundial del Turismo (OMT) cuantifica las pérdidas globales en 1,3 billones de dólares estadounidenses en ingresos por exportación. Para hacerse una idea de la magnitud, esta cifra multiplica por más de once el descenso registrado durante la crisis económica global de 2009.

España, como segunda potencia turística y país más competitivo del mundo en este ámbito, no ha salido ilesa de esta situación. Más bien todo lo contrario. Con datos de la OMT, el Banco Mundial y del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), el organismo encargado de autorizar el Sistema Electrónico para la autorización de Viajes a EE.UU. ha elaborado una lista con los países que más pérdidas de ingresos por turismo han experimentado a causa de la COVID-19 durante los diez primeros meses de 2020 y entre los que España figura en segunda posición. En concreto, dejó de ingresar alrededor de 38.500 millones de euros entre enero y octubre del año pasado (los últimos datos disponibles), la cifra más alta solamente por detrás de EE.UU., donde la cantidad ascendió a más de 121.600 millones de euros. Completa la terna Francia con alrededor de 34.700 millones de euros. La clasificación también incluye a China -origen del brote de coronavirus- en la undécima posición, con un impacto superior a los 19.100 millones de euros.

Sin embargo, al analizar el porcentaje de PIB que se ha perdido como consecuencia de la falta de visitantes, la peor parte se la llevan destinos como la región china de Macao (43,1%), Maldivas (31,1%), Seychelles (20,6%) o Bahamas (14,3%), entre otros.

Fuente: Oficina de autorización de viajes a EE.UU.

En el caso de España, la contribución del turismo a la economía nacional ha pasado de suponer el 12,4% del PIB al 4,3% en tan solo un año, con un desplome “sin precedentes”, que hace retroceder al sector 25 años en su historia. Según Exceltur, esta reducción de ocho puntos explica que las compañías que operan en este mercado concentren el 56% de las personas afectadas por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y el 85% de la caída interanual de afiliados al sistema de Seguridad Social. Todas las compañías han acusado fuertes caídas de ventas por la pandemia. Desde las agencias de viajes (-80%), hasta empresas de ocio (-71,1%), hoteles (-66,6%), líneas aéreas (-65,5%) o alquiler de vehículos (-50,3%), ningún agente de la cadena de valor se ha salvado. Este hundimiento adquiere grandes dimensiones si se tienen en cuenta las características del turismo que, a diferencia de otros mercados, no pueden almacenar los servicios no vendidos, apostillan desde el lobby.

2021: navegación por aguas desconocidas

Después de enfrentar el año más complicado que recuerdan, lo único que ha mantenido con fuerzas al sector ha sido el desarrollo de la vacuna, volcando todas las expectativas de recuperación en ella. Desde el Gobierno español confían en alcanzar la denominada “inmunidad de grupo” este verano, para cuando el 70% de la población debería estar vacunada. Objetivo que parece cada vez más improbable de alcanzar con el ritmo de vacunación actual y el imparable avance de la cepa británica en España.

A este respecto, el Gobierno de Reino Unido ha sido de los primeros en avisar de la dura batalla que queda por delante. Tras superar la barrera de las 100.000 muertes por coronavirus, el responsable del plan de vacunación en ese país, Nadhim Zahawi, aseguró que todavía es pronto para que sus conciudadanos comiencen a reservar sus vacaciones debido al complicado contexto sanitario. Aunque con estas declaraciones solo pretendía apelar a la prudencia, la simple hipótesis de una temporada alta a la mitad de su capacidad provoca taquicardias en el sector turístico español, dado el elevado peso de los británicos en el mercado nacional como primer país emisor. 

Cabe recordar que el estado de alarma estará vigente hasta el próximo 9 de mayo, circunstancia ante la que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, da por perdida la Semana Santa. Frente a ello, la única solución o parche que ve el máximo responsable de la patronal pasa por fomentar los viajes nacionales, entre ellos, el Imserso, ya que el grupo de población al que va enfocado este programa será el primero en alcanzar la inmunidad frente al coronavirus, si todo va según lo previsto.

Frente a la débil situación sanitaria que todavía se vive en Europa, los expertos hacen un llamamiento a la cautela para este 2021, en el que la incertidumbre y la volatilidad serán la tónica dominante. Todo dependerá de factores como la eficacia de la vacunación, la implantación de normativas internacionales homogéneas del control sanitario, la movilidad y apertura de fronteras, la capacidad de supervivencia de empresas y la situación económica de las familias para viajar, entre otros.

Altex: "El inversor conservador ya no tiene disponible el activo que se lo daba todo"