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El complicado negocio de los cigarrillos electrónicos

El escándalo de Juul amenaza con dañar toda una industria que acaba de nacer. El empresario alemán Dave Bourtscheidt cuenta su versión del sector.

08 DE noviembre DE 2019. 08:23H Stefanie Claudia Müller

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A finales de septiembre de este año autoridades fiscales federales de California lanzaron una investigación criminal contra la compañía de cigarrillos electrónicos Juul que tiene su sede en San Francisco. Desde entonces nada es como antes en el sector de los cigarrillos eléctricos. La entrada en Juul es para el gigante estadounidense del tabaco Altria (Marlboro) ya una gran debacle. La compañía ha rebajado el valor de la inversión en su balance en 4.5 mil millones dólares. Altria había pagado 12.8 mil millones de dólares por una participación del 35 por ciento en Juul.

Lo que parecía en principio un negocio casi lúdico y de ocio es cuestionado ahora por médicos y consumidores en todo el mundo. Diferente a una pipa oriental clásica estos aparatos de vapor tienen un líquido que contiene nicotina, aunque la concentración es mucho más baja que en un cigarrillo normal y tiene mucho menos tóxicos que el tabaco habitual. “No hay que olvidar que los e-cigarillos sirven sobre todo para dejar de fumar. En el caso de EEUU sus cigarrillos tienen una concentración de nicotina que llega a más del doble de lo permitido aquí en Europa, lo que cambia la experiencia”, explica el empresario alemán Dave Bourtscheidt que ha creado uno de los distribuidores más grandes de e-cigarillos en Alemania. Su empresa Intrade Concepts ya tiene un beneficio anual de varios millones de euros anuales y emplea a casi 100 personas en sus almacenes cerca de Colonia. Bourtscheidt que viene de la industria tradicional de tabaco ha vivido el auge de una industria joven desde el principio: “En Europa las reglas de juego son desde el principio mucho más estrictas que en EEUU”.

Pero las ultimas noticias negativas también le afectan: “Hay varias muertes y enfermedades pulmonares asociadas con el cigarrillo electrónico, lo que provoca mucha inseguridad. Pero el hecho es que el cigarrillo electrónico no es directamente responsable de estos incidentes. En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) confirman una conexión clara con productos que contienen THC, la sustancia psicoactiva del cannabis, quiere decir con los ejoints”, dice el alemán. E-joints son el verdadero peligro Además, las muestras de e-cigarillos examinadas por las autoridades americanas encontraron también altos niveles de acetato de vitamina E y fungicidas. “Está claro, inhalar dichas sustancias puede convertirse en un cianuro potencialmente mortal”, advierte Bourtscheid. Es cierto que aparte de los e-joints la moda de e-cigarillos ha creado sobre todo en EEUU una nueva adicción entre jóvenes que se sienten atraídos por los sabores dulces de los líquidos y olvidan que todavía contienen nicotina. Por ello el gobierno americano está considerando prohibir estos sabores y permitir solo el clásico de tabaco para no confundirse. Para la empresa Juul que está ahora en el huracán de la crítica tal prohibición sería devastadora, porque estos sabores representan el 80 por ciento de las ventas. “Hay que saber que en estas industrias hay muchos intereses diversos. La idea y el patente el e-cigarillo por ejemplo vienen originalmente de China, donde también están actualmente la mayoría de los productores de los aparatos”, dice Bourtscheidt. Pero, aunque el producto es sobre todo “made in China”, “los cigarrillos electrónicos de minoristas especializados en Europa están sujetos a controles reglamentarios desde muchos años y cada vez más estrictas”. El empresario de 39 años confirma que no se conoce ni un solo caso en todo el mundo dónde la causa de una enfermedad o muerte hubiera sido un cigarrillo electrónico normal. "Cualquier persona que consume cigarrillos electrónicos, de acuerdo con el estado actual del conocimiento, no enfrenta mayores riesgos. Volver a los cigarrillos tradicionales les hará mucho más daño", dice también Elke Pieper, del Instituto Federal de Evaluación de Riesgos (BfR) de Alemania.

Los cigarrillos electrónicos van a seguir en el mercado Ya en 2015, la Autoridad de salud del Reino Unido concluyó que los cigarrillos electrónicos son al menos un 95% menos dañinos que los cigarrillos de tabaco tradicionales. Pero para el sector el daño por las malas noticias de EEUU está ya hecho, sobre todo en el propio mercado americano: Los problemas en Juul han terminado por ejemplo las conversaciones de fusión entre Altria y Philip Morris International. Philip Morris estaba particularmente interesado en la participación de Altria en Juul. Pero con los recientes escándalos los dos han roto las negociaciones de fusión. Philip Morris se está centrando nuevamente en su propia variante de cigarrillo electrónico, Iqos, que a diferencia de Juul, fue aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos. Para Bourtscheidt todo lo ocurrido en los últimos meses y más dudas que van a surgir sobre el e-cigarillo sirven sobre todo para limpiar un mercado que ha crecido sobre todo en el lado de la oferta para consumidor final de manera exponencial. El alemán cree que este proceso de consolidación también va a reforzar la venta de los productos a través de canales especializados siempre controlando mucho que el consumidor es mayor de edad y explicarle el uso adecuado del aparato.

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