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¿El liderazgo es una capacidad que se entrena o es innata?

Según revela la investigación del Initiative One Leadership Institute, tan solo el 24% de las habilidades que tienen que ver con el liderazgo son innatas

24 DE octubre DE 2019. 11:30H Alexandra Gheorghiu

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Estar al frente de una empresa o un determinado departamento conlleva una gran responsabilidad y la forma de asumir el mando es diferente en función de la persona. Al pensar si un líder nace así o se tiene que preparar para ello, probablemente sea una combinación de ambos factores.

Es más, según revela la investigación del Initiative One Leadership Institute, tan solo el 24% de las habilidades que tienen que ver con el liderazgo son innatas, lo que supone que el 76% restante puede entrenarse para desarrollar estas capacidades. Hay una oportunidad disponible para ser mejores líderes. No hay una receta exacta para ser un buen líder, sin embargo, para aprender a ser mejores, la compañía Aiwin ha determinado varias cualidades y consejos que los dirigentes deben entrenar para estar a la altura de sus compañías y sus equipos.

El fundador y CEO de Aiwin, Sergio Jiménez, señala que “liderar una empresa o un equipo de trabajo, nunca ha sido fácil dadas las muchas variables que hay que tener en cuenta, como son los objetivos, resultados, adversidades que surgen en el camino, y las condiciones y motivaciones de un equipo muy heterogéneo”. Considera muy positivo el hecho de que se pueda entrenar al cerebro para ser mejores líderes con constancia y trabajo.

El modelo actual de liderazgo está regido en gran medida por una dirección autocrática, es decir, en el que el líder concentra todo el poder y la toma de decisiones. El estudio de la plataforma InfoJobs, revela que uno de cada tres profesionales se rige bajo este estilo de dirección. Un estilo poco deseado (solo el 2,4% de la población activa está de acuerdo) y el favorito sería el “liderazgo transformacional”, caracterizado por la participación y centrado en las personas, escogido por el 37% de los encuestados.

Relacionado con esto último, delegar es una cuestión de especial relevancia y dificultad. De hecho, sobre este aspecto Aiwin incide en que los dirigentes deben ser conscientes de que no delegar en su equipo puede transmitirles un sentimiento de desconfianza hacia ellos, mientras que un exceso de tareas puede ser perjudicial al no tener capacidad de solventarlas o falta de responsabilidad.

Otro aspecto beneficioso para los trabajadores es trabajar en colaboración con su jefe. Mostrar cercanía hacia ellos, hará que tengan más claros los objetivos que se les plantea. Este punto es importante, siempre y cuando no afecte a la productividad del mismo ni le reste tiempo de llevar a cabo sus tareas con demasiadas reuniones. Además, ser capaces de ponerse en la piel de sus trabajadores y comprender el tiempo que requiere una tarea o la dificultad de cumplir un objetivo es fundamental para que se sientan cómodos y se estrechen los lazos de lealtad y colaboración hacia su superior. Estrechamente relacionado con este anterior punto es importante que, además de empatizar, se sepa valorar el trabajo bien ejecutado, lo que incrementará la productividad.

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