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España es referencia en salud pero no en rehabilitación

El turismo de salud es ya un gran negocio pero lo que no se tiene en cuenta es el ahorro de dinero que supone para la Seguridad Social un tratamiento adecuado después de un ictus, de un infarto o de quimioterapia porque evitaría la invalidez del paciente.

08 DE enero DE 2020. 08:00H Stefanie Claudia Müller

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Alberto Giménez de la Fundación Economía y Salud calcula cada prestación y servicio sanitario al céntimo. Es uno de los expertos en España en materia de eficiencia del sistema de salud. La Fundación que él preside, organiza durante todo el año congresos y conferencias para pacientes, médicos y empresas del sector, promociona invertir más en rehabilitación para evitar la invalidez de víctimas de un ictus, una intervención quirúrgica grave o un infarto. Él cree que España, que ya es uno de los países más eficientes en el sector sanitario, podría serlo todavía más incluyendo más tratamientos de rehabilitación después de este tipo de accidentes y tratamientos : “Pagando igual podríamos conseguir mucho más solamente incluyendo otras herramientas”.

¿Cómo podemos garantizar que el Sistema Nacional de Salud español continúe siendo eficiente?

Si la eficiencia la medimos por los resultados en salud de las intervenciones clínicas ante las enfermedades logrando una mayor esperanza de vida, comparándola con el gasto que hacemos para llevar a cabo esos procesos medidos en gasto sanitario sobre el PIB y gasto en salud per cápita, no cabe duda de que España tiene uno de los mejores Sistemas Sanitarios del mundo y el primero de toda Europa. Nos encontramos con una esperanza de vida superior a los 82 años y un gasto en el PIB del 9% y alrededor de 2.000€ por persona y año. En este contexto hay que tener en cuenta que la nómina de nuestro personal es claramente inferior a la media europea y de ahí puede derivarse una parte de la gran eficiencia de nuestro Sistema Nacional de Salud. Esto no es sostenible a largo plazo.

El Sistema Nacional de Salud está excesivamente centrado en la fase aguda sin garantizar una continuidad asistencial. Necesita más recursos en las fases de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, así como en la fase post-aguda de convalecencia y rehabilitación y en el seguimiento de las etapas crónicas. Cada vez tenemos más enfermos crónicos, no hay que olvidarlo.

¿Es sostenible el sistema tal y como es actualmente teniendo en cuenta que no pagamos lo suficiente?

El sistema tal y como está concebido ahora no es sostenible. El envejecimiento de la población incrementa el gasto sanitario. Tenemos que llegar a los últimos años de nuestra vida con mayor calidad de vida lo que requiere políticas de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad, debemos mejorar en los periodos de convalecencia y rehabilitación superadas las fases críticas y debemos evitar la reagudización mediante un buen seguimiento de los pacientes crónicos.

¿Qué papel juega la formación en la excelencia del sistema?

La formación es clave. España puede presumir de tener una excelente formación de sus médicos, enfermeras y profesionales sanitarios. Constantemente están recibiendo ofertas de otros países de la Unión Europea para su contratación.

¿Cuáles son las razones que influyen en una esperanza de vida tan alta?

Los españoles forman el segundo país con mayor esperanza de vida del mundo y pronto serán el primero. Ello se debe a su clima, a su modo de vida y su alimentación, así como a un buen Sistema Nacional de Salud especialmente en las fases agudas que hace que salvemos la vida a nuestros enfermos. Por ejemplo, hace 10 años moría 1 de cada 3 pacientes que han sufrido un ictus, hoy gracias a las nuevas técnicas clínicas fallecen 1 de cada 9.

¿Tiene que ver algo la dieta mediterránea?

El consumo de aceite de oliva, frutas y hortalizas es muy recomendable, si bien en España está disminuyendo la aplicación de esta dieta y lo que es más grave, en las etapas iniciales de la vida. Nuestros niños están incrementando su obesidad y esto se traducirá en una peor calidad de vida para el futuro. No se trata de vivir más con peor calidad de vida sino de vivir más y mejor.

¿Por qué las mujeres viven más que los hombres?

Parece ser que es una causa genética y forma de vida, aunque hay estudios que dicen que van convergiendo cada vez más.

Si cada vez somos mayores ¿cuidamos bien a nuestros ancianos?

Actualmente hay más de 300.000 personas atendidas en residencias, unas residencias con altos estándares de calidad. Por ejemplo, a diferencia de algunos países europeos, hay médicos y enfermeras en plantilla en las propias residencias. No obstante, en este momento existen más de 250.000 personas a la espera de recibir atención, lo que exige dotar de más financiación a este recurso. En España no podemos estar contentos, nuestro gasto total está en torno al 0,7% del PIB mientras que en otros países europeos esta alrededor del 1,4%.

¿Es mejor una residencia o quedarse en casa con una cuidadora?

Las personas deben vivir el mayor tiempo posible en su entorno habitual y, si tienen una dependencia leve, con servicios de ayuda a domicilio. Las residencias están para problemas graves de dependencia o bien para aquellas personas que tienen problemas de soledad, o simplemente prefieren convivir con otros individuos en un entorno residencial.

¿Podemos esperar que en un futuro nos ayuden los robots en la administración de medicamentos?

Sin duda alguna y además pueden ser de una gran utilidad. La falta de adherencia al medicamento no solo produce un gran deterioro de la salud sino también un gran coste al sistema. Esta se puede situar en torno al 50% lo que implica, no solo una pérdida de calidad de vida y de control de la enfermedad, sino miles de millones de euros de coste que debe solucionarse con la implicación de la industria farmacéutica, los profesionales farmacéuticos y clínicos y las nuevas tecnologías a nuestra disposición.




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