Desde hace un tiempo, la posibilidad de que Mario Dragui abandone el Banco Central Europeo (BCE) para capitanear el proceso de reforma en Italia es un rumor que se ha instalado en las principales plazas bursátiles europeas. La "bomba" saltaba la pasada semana cuando el banco de inversión Saxo Bank lanzaba sus previsiones de riesgo […]
Dirigentes Digital
| 15 dic 2014
Desde hace un tiempo, la posibilidad de que Mario Dragui abandone el Banco Central Europeo (BCE) para capitanear el proceso de reforma en Italia es un rumor que se ha instalado en las principales plazas bursátiles europeas. La "bomba" saltaba la pasada semana cuando el banco de inversión Saxo Bank lanzaba sus previsiones de riesgo para el próximo año.
Bajo el título de posibles "cisnes negros" durante 2015, los analistas de Saxo Bank señalaban el que el responsable de la política monetaria europea abandonase el el BCE para volver a la política italiana. En concreto, los especialistas remarcaban que el papel de Draghi al frente del banco central podría haber llegado a su fin. El economista jefe de Saxo Bank, Steen Jakobsen, afirmaba que "es probable que Draghi haya alcanzado el límite de lo que puede hacer".
¿La sorpresa de 2015?
El informe también indica que de producirse la salida de Mario Draghi, sería la "verdadera sorpresa el próximo año". Además, apuntan a que su salida estaría ligada a la política italiana si "Renzi y Napolitano pidieran a Draghi que volviera a casa para salvar el proceso de reforma y garantizar un mandato con amplio respaldo para que Italia salga por fin del bache y que Jens Weidmann asuma la presidencia del BCE en un acuerdo de quid pro quo que lleve al Bundesbank a permitir un leve programa de relajación cuantitativa bajo la supervisión de un presidente alemán y no de un miembro de los países mediterráneos".
Jens Weidmann es el actual presidente del Bundesbank y desde la llegada de Mario Draghi al BCE, las dos instituciones mantienen un pulso sobre las medidas adoptadas por el italiano. Y es que el Bundesbank no se ha molestado en ocultar sus discrepancias con el BCE. La reticencia por parte de Alemania viene, tal y como apunta el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), las medidas que adopta Draghi estarían destinadas a favorecer a economías como Francia e Italia.
Berlusconi, ¿apoyo de Draghi?
Durante el inicio de 2013, el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi ya hizo público su apoyo en el caso de que Mario Draghi sea propuesto como el próximo presidente del país. Berlusconi afirmó que el gobernador del Banco de Italia y actual gobernador del BCE sería un buen sucesor al actual jefe del Estado Giorgio Napolitano. En declaraciones a la cadena de televisión italiana La7, Berlusconi afirmó que "absolutamente sí, si hay una mayoría que propone (a Draghi), yo lo votaría".
En respuesta a las declaraciones de Berlusconi, un portavoz del Banco Central Europeo ya señaló durante el pasado año que "el período de Mario Draghi en el cargo como presidente del BCE es de ocho años, hasta el 31 de octubre del 2019. Él está comprometido a cumplir totalmente con su mandato".
¿Qué pasará finalmente?
Aunque el resto de casas de análisis son precavidas, la duda ya está sembrada. Álex Fusté, economista jefe de Anbank, insiste (en relación a programa de compra de bonos soberanos) que ahora "lo importante es la credibilidad del BCE y no la de Draghi". A su vez, Fusté no descarta un futuro en la presidencia italiana: "cuando el río suena… es evidente que habrá más desgaste de Draghi a costa de una mayor credibilidad del BCE", sentencia.