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El dilema del FROB con Bankia: vender o cobrar dividendos

29 DE abril DE 2018. 09:00H Dirigentes

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La crisis llevó, entre otras cosas, a la evidencia de que el gran número de cajas y entidades bancarias que existían en España no era viable. Ello se tradujo en un rescate financiero que se elevó por encima de los 62 mil millones de euros desde 2009. La mayor parte fue a parar a Bankia, que recibió 22.424 millones de euros en ayudas, a los que ahora se suman los 1.645 millones destinados a BMN. A día de hoy, las cuentas de Bankia reflejan solidez y el futuro de la entidad tiene otro color. Para empezar, la naturaleza de su capital debería cambiar antes de que acabe el año que viene. El plazo legal para privatizar Bankia finaliza en 2019, aunque desde el FROB se ha explicado que no hay “ninguna ansiedad” por vender más paquetes accionariales en un futuro inmediato y, de hecho, a pesar de la existencia de un plazo legal, el Gobierno tiene la capacidad de prorrogarlo si lo considera oportuno. Esa es la opinión de Joan Antoni Ros, profesor de EADA Business School. "De momento el valor en bolsa que están manejando es muy bajo. Por tanto no creo que consideren realizar la privatización inmediatamente", dice Ros. Esta falta de ansiedad tiene que ver con unas condiciones de ventas que son sensiblemente peores a las de las últimas privatizaciones. El precio actual de las acciones de Bankia ronda los 3,70 euros por acción, mientras que el máximo en lo que va de año lo marcó en enero, cuando la acción se elevó hasta los 4,39 euros, coincidiendo con su anuncio de mantener el dividendo con respecto al año anterior. Joan Antoni Ros considera que la fusión con BMN con Bankia ha tenido que ver con la ralentización de su privatización: "Tienen actualmente un ROE del 6% y lo atractivo para participar en el capital es un ROE del 9%". En parte, ese empeoramiento tiene que ver con BMN, ya que "les ha impactado negativamente la entrada de Banco Mare Nostrum. El Estado ha juntado dos problemas en uno". De modo que, en el tiempo en que las acciones de Bankia vuelven a un precio más interesante para su venta, el FROB, como propietario del 61% de la entidad a través de BFA, sigue recibiendo sus ganancias como un accionista más. Con el último pago de 11,024 céntimos por acción, el Estado recibió 208 millones de euros que, sumados a los últimos cobros de dividendos, alcanzan una suma de 742 millones de euros en los últimos cuatro años. Devolución mediante dividendos La reestructuración del banco habría llegado hasta 2017 así que, según los dirigentes de Bankia, los próximos años corresponderían a una fase de expansión. Las previsiones del Plan Estratégico (2018-2020) contemplan que en el último año del plan se alcancen los 1.300 millones de euros en beneficios. Las expectativas son ambiciosas, pero se realizan “con la idea de devolver todas las ayudas”, como expresó el presidente de Bankia, Ignacio Goirigolzarri en la presentación del Plan. La realización de esos cálculos llevaría a Bankia a estar en disposición de devolver 2.500 millones de euros en dividendos en los tres años que contempla el plan. En ese punto, y teniendo en cuenta la retribución que recibiría el Estado, se podría dar una situación alternativa. Si la participación en el banco se mantiene como ahora (61%), el reparto de dividendos significaría una entrada de 1.520 millones de euros. En referencia al plan estratégico, el profesor de EADA considera que "están haciendo una buena gestión, eso es indudable, pero la incorporación de BMN les ha frenado". Cree que el plan "es muy ambicioso". Las circunstancias influirán en el resultado final, en opinión de Ros: "Ellos manejan un escenario de crecimiento de tipos de interés más altos porque tienen una cartera hipotecaria muy amplia. El salto que hay es muy importante". La propiedad de una parte de Bankia reportaría al Estado unos ingresos periódicos en virtud de su condición de accionista, de forma que, si se suman las anteriores privatizaciones (2.122 millones de euros), los dividendos cobrados (742 millones) y los que se podrían recibir en los próximos tres años (1.520 millones), la cantidad alcanzaría los 4.392 millones de euros, lo que representa el 19,5% de las ayudas. Todo ello con independencia de que se produzca, como está previsto, la privatización total del banco. Devolución mediante privatizaciones La primera colocación de capital tuvo lugar en febrero de 2014, cuando BFA puso a la venta 863,799 millones de acciones, que representaban el 7,5% de Bankia. Aquella privatización recaudó 1.304 millones de euros, con un descuento con respecto a la cotización bursátil del 4,43%. La segunda colocación se ha producido a finales de 2017, cuando BFA dispuso un paquete de 201,553 millones de acciones, con un valor final de 818,3 millones de euros. Esto significa que la adjudicación tuvo un descuento del 2,71% con respecto a los 4,17 euros por acción en que estaban valorados los títulos de Bankia. Con el valor bursátil actual, si desde el Estado se optara por privatizar el 61% de su participación en Bankia, percibiría en torno a los 6.950 millones de euros. Dicha suma, junto con las devoluciones anteriores, alcanzaría en torno al 43% del total. Según Ros, si se opta por lanzar nuevas colocaciones "puede hacerse por medio de una colocación exprés, aunque ni BBVA ni CaixaBank estarían a favor de ello, que son los mejores posicionados", por lo que se decanta por pensar que podría prolongarse el plazo para privatizar Bankia. Así, sentencia que el FROB "no va a malvender la entidad". En cualquier caso, en previsión de que se espere a una coyuntura más favorable para la venta de Bankia, las privatizaciones anteriores son un ejemplo a tener en cuenta a la hora de calcular un importe teórico. En base a las colocaciones de 2014 y de diciembre, se podría recaudar una cantidad ligeramente inferior a los 9.000 millones de euros que, con las ayudas devueltas, supondría el 52% de los 22.424 millones de euros.
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