La confluencia de Podemos e Izquierda Unida han compartido parte de sus programas electorales de los pasados comicios para elaborar una hoja de ruta para el 26J. Ambas formaciones han publicado un documento de cincuenta puntos que definirá el próximo programa electoral. Entre los elementos más destacados se sitúa una profunda reforma fiscal cuyo objetivo […]
Dirigentes Digital
| 10 may 2016
La confluencia de Podemos e Izquierda Unida han compartido parte de sus programas electorales de los pasados comicios para elaborar una hoja de ruta para el 26J. Ambas formaciones han publicado un documento de cincuenta puntos que definirá el próximo programa electoral. Entre los elementos más destacados se sitúa una profunda reforma fiscal cuyo objetivo es acercar los ingresos del Estado en la media de la Unión Europea, es decir, aumentar en ocho puntos del PIB la recaudación fiscal. "Una reforma tributaria ambiciosa debería incrementar 3 puntos porcentuales la ratio de ingresos/PIB a lo largo de la siguiente legislatura. El mecanismo fundamental para conseguir este incremento en la recaudación debe ser, además de la lucha contra el fraude fiscal, la ampliación de las bases tributarias", reza en el documento.
En números supondría una subida de ingresos fiscales de 30.000 millones anuales. Para llegar a esta meta, ambos partidos proponen, además de la lucha contra el fraude, la eliminación de las deducciones más regresivas, un tipo efectivo mínimo para las grandes empresas del 15%, un impuesto sobre Transacciones Financieras y recuperar y reforzar los impuestos sobre la riqueza, sucesiones y donaciones, modificándose además el mínimo exento en el Impuesto de patrimonio.
Asimismo apuntan que habrá que reducirse la dualidad de la tarifa entre rentas del trabajo y ahorro, aunque no lo detallan se espera que sea a favor de las primeras, y anuncian un Impuesto de Solidaridad a las entidades financieras privada "con carácter extraordinario, con el fin de recuperar parte de las ayudas públicas recibidas por el sector".
Tres puntos más de gasto público
El documento señala que el gasto público será tres puntos superiores al presentado por el Gobierno en funciones ante Bruselas del 40,1%, durante la próxima legislatura. La coalición se compromete a recuperar el gasto nominal hasta los niveles previos a los recortes, en los dos primeros años de legislatura.
El gasto en protección social se mantendría 1,1 puntos porcentuales por encima de lo que prevé la política diseñada por el Partido Popular. Esto permitiría poner en marcha el Plan de Renta Garantizada, la extensión de la atención a la dependencia y una revalorización de las pensiones.
El programa de renta complementaría a los ingresos existentes para todos los ingresos por debajo del umbral de la pobreza monetaria. La cuantía inicial será de 600 euros mensuales para las unidades de convivencia de un sólo miembro, y aumentará progresivamente en función del número de miembros (35% adicional para el segundo miembro, y 20% por cada uno de los siguientes) hasta un máximo de 1290 euros.
Banca pública
Además, prometen derogar las Reformas Laborales de 2010 y 2012, y aprobar un calendario de incremento del Salario Mínimo Interprofesional que permita alcanzar los 800 euros al mes en 14 pagas al final de los dos primeros años de legislatura, y que en 2019 sea de al menos 900 euros al mes.
También indican que se facilitará la reestructuración de la deuda hipotecaria de los hogares mediante una reducción en el valor nominal de las hipotecas de primera vivienda en el caso de las familias que cumplan ciertos criterios sociales (todos sus miembros estén en paro y no cuenten con ningún otro ingreso o hogares que presenten ingresos inferiores a 3 veces el IPREM). Además, de instaurar el derecho a la dación en pago con carácter retroactivo.
Las dos formaciones proponen la creación de una banca pública a partir de las entidades ya nacionalizadas Bankia y Banco Mare Nostrum, "que no serán reprivatizadas", y del ICO.