Los economistas del banco estadounidense siguen pronosticando que el primer incremento del precio del dinero al otro lado del Atlántico se producirá en septiembre de 2015, aunque en el mercado hay voces que apuntan ya a que este movimiento se retrasará no sólo a finales de año, sino ya para el próximo ejercicio. Esta "zona […]
Dirigentes Digital
| 22 may 2015
Los economistas del banco estadounidense siguen pronosticando que el primer incremento del precio del dinero al otro lado del Atlántico se producirá en septiembre de 2015, aunque en el mercado hay voces que apuntan ya a que este movimiento se retrasará no sólo a finales de año, sino ya para el próximo ejercicio.
Esta "zona gris", en palabras de Bank of America Merrill Lynch, dure lo que dure, será fuente de volatilidad y sustos para unos inversores que no deben esperar las grandes rentabilidades a las que estaban acostumbrados.
¿Cómo nos posicionamos entonces para el verano (de momento)? Convicción del inversor baja, altas probabilidades de "dolor", pero pocos inversores que quieran "retirarse de los mercados en un entorno de represión financiera y retornos extremadamente bajos tanto para el efectivo como para los bonos gubernamentales. Adicionalmente, no creemos que los inversores haya capitulado de su asignación de Año Nuevo a favor de activos que se beneficien de un crecimiento más fuerte en Estados Unidos y un dólar al alza".
En este contexto, la firma señala que sus tácticas "contrarias y tácticas" del segundo trimestre permanecen: aumentar el efectivo, la exposición al oro, comprar volatilidad y cubrir las posiciones en el S&P ante la posibilidad de una subida de tipos de la Fed sin que se produzca un fuerte repunte del PIB.
Por otra parte, indican que aquellos inversores contrarios deberían posicionarse contra "las esperanzas del consenso de una curva de rendimientos más pronunciada, una apreciación del dólar y unas commodities más débiles, con la compra de compañías energéticas y/o utilities de Estados Unidos y Canadá, fabricantes de materiales de Brasil o Sudáfrica, y con la venta de empresas industriales y bancos de Japón y Europa".
Grandes nombres, grandes apuestas
Con todo, estos expertos se inclinan más por el caso alcista, prevén un cambio de régimen hacia un mayor crecimiento y una menor liquidez, aunque con expectativas de retornos mucho más conservadoras que en el periodo 2009-2014. Así, entre otras cosas, son alcistas en dólar estadouniense, volatilidad y renta variable; bajistas en tipos; y "oportunistas" en emergentes y materias primas.
Ethan Harris predice un crecimiento en Estados Unidos superior al 3% del PIB en tasa anualizada estacionalmente ajustada (SAAR por sus siglas en inglés) para el segundo semestre. Mientras que Gilles Moec augura una mejora del 1,6% en la Zona Euro para 2015.
Priya Misra augura que el bono a diez años estadounidense cierre el ejercicio en el 2,35%; y Ralf Preusser pronostica que el bund alemán lo haga en el 0,75%.
David Woo espera que el dólar se fortalezca y alcance la paridad en su cruce con el euro. Hans Mikkelsen espera rendimientos planos para los bonos corporativos y Michael Contopoulos un retorno total del 2,6% para el high yield en 2015.
Francisco Blach estima que el Brent cierre el año en los 61 dólares por barril y Savita Subramanian apunta a un S&P 500 en los 2.200 a finales de 2015.