Baste para acreditarlo una ojeada a la evolución de las cifras de recaudación y gasto público en el periodo 2007-13. En los últimos seis años la recaudación en España de los principales impuestos se ha reducido un 17%. El conjunto de ingresos públicos ha pasado de representar un 41% a un 38% del PIB, mientras […]
Dirigentes Digital
| 14 jul 2014
Baste para acreditarlo una ojeada a la evolución de las cifras de recaudación y gasto público en el periodo 2007-13. En los últimos seis años la recaudación en España de los principales impuestos se ha reducido un 17%. El conjunto de ingresos públicos ha pasado de representar un 41% a un 38% del PIB, mientras que el peso del gasto se ha elevado del 39% al 45% del PIB. En contraste en el conjunto de la UME ha aumentado el gasto público pero también los ingresos. Nuestro déficit público se sitúa en torno al 7%, más del doble de la media del área euro, a la cabeza de nuestros vecinos y por encima de países como Portugal o Polonia.
En un contexto de deuda pública creciente (mientras el déficit público siga siendo superior al crecimiento del PIB, seguiremos incrementando el peso de la deuda pública sobre PIB), de inercia alcista en el gasto público y de resistencia a la baja de partidas muy relevantes del mismo, cualquier reducción drástica de los impuestos sería calificable de poco responsable, y contestada por Bruselas.
Sólo en este contexto cabe entender la reciente reforma tributaria, que tendrá efecto parcialmente en 2015 y plenamente en 2016, y que a grandes rasgos llevará a los contribuyentes a soportar una presión fiscal algo inferior a la actual pero no inferior a la que soportaban en 2011.
IRPF
1926 Capital Sicav afirma que entre las principales medidas adoptadas están la reducción de tramos (de 7 a 5) y reducción del marginal máximo, situándolo en el mismo nivel que en 2011.
Al margen de la simplificación de tramos y el simbolismo de la reducción del marginal máximo, el impuesto seguirá siendo muy progresivo, ya que en España se pagan tipos altos desde niveles de rentas mucho más bajos que en otros países.