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Jacek Krawczyk: "No creo que la ralentización vaya a ser muy dramática"

DIRIGENTES entrevista al presidente del grupo de empleadores del CESE, Jacek Krawczyk

18 DE octubre DE 2019. 13:32H Mario Talavera

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La situación convulsa en la política también afecta a las empresas. Por ello, desde los negocios se piden condiciones que faciliten la competitividad y, por otro lado, que permitan enfrentar la incertidumbre. Lo explica el presidente del grupo de empresarios del Comité Económico y Social Europeo, Jacek Krawczyk.

¿Qué pueden hacer las empresas para mejorar la comunicación acerca de los beneficios que tiene formar parte de la Unión Europea?

Para las empresas y los negocios, la Unión Europea es algo de una importancia fundamental. Los negocios en general en la UE están concienciados de los beneficios del mercado común, del libre movimiento de personas, del gran actor que supone a la hora de negociar con Estados Unidos, China y otras superpotencias. Emprendedores y empresarios saben muy bien cuál es el valor de esto. Creo que es bastante obvio para nosotros como grandes empresas, medianas o pequeñas, de que si nosotros trabajamos juntos dentro del paraguas de la Unión Europea tenemos muchas más oportunidades que retos. Realmente, en nuestros círculos, necesitamos argumentar que la Unión Europea no es tan grande, y todos estamos muy convencidos de que es así.

Por supuesto que hay algunos sectores en algunos países que no necesariamente aceptan este argumento, de hecho existen organizaciones europeas de empresas. También como grupo de empleadores dentro del Comité Económico y Social Europeo, nosotros apoyamos a nuestros miembros, facilitando información para convencerles de Europa. Pero en general creo que en todos los países los emprendedores y los empresarios apoyan mucho la Unión Europea, así que no son quienes debaten sobre ello. Incluso en el Reino Unido las empresas estaban en contra del brexit. De modo que no eran las empresas quienes estaban apoyando el brexit. En ese sentido, las compañías son muy proeuropeas. En Polonia hicimos un estudio que reveló que más del 80% de nuestros miembros claramente apoyaba una mayor integración europea.

¿Qué significa el proyecto europeo para estas empresas?

Lo primero de todo, que somos parte de un gran mercado. Y también significa que manejamos los mismos principios. Y que respetamos los mismos estándares. Eso es mucho. El tamaño del mercado común es de 500 millones de personas. Además tenemos unas soluciones legales comunes, aproximaciones similares al modo de hacer las cosas y una misma posición con respecto al mercado internacional. Eso significa que podemos negociar mejor con el resto de potencias, y también alcanzar acuerdas como Canadá, Japón o Mercosur. Hay muchos beneficios para los negocios. Por supuesto, los empresarios también son ciudadanos y es importante que nos sintamos parte de una Europa unida. De viajar libremente, de enviar nuestros niños a colegios de otros países, de tener una protección legal europea cuando viajamos fuera. Hay muchos beneficios como hombres de negocios, pero también como ciudadanos.

¿Cómo manejan las empresas los miedos de una posible desaceleración económica?

Los sabios dicen: “Prepárate para lo peor cuando las cosas van bien”. Esos que han anticipado los efectos adversos son quienes realmente están preparados. Pero no creo que haya miedo de una recesión, creo que hay temores de una ralentización. Esto tiene que ver con la naturaleza cíclica de la economía y no la vivimos como una sorpresa. Lo que puede ser más sorprendente es el comercio internacional, que puede dar la oportunidad de tener muchos acuerdos potenciales. Es cierto que la relación con Estados Unidos puede suponer un serio problema porque es el mayor socio comercial e inversor de la Unión Europea. Mucho mayor que China. Si podemos ver estos problemas con perspectiva, estos problemas han tomado una dimensión internacional. Y el caso es que nuestros socios han cambiado su punto de vista acerca de las cosas. Pero el en lo referente al ciclo económico, es algo con lo que las compañías ya cuentan. No creo que la ralentización vaya a ser muy dramática. No estoy muy preocupado acerca de eso.

Como dice, la desaceleración puede suponer un gran reto pero, ¿qué otros retos existen? ¿Cuáles cree que son los más importantes?

Creo que hemos hablado de los más fundamentales, pero para mí, las preguntas que hay que responder son más fáciles de resolver desde un nivel europeo que desde los gobiernos locales. Por ejemplo, en el campo de la transformación digital. El mercado digital, incluso en el mayor mercado local que existe, no es tan grande. El mercado digital es el que puede crear una igualdad real. Podemos crear un estándar en el que ahora estamos por debajo de Estados Unidos y China. De hecho son nuestros mayores competidores. En el mercado digital, la inteligencia artificial o la transformación en sí, solo podremos competir si trabajamos a nivel europeo. La UE está invirtiendo mucho dinero, puede que no suficiente, pero es mucho dinero en sus presupuestos para apoyar el desarrollo de esto.




Lo que más me preocupa es que la Europa de los 27 continúe unida

Con respecto al tema del envejecimiento poblacional. Europa necesita una política migratoria que esté a la altura. Necesitamos una buena regulación para el asilo y la migración a nivel europeo. Podemos tener un tipo de migración para Europa que pueda ayudarnos a manejar el problema del envejecimiento. Esto es algo que se puede hacer mejor pero necesitamos cooperación de los países miembros y tienen que trabajar juntos desde la responsabilidad y buscar una solución a nivel UE.

¿Cómo imagina que será la relación entre Reino Unido y la Unión Europea en los próximos años?

Si tuviera la bola de cristal, estaría más seguro. Pero creo que vamos a llegar a tiempos muy difíciles pronto. Creo que nuestros amigos de Reino Unido han subestimado las consecuencias para el mercado británico y para su economía. Será un problema que también afectará a la Europa continental, eso está claro. Pero creo que para Reino Unido es muy importante tener acceso al resto del mercado europeo. Así que ahora mismo hay muchas emociones, mucha política agresiva y quizás estamos siendo lo suficientemente constructivos para encontrar la solución. Para ser honesto, lo que más me preocupa, lo que creo más importante, es que la Europa de los 27 continúe unida, sea cual sea la solución. Es importante que se acepte unánimemente una solución para todos. A día de hoy, es difícil decir qué pasará porque el clima político en Reino Unido ha cambiado y es difícil hacer ninguna predicción creíble. Eso realmente es parte del problema, porque la incertidumbre es más que una preocupación. Es un riesgo considerable.




Creo que España puede jugar un rol mayor y seguramente pasará

¿Qué espera de la nueva Comisión Europea y qué le solicita?

En un lenguaje muy simple, Europa está muy orgullosa de su modelo social. Los empresarios europeos también estamos muy orgullosos del modelo económico y social. Pero queremos que Europa sea competitiva. Si no lo somos, las empresas no pueden pagar impuestos que provean nuestro sistema de protección social. Lo que espero de la nueva Comisión es que tenga un modelo ambicioso en lo social, que esto continúe en el centro de las políticas europeas, y que también se creen las condiciones necesarias para que las empresas sean competitivas. No solo internamente, sino también a escala internacional, porque ya hemos visto lo que ha ocurrido en EEUU, China o India. Si no podemos proporcionar unas condiciones que faciliten la mejora de la competitividad de las empresas, podemos vernos retados por nuestros competidores del exterior. Y en ese contexto, será difícil mantener nuestro modelo social.

¿Qué piensa acerca de España? No existe una inestabilidad como la que hay en Reino Unido o Italia, pero también tenemos cuestiones por resolver e incertidumbre.

España tiene un rol muy importante en la Unión Europea, y ahora más con el brexit. Ahora puede que su voz se oiga con más fuerza que antes. Es muy importante que España mantenga su actitud proeuropea, que además es el caso. Todos los países están viviendo diferentes turbulencias políticas, pero cuando hago mi trabajo con el CESE, visito distintos lugares en la UE y puedo asegurarte que hay muchos retos en todos y que no vivimos en tiempos de estabilidad, en general. España es un país grande, con una gran economía, estamos trabajando con empleadores y empresas españolas y pienso que hay que mantener esto y también se tienen que crear las condiciones para tener una economía competitiva en España. Porque las incertidumbres son menores cuando hay una economía fuerte a cuando esta es débil. Todo nuestro interés debe estar en que podamos vivir bien en Europa.

¿Cree que España tiene capacidad para ser líder en Europa?

España está absolutamente preparada para jugar un rol muy importante. Estoy convencido. Puedo verlo cuando hablo con colegas españoles en nuestra institución y en otros ámbitos. Tenemos también una delegación muy fuerte de la CEOE dentro de la representación empresarial del CESE. Creo que puede jugar un rol mayor y seguramente pasará.

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