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La cirugía robótica llega a la Fundación Jiménez Díaz

Entre las ventajas de este programa se encuentra un acceso más fácil a cirugías complejas, así como una mayor comodidad y seguridad para los pacientes al reducirse el dolor postoperatorio y el riesgo de infección postquirúrgica

16 DE octubre DE 2019. 14:17H Dirigentes

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El Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz -perteneciente al grupo Quirónsalud- ha puesto en marcha un programa de Cirugía Robótica mínimamente invasivo que realiza intervenciones quirúrgicas con la mayor precisión posible.

En concreto, este sistema Xi del robot quirúrgico Da Vinci consta de cuatro brazos robóticos que permiten al médico controlar de manera autónoma hasta tres instrumentos y una óptica, así como el uso de pinzas de ocho milímetros, favoreciendo una mayor precisión anatómica. De hecho, el láser de posicionamiento que incluye este nuevo modelo da la posibilidad de operar sobre órganos ubicados en diferente lugar sin necesidad de cambiar la posición del robot y del paciente al integrar un sistema de visión 3D aumentado en hasta diez veces.

Respecto a su diseño, consta de tres componentes: la consola quirúrgica, el carro del paciente y la torre de visión. El cirujano opera desde la consola instalada dentro del quirófano, transformando el movimiento de sus manos en impulsos y movimientos que son canalizados a los brazos robóticos. De esta forma, se consigue eliminar el temblor y los movimientos involuntarios del médico.

Además de una mayor precisión y seguridad, entre las principales ventajas de este modelo destacan la realización de incisiones más pequeñas y un menor sangrado o necesidad de transfusiones. “Esto se traduce para los cirujanos en un acceso más fácil a anatomías complicadas, una mejoría en la radicalidad oncológica y una mayor precisión reconstructiva”, añaden desde Quirónsalud. A ello hay que sumar su compatibilidad con otros métodos empleados en el quirófano y el uso de la tecnología Single-Site, que permite un único acceso a través del ombligo, lo que da lugar a una operación más limpia en términos estéticos.

Otro de los rasgos que destacan es la posibilidad de conectar una segunda consola para que dos cirujanos puedan operar a la vez, así como la reducción de los síntomas postoperatorios que se traducen en un menor riesgo de infección postquirúrgica, menor dolor y tiempo de hospitalización.

Entre las patologías más beneficiadas por este sistema se encuentra el cáncer de próstata, las resecciones pulmonares en pacientes con cáncer de pulmón y tumores de mediastino anterior y posterior. En materia de Urología, permite utilizarse para tratar carcinoma renal y vesical y prolapsos pélvicos. Hasta la fecha, el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz ha empleado esta tecnología en intervenciones urológicas y torácicas, resultando en todos los casos exitosas, con una favorable evolución y recuperación de los pacientes intervenidos, que fueron dados de alta tras estancias hospitalarias muy cortas. A estas intervenciones está previsto que se añadan otras como la cirugía colorrectal o la ginecológica.

La cirugía mínimamente invasiva fue lanzada en 1999. Hasta la llegada del sistema Xi Da Vinci, la cantidad de intervenciones realizadas se ha incrementado hasta superar el millón en todo el mundo en 2018. De este total, un total de 56.000 tuvieron lugar en España.

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