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"Los arquitectos han pagado la crisis sin tener la culpa"

Entrevista a la directora general de la Fundación Arquia, Sol Candela

20 DE diciembre DE 2019. 07:59H Carmen Muñoz

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El estallido de la burbuja inmobiliaria arrasó con el sector de la construcción y, con ello, todos los mercados que dependían de él, como es el caso de la arquitectura, cuya tasa de paro llegó a alcanzar el 60% en el tramo más oscuro de la recesión. Diez años después este mercado ha conseguido resurgir, pero con nuevos retos por delante. Una situación ante la que Fundación Arquia ha luchado por los intereses de estos profesionales a capa y espada. Fundada hace casi 30 años por la Caja de Arquitectos, esta organización nació para promover actividades relacionadas con este ámbito. Recientemente se ha producido un relevo en su cúpula con el nombramiento de Sol Candela como directora general en sustitución de Gerardo García-Ventosa.

Licenciada en Arquitectura por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia, Candela asume las riendas de la fundación tras haber sido miembro del patronato durante casi 20 años. En su andadura profesional ha ejercido como arquitecta liberal, lo que le ha permitido conocer las necesidades del sector. DIRIGENTES charla con ella para conocer de primera mano la evolución de una de las profesiones con más siglos de historia.

El nombramiento como directora general de la Fundación Arquia tuvo lugar en septiembre. ¿Cómo afronta este nuevo reto?

Desembarqué en Arquia hace 18 años, por lo que estoy completamente alineada con sus fines y el propio sentir de la Fundación, aunque no es lo mismo estar en el patronato que gestionar el equipo. Tengo muy buena relación con el anterior director general, Gerardo García-Ventosa, y me lo ha puesto muy fácil. A pesar de ser una fundación muy asentada, seguimos intentando llevar a cabo nuevos programas.

¿La arquitectura está lo suficiente valorada en España?

Hace 15 años te hubiera dicho que sí, ahora no. El arquitecto es como si hubiera desaparecido. No ha sabido defender su posición, que era bastante complicada. Ha pagado la crisis sin tener la culpa, porque no creo que los arquitectos se hayan beneficiado de las obras bestiales que se han realizado en España y, si lo ha hecho, ha sido un tema puntual.

Los promotores europeos buscan a los arquitectos españoles porque son capaces de crear equipos. Tienen una formación muy completa y son capaces de trabajar en grupo. En cambio en Europa los arquitectos están muy formados en su disciplina pero no tienen tanta capacidad de interrelación con otros profesionales. La sociedad ha desmerecido la arquitectura cuando es el área que conforma las ciudades.

¿Cómo se puede solucionar esta percepción?

Los arquitectos en España reciben una formación más completa que en otros sitios de Europa, porque saben y hacen de todo. Ahora ha comenzado a detectarse una mayor especialización y diferenciación. Uno de los programas que tiene la fundación va destinado para aquellos que llevan menos de diez años en la profesión en el que se recoge durante un año todos los proyectos que han hecho los arquitectos. Se llama Próxima y se puso en marcha en el año 2008 cuando vimos que el tema de la crisis económica iba a afectar a recién graduados. 

Este diciembre se ha cerrado la VII edición denominada 'Punto de Inflexión', que se centra en los conflictos que atañen al mundo actual como las desigualdades y los conflictos naturales. También se pretende destacar la sostenibilidad, pues junto al sector de la moda, la construcción es una de las actividades que más residuos generan.

Relacionada con la respuesta anterior, ¿La arquitectura en España ha conseguido ponerse las pilas en materia de edificación sostenible?

Esto se produjo cuando se aprobó el Código Técnico, hace casi quince años. Afectó bastante a la profesión porque suponía hacer las cosas de otra manera. Parecía que solo los arquitectos tenían que hacerlo así cuando, en realidad, atañe a todo el conjunto de agentes que operan y pilló en plena recesión. A partir de la puesta en marcha del código han comenzado a salir normativas a nivel europeo. Hay una parte que está destinada al tema de la eficiencia energética, que no solamente recoge que tenemos que construir bien, sino que además de aislar las viviendas, estas tienen que consumir menos. Aunque el arquitecto está concienciado de todo esto, le supone un esfuerzo tremendo. Asume muchas responsabilidades que no debería cuando hay muchos más implicados en un proyecto. 

En 2018 la Medalla de Honor de la Academia de Bellas Artes de San Fernando recayó sobre la Fundación Arquia. ¿Qué supone este reconocimiento para la organización?

Reconocimiento máximo. Hasta entonces, este galardón nunca se había entregado a ninguna institución relacionada con la Arquitectura. En 2017 fue para el Teatro Real y en 2019 al Museo del Prado, por lo que estamos muy bien situados en la línea de la cultura tras casi 30 años de actividad que haremos el año que viene. 

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