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La lucha europea por los turistas alemanes

España y Grecia son todavía cautelosos con la entrada de extranjeros, mientras Italia y Portugal ya su parte de la pequeña tarta turística 2020.

21 DE mayo DE 2020. 08:30H Stefanie Claudia Müller

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2019 fue el año en el que España registró un récord en turistas extranjeros - 87,7 millones, según el INE. Sin embargo, 2020 será seguramente la entrada más baja de turistas de toda la historia española. Aunque algunos como la presidenta de Baleares, Francina Armengol, hacen todo lo posible para equilibrar sanidad y economía: “Vamos a llevar a cabo en junio un programa piloto con Tui para establecer protocolos que nos permitan el turismo en estos días sin poner en peligro a nuestros habitantes”, dice en un encuentro virtual con el Circulo de Corresponsales en Madrid. Si no, las Baleares tendrán que temer un decrecimiento de su PIB este año hasta un 30%: “No queremos pensar lo que esto supondría a nivel social para nuestras islas”, dice Armgengol. La situación de Tui, el operador de viajes más grande del mundo, es similar. La empresa, en parte rescatada ya por el estado alemán, teme la bancarrota si no puede ingresar algo de dinero este año, como ha advertido su CEO Fritz Joussen en varias ocasiones. Para ellos España es el mercado más importante.

Sin embargo, hay mucha competencia por captar al turista alemán, el cual es el que más viaja fuera y más gasta. El número de infectados en el país de destino jugará sin duda un papel decisivo. En este contexto la situación de partida de España es muy diferente a la de Grecia donde se abrirá un mes más tarde la temporada para aceptar turistas extranjeros. Será a partir del 1 de julio de 2020, siempre que el curso de la pandemia se desarrolle de acuerdo con los planes, dijo su primer ministro Kyriakos Mitsotakis. La situación de los casi 11 millones de griegos a nivel económico sigue siendo muy seria, mientras España se había recuperado mejor del rescate parcial de su economía en 2011/2012. Hoy es más diversa y orientada a la exportación, aunque el turismo sigue siendo su principal motor. Este verano Grecia tiene sin duda una ventaja grande: el país y sus muchas islas han tenido pocos casos de Covid-19. Explicando cómo el país logró manejar la pandemia adecuadamente, Mitsotakis dijo que Grecia iba dos semanas por delante de la mayoría de los países europeos: "mientras mejor se maneje la crisis de salud, más rápido se recuperará la economía", subrayó.

Grecia tiene ventaja pero juega con cautela

Hasta el momento, Grecia solamente tiene alrededor de 3.000 casos confirmados de coronavirus y 162 muertos, según los datos de la Universidad Johns Hopkins. A pesar de la presión migratoria y los problemas en la frontera con Turquía ha sabido limitar su expansión según las cifras oficiales. Por todo ello, el país ha entrado en la tercera fase de desconfinamiento levantando las restricciones en el interior del país, la apertura de las grandes superficies comerciales y sitios arqueológicos. Pero en Grecia, igual que en Portugal, donde el Gobierno quiere normalizar rápidamente la situación del turismo, hay miedo a que los extranjeros puedan importar la pandemia. En consecuencia, el país restringe todavía su entrada y será muy estricto con los protocolos. Pero claro está que el país no tiene tanto intercambio con el mundo como pueden tener España o Italia, lo que explica también en parte la cifra tan baja de infectados.

Para no cambiar el panorama Grecia elaborará como todos protocolos de salud para los aproximadamente 10.000 hoteles en todo el país, así como para puertos deportivos, yates, aviones y autocares, posiblemente basados en los llamados pasaportes sanitarios. Esto significaría que los turistas son constantemente examinados a causa del coronavirus. Grecia está buscando acuerdos bilaterales con los respectivos gobiernos de antemano. El quid de la cuestión, sin embargo, es que los seis países de origen más importantes para los turistas griegos en 2019 fueron Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Estados Unidos y Rusia. Salvo Alemania todos se ven afectados gravemente por la pandemia.

Económicamente el turismo es casi todo lo que tiene el país. Según la Asociación de Turismo de Grecia (Sete), la industria de viajes contribuyó con casi un tercio de la producción económica anual de Grecia en 2019. El ministro de Estado, Giorgos Gerapatritis, aseguró que Grecia tiene un tiempo de 45 días para fortalecer el sistema de salud en los destinos turísticos para garantizar la seguridad para las turistas y sus propios habitantes. Durante la crisis financiera, la sanidad pública era justamente la parte más débil. La atención sanitaria era deficiente y había largas colas de espera para enfermos. Todos apuestan por los alemanes Suiza, Austria, Croacia, Francia, Holanda y también Grecia y España apuestan por el querido turista alemán que tiene dinero. Sin duda, el sistema español de salud pública está más desarrollado a pesar de una tasa de muertes de Covid- 19 mucho más alta que Grecia, pero después de la pandemia la imagen queda tocada, aunque los muchos extranjeros que viven en España siguen elogiando el sistema.

La presidenta balear Amengol habla de una línea muy fina que supone reactivar el turismo este verano y así poner en peligro también para Baleares una situación relativa tranquila con respeto a la crisis sanitaria con pocos infectados: “Pensamos que quizás hay alrededor de un 2% de inmunes en nuestra isla, una segunda ola no sería dura para nosotros a pesar de las instalaciones sanitarias que tenemos”. Así la mayoría de los turistas de 2020 optaran según ella por una residencia vacacional en lugar de hotel, “porque ahí no hay protocoles de seguridad y las personas si quedan entre ellos se pueden mover sin problema. Sin embargo, los que dan positivo ya en el aeropuerto tienen que estar aislados durante 14 días como es estándar en muchos países.

La chispa de la esperanza para Grecia

Esto va a impedir a muchos salir fuera este año. Pero para Grecia donde el turismo representa 12% del PIB necesitan urgentemente que venga alguien. Por ello también se reactivan algunos proyectos de infraestructura como la conversión del antiguo aeropuerto Hellenikon de Atenas en uno de los centros turísticos más grandes de Europa después de haber sido una larga historia de fallos de funcionamiento. La propiedad frente al mar está a solo ocho kilómetros al sur de Atenas y es tres veces más grande que Mónaco. Su conversión es gestionada por la empresa griega Lamda Development. Se planea un gran complejo con casas y oficinas de lujo, un casino, un parque, hoteles y un puerto deportivo. El proyecto tiene un volumen de alrededor de ocho mil millones de euros y se espera que atraiga a numerosos turistas e inversores. Según un estudio, se podrían crear 10,000 empleos durante la construcción, y más tarde 75,000. Entonces esperanza hay. Para todos.

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