DIRIGENTES le ofrece de un vistazo los temas más comentados en redes sociales en los últimos días
Dirigentes Digital
| 06 sep 2024
En DIRIGENTES como cada semana les damos a conocer los temas más comentados en los medios sociales. Estos días, algunos de los temas que más han llamado la atención en LinkedIn hablan sobre la flexibilidad en el teletrabajo, sobre las oportunidades que da ser becario en el ámbito del derecho, el síndrome del impostor, sobre la Renta Mínima de Inserción y sobre la adicción al trabajo.
El teletrabajo no siempre es un sinónimo de flexibilidad. Así se desprende de la encuesta semanal de LinkedIn Noticias: aunque el 36% de los participantes disfruta de una libertad total para decidir qué días acuden a la oficina, un significativo 29% se enfrenta a una imposición de días por parte de la empresa. Además, un 17% de los trabajadores ha tenido que negociar estos días con su equipo, mientras que el 18% vive una combinación de estas situaciones. No obstante, algunos expertos insisten en que es importante negociar unos días concretos para que varios miembros del equipo coincidan al mismo tiempo en la oficina y no simplemente teletrabajen desde la misma.
Ser becario en un despacho de élite no es solo un curso intensivo de Derecho, sino también la mejor manera de entrar en su plantilla. Así, al llegar septiembre, siempre asalta la misma duda: ¿me cogerán o no me cogerán? Se han elaborado un compendio con cómo deciden los bufetes quedarse o no con los estudiantes de prácticas. Si bien la excelencia académica es un requisito indispensable (valoran especialmente los dobles grados y los masters), la actitud y las ganas de aprender también suman muchos puntos.
Una buena parte de los profesionales conviven con él: es esa tendencia a pensar que no vales para el puesto que desempeñas o que cualquiera lo haría mejor que tú. Sin embargo, el síndrome del impostor no es imbatible, y el consultor de recursos humanos Juanjo Marle tiene un método para doblegarlo: imaginar una escalera. Piensa en el siguiente peldaño, que es donde están tus metas, ayuda a quien esté en los peldaños inferiores y no te obsesiones con los que están a distancia.
Si no conoces el significado de estas siglas, es probablemente porque tu situación económica es suficientemente razonable para no estar en riesgo de pobreza.
La Renta Mínima de Inserción (RMI) es un tipo de ayuda que, con diferentes nombres, dan las comunidades autónomas a las personas sin recursos, y el número de beneficiarios aumento un 58% en la última década: de las 422.207 personas a la que cubría en 2009 a 667.412 en 2022, según el último informe del Ministerio de Derechos Sociales. Un repunte pese a que en 2020 surgió el Ingreso Mínimo Vital -de carácter estatal y en algunas regiones no compatible con la RMI- y que revela la feminización de la pobreza: un 62,5% de quienes la recibieron en 2022 fueron mujeres.
Usamos la expresión “adicción al trabajo” con demasiada ligereza, pero es algo que afecta al 15% de los trabajadores. No hablamos de personas que simplemente dedican muchas horas o que tienen picos puntuales de tareas por un objetivo concreto (y temporal), sino de algo más serio. Este enganche implica “tener pensamientos persistentes sobre el trabajo”, experimentar una emoción negativa cuando no se está trabajando y hacerlo más allá de lo razonable. La tecnología y el teletrabajo han fomentado que crezca este problema, aunque los autónomos son uno de los principales grupos de riesgo.