La misión de la Fed de Nueva York con esta herramienta de política monetaria es estabilizar los mercados de deuda a corto plazo e inyectar liquidez en el sistema. Se trata de una medida que se lleva a cabo por primera vez desde que se puso fin a las medidas extraordinarias para salir de la crisis iniciada en 2008.
El desencadenante de la actuación de la FED -que este miércoles decide sobre tipos de interés- ha sido el fuerte repunte de la tasa de recompra o repo, es decir, la cantidad que se cobra a los bancos por préstamos a corto plazo a cambio de garantías como bonos soberanos. Llegó a dispararse hasta un 10 por ciento y eso provocó una subida de la tasa efectiva federal hasta el 2,25 por ciento, es decir, el límite marcado por la última reunión de la Fed en julio, cuando bajó por última vez el precio del dinero.
Aunque estaban previstas recompras en los mercados de repos de hasta 75.000 millones de dólares, finalmente se emplearon 53.000 en la primera de las intervenciones de esta semana. Este tipo de situaciones ha aumentado las preocupaciones de que el banco central estadounidense este perdiendo el control de su tasa de interés de referencia.
Los expertos explican esta falta de fondos por varias razones puntuales como el efecto de que la fecha límite para pagos de impuestos ha llevado a las empresas a disponer más fondos de los habituales. También se ha apuntado al efecto de las últimas subastas de bonos soberanos y a la reducción del balance de la FED.
2019-09-18 05:24:00