Los criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) son cada vez más importantes por diversos factores. Pero lo que sí parece claro es que las gestoras apuestan cada vez más por los fondos gestionados bajo estos criterios. El último estudio de Allianz Global Investors es claro: el 89% de los inversores minoristas españoles está interesado en las inversiones orientadas a la sostenibilidad.
En la encuesta realizada en los 10 países más importantes de Europa, la gestora asegura que los tres países que más importancia le dan al ISR son Portugal, Italia y España. En último lugar aparece Bélgica y, curiosamente, tras Bélgica está Suecia, un país que gubernamentalmente es más proclive a este tipo de políticas. En cuanto a los resultados de España, el 74% de los inversores encuestados invertiría su dinero en fondos relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Entre los resultados del informe destaca también que el 40% de los encuestados en España espera que la inversión sostenible tenga un impacto positivo sobre la rentabilidad. Los hombres encuestados son más escépticos a este respecto (un 18% de ellos prevé un impacto negativo, frente al 12% de las mujeres). Por otra parte, en general, más del 50% de las personas de más de 50 años esperan un impacto negativo o nulo sobre la rentabilidad.
Para Isabel Reuss, directora global de análisis ISR de Allianz Global Investors, “De un tiempo a esta parte se ha generado un fuerte interés por las inversiones sostenibles en Europa, y más concretamente, en Portugal, Italia y España. Existen diferentes opciones de inversión en este ámbito para encajar en los intereses de los distintos segmentos de clientes, y la mayor parte de los clientes no asocia inversiones sostenibles con rendimientos más bajos. Sin embargo, queda mucho por hacer en este ámbito y los asesores financieros en general tienen aún ciertas reticencias a la hora de recomendar este tipo de productos”.
¿Cómo se seleccionan los activos ESG?
Sobre el papel, hablar de la inversión socialmente responsable parece algo con lo que la mayoría de los inversores están de acuerdo. El problema surge a la hora de elegir los criterios. “Nosotros en Allianz, el primer paso que damos es primero descartar empresa y luego miramos si es una buena opción de inversión”, explica Reuss. Precisamente, las empresas son descartadas porque tienen alto nivel de contaminación, por los salarios, por la manera de producir, etc.
A veces, estos análisis necesitan dar un paso más. La directora global de análisis ISR explica que la valoración ESG se toma de cuatro compañías que supervisan los criterios, “a veces son datos antiguos o no ofrecidos directamente por las empresas”. Por eso, comenta, que cuando una compañía no tiene buena calificación ESG, pero sí tiene buenos ratios para invertir en ella, “visitamos la compañía y valoramos si los índices ESG son correctos. A veces, pasamos a considerarla ESG e incluimos a la empresa en nuestros fondos y otras veces la descartamos por completo”, asegura Reuss.
La regulación que viene
La Unión Europea está preparando un plan para 2022 en el que la inversión ESG será el foco principal. Desde Bruselas quieren incentivar este tipo de inversiones y de momento lo que buscarán es crear unos criterios comunes sobre qué es considerado ESG. “En Francia es donde la regulación en este tipo de inversión está más avanzada porque se centra en el análisis y además tienen unos criterios propios para dar la calificación de ESG. En el resto de Europa la regulación es excluyente y se basa en decir esto no es ESG”, concluye la directora global de análisis ISR de Allianz Global Investors
2019-03-29 17:40:47