Últimas noticias | trabajo - hidrógeno - 5g - i+d+i

Nacional

El efecto aceite de girasol: qué hacer ante la falta del “granero de Europa”

Desde la agricultura a la pesca se lamentan por el incremento de precios

16 DE marzo DE 2022. 07:36H Natalia Obregón

Las consecuencias de la guerra en Ucrania no se han hecho esperar en el sector agroalimentario español. Desde la falta de grano y su elevado precio para las explotaciones al efecto “acumulación” en los supermercados que no veíamos desde el episodio del papel higiénico en la pandemia. En el ministerio de Agricultura se indica que están buscando una solución europea a la falta de maíz o de trigo, mientras los precios finales al consumidor no dejan de subir. 

Por el lado de la ganadería, hablan de posible escasez para dar de comer a los animales en la importación de cereales, que hasta ahora llegaban de Rusia y Ucrania, mientras que, desde el sector pesquero, la subida exponencial del precio del gasóleo ya ha obligado, en algún caso a parar la flota en algunas localidades. Sea como fuere, el impacto en los precios, tanto de las materias primas como de los productos finales, ya es un hecho. 

El efecto aceite de girasol 

Ha sido el primer producto en evidenciar su falta, el aceite de girasol, del que Rusia y Ucrania engloban el 80% de las exportaciones. Elevación de precios muy por encima de lo habitual y racionamiento en las compras de algunos establecimientos, como ha sucedido en Mercadona o en Makro. Se trata de un efecto acumulación, que ya vimos con algunos episodios de desabastecimiento, en especial del papel higiénico, durante la crisis de la Covid-19

Se trata de un círculo concéntrico que se retroalimenta: se acumula su compra por si escasea debido a su precio competitivo para algunas economías con menor poder adquisitivo y se crea, de manera ficticia, una escasez de producto, que, en condiciones de compra normales, no debería producirse. Esto unido a que, con menor nivel de existencias, el precio se encarece. 

Además, el efecto ha llevado a aumentar también la compra de aceite de oliva con lo que, la primera compañía de España, Deoleo, que comercializa marcas como Carbonell y Hojiblanca se ha disparado más de un 23% en el mercado. El aceite es uno de los componentes que más sube en la inflación al ritmo de un 28,5%. Hasta ahora Ucrania era nuestro primer suministrador, con medio millón de toneladas anuales y un nivel de casi el 60% de lo que consumimos. 

Desde la OCU señalan que las botellas que ahora se venden proceden de la cosecha del pasado verano, por lo que, hasta la campaña próxima, no debe haber problemas de abastecimiento, con tiempo por delante para buscar una solución y evitar un doble efecto: que haya desabastecimiento y que los precios se encarezcan más en estos días. 

Desde el trigo al gasóleo en la búsqueda de soluciones

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, afirma que las necesidades alimentarias de nuestro país están cubiertas para el escenario actual. Pero reconoce su preocupación por la situación creada. El ministro no solo considera que la solución debe de llegar desde el ámbito comunitario, por ejemplo, en la búsqueda de nuevos mercados para la compra de maíz destinado a la elaboración de pienso.

El pasado año España importó de Ucrania 2,7 millones de toneladas de maíz, el 22% del total que se consume. Ahora la mirada está puesta en mercados como el argentino o el estadounidense para evitar el desabastecimiento. Pero también con una posible mano abierta comunitaria en el cambio de cultivos o de barbecho en España que se podría aprovechar para este tipo de productos. 

En el caso de los fertilizantes se ven muy afectados además para los agricultores, ya que su precio está muy condicionado por el incremento que se produce en el precio del gas, al ser la materia prima principal de los fertilizantes nitrogenados. Rusia decidía el pasado jueves suspender sus exportaciones.  

Mientras, en el ámbito pesquero ya se han producido las primeras bajas ante el exponencial precio del gasóleo, que se mueve en niveles que casi duplican los anteriores y que incluso se han elevado hasta un 30% en los últimos días. En Galicia ya se ha producido el amarre en algunas zonas, porque no les sale rentable salir al mar. Y es que el gasóleo representa para este sector hasta un 40% de los costes de explotación. 

En Andalucía, además, destacan que los precios del pescado no compensan para pagar la factura del carburante, con lo que, si sigue la subida de precios consideran que el amarre de su flota podría ser cuestión de días. 

El impacto en la economía española y en las familias de la guerra de Rusia

¿Cómo afecta la guerra entre Rusia y Ucrania a las empresas españolas?

Indexa: "Los inversores de fondos indexados se benefician del análisis que hace el mercado"